lunes, 6 de julio de 2015

Tras la deuda griega

 

 

por Thierry Meyssan

El actual debate sobre la deuda griega ha dado lugar a todo tipo de amenazas: primero contra el gobierno de Alexis Tsipras y luego contra los electores griegos. Sin entrar en la discusión sobre el carácter odioso de la deuda, Thierry Meyssan llama la atención sobre la campaña internacional contra la salida de Grecia de la eurozona. El autor pone bajo la lupa el proyecto histórico de la Unión Europea y de la eurozona, tal y como Churchill y Truman lo formularon en 1946, y concluye que Grecia no es víctima hoy de su situación económica sino del entorno político internacional.

FRANÇAIS DEUTSCH

 

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Joseph Retinger, ex fascista polaco convertido en agente británico. A pedido del MI6, fundó la European League for Economic Cooperation y la encabezó como secretario general. Es por ello el padre del euro. Posteriormente dirigió el Movimiento Europeo y creó el Club de Bilderberg.

El referéndum griego ha provocado en la Unión Europea intensos debates que demuestran la ignorancia generalizada sobre las reglas del juego. Los participantes se disputan sobre la cuestión de saber si los griegos eran o no responsables de la deuda, poniendo siempre mucho cuidado en no mencionar la usura que practican los acreedores. Pero también pasan por alto la historia del euro y las razones de su creación.

El euro: proyecto anglosajón
nacido de la guerra fría

A partir del Tratado de Roma, hace 64 años, las instancias administrativas sucesivas del «proyecto europeo» (CECA, CEE, UE) [1] dedicaron sumas colosales y de una envergadura nunca vista anteriormente al financiamiento de su propaganda a través de todos los medios de difusión. Cientos de artículos y programas de radio y televisión pagados por Bruselas se publican o se transmiten diariamente para inculcarnos una versión falsa de su historia y hacernos creer que el actual «proyecto europeo» corresponde a los deseos de los europeos que vivieron el periodo intermedio entre las dos guerras mundiales.

Sin embargo, hoy en día los archivos están al alcance de todos. Y esos archivos demuestran que, en 1946, Winston Churchill y Harry Truman decidieron dividir el continente europeo en dos partes: sus vasallos de un lado y del otro la URSS y su zona de influencia. Para garantizar que ningún Estado pudiese liberarse de su sistema de vasallaje, Churchill y Truman decidieron manipular los ideales de la época.

Lo que entonces se denominaba el «proyecto europeo» no consistía en defender supuestos valores comunes sino en fusionar la explotación de las materias primas y las industrias vinculadas al sector militar en Francia y en Alemania para garantizar que esos países no pudiesen volver a guerrear entre sí (Ver la teoría de Louis Loucheur y del conde Richard de Coudenhove-Kalergi [2]). El objetivo no era negar profundas diferencias ideológicas sino garantizar que esas diferencias no condujesen nuevamente al uso de la fuerza.

El MI6 británico y la CIA estadounidense se dieron entonces à la tarea de organizar el primer «Congreso de Europa», en La Haya, en mayo de 1948, en el que participaron 750 personalidades (entre ellas el futuro presidente de Francia Francois Mitterrand) de 16 países. Se trataba ni más ni menos que de resucitar el «proyecto de Europa federal» (redactado por Walter Halstein –el futuro presidente de la Comisión Europea– para el canciller Adolf Hitler) basándose en la retórica de Coudenhove-Kalergi.

Es necesario aclarar aquí una serie de ideas falsas sobre ese Congreso.
- En primer lugar, es necesario recordar el contexto que rodea la realización del Congreso. Estados Unidos y el Reino Unido acababan de declarar la guerra fría contra la URSS. Esta última ripostó respaldando a los comunistas checos que lograron apoderarse legalmente del poder durante el llamado «Golpe de Praga» («Febrero Victorioso», según la historiografía soviética). Washington y Londres organizaron entonces el Tratado de Bruselas, preludio de la creación de la OTAN. En el Congreso de Europa, todos los participantes eran favorables a los anglosajones y antisoviéticos.
- En segundo lugar, al pronunciar su discurso, Winston Churchill utilizó el término «europeo» para designar a los habitantes del continente europeo (sin incluir a los británicos que, según Churchill, no son europeos) que decían ser anticomunistas. En tiempos de Churchill no se hablaba de que Londres integrara la Unión Europea. Su papel sería supervisarla.
- En tercer lugar, entre los participantes del Congreso aparecieron dos tendencias: los «unionistas», para quienes se trataba únicamente de prever un uso común de los medios que podían servir para resistir a la expansión del comunismo, y los «federalistas», que querían poner en práctica el proyecto nazi de Estado federal bajo la autoridad de una administración no electa.

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Walter Hallstein, alto funcionario alemán, redactó el proyecto hitleriano de Europa federal. El objetivo era acabar con los Estados europeos y federar las poblaciones, por etnias, alrededor del Reich ario. Ese conjunto habría estado sometido a la dictadura de una burocracia no electa y controlada por Berlín. Después de la derrota de la Alemania nazi, Walter Hallstein, puso en práctica su proyecto, con ayuda de los anglosajones, y en 1958 se convirtió en el primer presidente de la Comisión Europea.

El Congreso estableció con precisión todo lo que se hizo desde entonces bajo las sucesivas denominaciones de CECA, CEE y UE.

El Congreso adoptó el principio de creación de una moneda común. Pero el MI6 y la CIA ya habían fundado la Independent League for European Cooperation (ILEC) [3] –que se convirtió después en la European League for Economic Cooperation (ELEC). Su objetivo era que, después de creadas las instituciones de la Unión, todos los miembros pasaran de la moneda común (la futura European Currency Unit –ECU) a una moneda única (el euro), para que los países que integraran la Unión ya no pudiesen salir de ella [4].

Fue ese el proyecto que Francois Mitterrand concretó en 1992. A la luz de la Historia y de la participación misma de Francois Mitterrand en el Congreso de La Haya, en 1948, es absurdo afirmar hoy que existiese otro motivo para instaurar el euro. Es por eso que, con toda lógica, los Tratados actuales no prevén que un miembro de la Unión Europea pueda abandonar el euro, lo cual obligaría a Grecia a salir primero de la Unión Europea para poder abandonar el euro.

El deslizamiento del «proyecto europeo» hacia el sistema estadounidense

La Unión ha pasado por dos momentos de definición fundamentales:
- A finales de los años 1960, el Reino Unido se negó a participar en la guerra de Vietnam y retiró sus tropas del Golfo Pérsico y de Asia. En aquel momento, los británicos dejaron de verse a sí mismos como el Estado 51 de Estados Unidos, empezaron a hablar de su «special relationship» con Washington… y decidieron incorporarse a la Unión Europea (en 1973).
- Con la disolución de la URSS, Estados Unidos quedó como dueño del terreno. El Reino Unido colaboró con Washington y los demás Estados les obedecieron. Por consiguiente, la Unión nunca llegó a deliberar sobre su expansión hacia el este, sólo se limitó a hacer lo que Washington había decidido y lo que el secretario de Estado James Barker ya había anunciado. La Unión Europea también adoptó tanto la estrategia militar de Estados Unidos [5] como el modelo económico y social de ese país, caracterizado por desigualdades muy acentuadas.

El referéndum griego ha hecho aparecer una línea divisoria entre las élites europeas, cuya vida se ha hecho cada vez más fácil y que apoyan sin reservas el «proyecto europeo», y las clases trabajadoras, que sufren ese sistema y lo rechazan. Este fenómeno ya había aparecido anteriormente, aunque sólo a escala nacional, durante el proceso de ratificación del Tratado de Maastricht por Dinamarca y Francia, en 1992.

En un primer momento, los dirigentes europeos cuestionaron la validez democrática del referéndum. El secretario general del Consejo de Europa, Thorbjorn Jagland (el mismo personaje que fue expulsado del jurado del Premio Nobel por corrupción [6]) declaró
- que la duración de la campaña fue demasiado corta (10 días en vez de 14);
- que no habría supervisión internacional (las organizaciones que habitualmente se dedican a eso no tenían tiempo de montar la supervisión);
- y que la pregunta planteada a los electores no era clara ni comprensible (a pesar de que la proposición de la Unión publicada en la Gaceta Oficial es mucho más corta y simple que los Tratados europeos anteriormente sometidos a referéndums).

Pero esa polémica se desinfló cuando el Consejo de Estado griego, llamado a pronunciarse sobre esas 3 cuestiones a instancias de varias personas privadas, confirmó la legalidad de la consulta.

La prensa dominante afirmó entonces que al votar por el «No», la economía griega estaría dando un salto hacia lo desconocido.

Pero lo cierto es que el hecho de ser miembro de la eurozona no garantiza buenos resultados económicos. Según la lista del FMI sobre el Producto Interno Bruto (PIB) en relación con la Paridad de Poder Adquisitivo (PPA), entre los 10 primeros países del mundo hay un solo Estado de la Unión Europea: el paraíso fiscal conocido como Luxemburgo. Francia aparece en el lugar número 25 de esa lista de 193 países.

El crecimiento de la Unión Europea en 2012 fue de 1,2%, lo cual la sitúa en el lugar 173 a nivel mundial, o sea uno de los peores resultados del mundo (la media mundial es de 2,2%).

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El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, fue el vicepresidente del banco Goldman-Sachs para Europa. Mario Draghi ocultó al Parlamento Europeo su propio papel en las malversaciones que realizó el banco por cuenta del gobierno griego, a pesar de que estas aparecen claramente en documentos del banco.

También resulta evidente que ser miembro de la Unión Europea y utilizar el euro tampco garantiza el éxito económico. Si las élites europeas siguen apoyando ese «proyecto» es porque les resulta ventajoso. En efecto, al crear un mercado único y, posteriormente, una moneda única, los «unionistas» escondieron el verdadero sentido de la maniobra. Hoy en día, las antiguas desigualdades nacionales han cedido el lugar a las desigualdades entre las clases sociales, que a su vez se han uniformizado a escala europea. Es por eso que los más ricos defienden la Unión, mientras que los más pobres aspiran al regreso a los Estados con autoridad sobre la economía nacional.

Los contrasentidos sobre la Unión
y el euro

Hace varios años que el vocabulario oficial falsea el debate: ya no se considera «europeos» a todos los portadores de la cultura europea sino únicamente a los miembros de la Unión. Así se afirma, desde los tiempos de la guerra fría, que los rusos no son europeos. Y ahora se afirma también que, si saliese de la eurozona, Grecia abandonaría la cultura europea, cuando en realidad Grecia es la cuna de la cultura europea.

Lo que si es cierto es que, como dice la sabiduría popular, «los perros no paren gatos». La Unión Europea, concebida por los anglosajones, junto a los nazis y contra la URSS, hoy respalda al gobierno ucraniano, incluyendo a los nazis que lo componen, y ha declarado la guerra económica contra Rusia, camuflándola bajo la denominación de «sanciones».

A pesar de su nombre, la Unión Europea no fue creada para unir el continente europeo sino para dividirlo, separando definitivamente a Rusia. Charles De Gaulle denunció la maniobra pronunciándose por una Europa «de Brest a Vladivostock».

Los unionistas aseguran que el «proyecto europeo» ha permitido 65 años de paz en Europa. Pero, ¿hablan de ser miembro de la Unión Europea o de la condición de vasallos de Estados Unidos? En realidad, ese vasallaje es lo que ha garantizado la paz entre los países del oeste de Europa, manteniendo por demás la rivalidad entre ellos fuera del marco de la zona de la OTAN. Basta recordar, por ejemplo, que los miembros de la Unión Europea respaldaron bandos diferentes en la antigua Yugoslavia, antes de acabar marchando juntos bajo la voz de mando de la OTAN. Pero, ¿hay que considerar acaso que, si recuperaran su soberanía, los miembros de la Unión Europea acabarían fatalmente volviendo a pelear entre sí?

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Jean-Claude Juncker, se mostró indignado ante la convocación del referéndum griego, calificándolo incluso de «traición». Juncker tuvo que renunciar a sus funciones de primer ministro de Luxemburgo cuando se descubrió que era miembro de la red de espionaje de la OTAN conocida como Gladio. Un año después… Juncker se convertía en presidente de la Comisión Europea.

Volviendo al caso griego, los expertos han demostrado exhaustivamente que esa deuda es imputable tanto a problemas nacionales no resueltos desde el fin del Imperio otomano como a una estafa conjunta de grandes bancos privados y dirigentes políticos.

Lo cierto es que la deuda griega es tan impagable como las deudas de los principales países desarrollados [7]. En todo caso, Atenas podría resolver el problema fácilmente negándose a pagar la parte odiosa de su deuda [8], saliendo de la Unión Europea y aliándose con Rusia, que es para Grecia un socio histórico y cultural mucho más serio que los burócratas de Bruselas. Pero la situación de Grecia se complica aún más debido a su condición de miembro de la OTAN, que ya en 1967 organizó en el país heleno un golpe de Estado militar para impedirle acercarse a la URSS [9].

Thierry Meyssan

[1] La CECA (Comunidad Europea del Carbón y del Acero) fue la entidad predecesora de la Comunidad Económica Europea (CEE) y de la actual Unión Europea (UE).

[2] «Historia secreta de la Unión Europea», por Thierry Meyssan,Red Voltaire, 16 de enero de 2005.

[3] El presidente de la Independent League for European Cooperation fue Edmond Giscard d’Estaing, padre del futuro presidente de Francia y creador del ECU (en inglés European Currency Unit, el ECU fue el antecesor de la actual moneda común europea), Valery Giscard d’Estaing.

[4] MI6: Inside the Covert World of Her Majesty’s Secret Intelligence Service, Stephen Dorril, The Free Press, 2000.

[5] «Stratégie européenne de sécurité», Réseau Voltaire, 12 de diciembre de 2003.

[6] «Destituido el presidente del Premio Nobel de la Paz», Red Voltaire, 5 de marzo de 2015.

[7] «Según el BPI, los Estados industrializados no tienen cómo pagar sus deudas», Red Voltaire, 14 de abril de 2010.

[8] Cf. la teoría económica de Alexander Sack.

[9] «La guerra secreta en Grecia», por Daniele Ganser; «Grecia, el factor OTAN», por Manlio Dinucci, Il Manifesto (Italia), Red Voltaire, 23 de agosto de 2013 y 7 de abril de 2015.

«ANTE NUESTRA MIRADA»

FUENTE: RED VOLTAIRE

GRECIA-1 , UE-0

 

 

ChiprasJean-Claude Juncker

         CHIPRAS                                       JUNKER

 

REFERÉNDUM JULIO  2015

sábado, 4 de julio de 2015

La hora de las grandes decisiones

 

 

Resultado de imagen de los 300

                        PREPARAOS PARA LA GLORIA

 

 

Grecia

 

Stathis Kouvélakis

Jacobinmag

Mi silencio de los últimos días, inhabitual, como algunos han escrito en Facebook, es debido sencillamente a que desde mi llegada a Atenas el domingo, para la campaña del No, he dormido muy poco y trabajado mucho. Hoy (miércoles 1 de julio) he intervenido en dos concentraciones de trabajadores en su lugar de trabajo (la de la estación central de Atenas y la del edificio central del metro). Una gran experiencia. Mañana debo intervenir en diferentes concentraciones en la zona industrial de Moschato y en un mitin en Petroupoli, en los alrededores del oeste de Atenas.

Los trabajadores sienten la presión de la situación creada por la histeria de los medios y el cierre de los bancos. Son relativamente críticos sobre las concesiones hechas por el gobierno durante estas agotadoras negociaciones pero, en general, tienen confianza en la victoria del No. Esperan de ella que dé un nuevo punto de partida al gobierno de Syriza y facilite el desarrollo de una parte mayor de su programa.

Querría animar a todas las personas que siguen la situación en Grecia, con una mezcla típica de ansiedad y de esperanza, a mantener la cabeza lo más fría posible. Los medios griegos están en un estado de histeria, y los medios occidentales en una situación no muy diferente. Uno de sus temas favoritos, en el colmo de la atmósfera apocalíptica que propagan, es que el referéndum no tendrá lugar, que el gobierno en realidad ha aceptado el plan Juncker, que va a anular el referéndum, etc. Atención a todas esas desinformaciones.

Es cierto que algunas iniciativas del gobierno son, por lo menos, ambiguas y discutibles. Es particularmente cierto esto respecto a la propuesta de ayer (martes 30 ) a favor de un nuevo préstamo del MES y a la carta enviada hoy por Alexis Tsipras al Eurogrupo. Su objetivo era dar pruebas de buena voluntad y dar crédito a la idea de que la semana próxima, tras una potencial victoria del No, podría reiniciarse un nuevo ciclo de “negociaciones”. Pero todo el mundo sabe aquí que: a) esto es muy improbable y b) que en cualquier caso, ninguna negociación está actualmente en curso. Merkel ha expresado claramente que ningún diálogo será posible antes del domingo.

Por ambas partes, todo esto tiene mucho de “pose” y de maniobra táctica por parte de Syriza. Pero es también cierto que refleja las contradicciones en el seno del gobierno griego y del propio Syriza. Su ala “realista” (dirigida por el viceprimer ministro Yannis Dragasakis) defiende la idea de que el referéndum no es más que un desagradable (y breve) paréntesis y que las negociaciones podrán recomenzar sobre la base de las profundas concesiones que el gobierno griego había aceptado justo antes de la ruptura de las discusiones. En cambio, la posición oficial es que las negociaciones deberán recomenzar “a partir de cero”, lo que significa que todas las precedentes propuestas griegas deben ahora ser consideradas obsoletas.

El discurso de Tsipras, este miércoles, ha sido bien recibido y en gran medida percibido como un desafío, logrando así superar el impacto desmovilizador de las últimas propuestas. Pero, por supuesto, el mejor aliado del campo del No sigue siendo la actitud intransigente y arrogante de los acreedores, que no dejan ningún lugar para el “compromiso”, ni para el peor de ellos.

Si se creen los sondeos publicados hoy, el No tiene una ventaja de once a trece puntos, pero la distancia se ha reducido significativamente desde el lunes, debido al cierre de los bancos, a la restricción a la retirada de dinero líquido y a las dificultades de los jubilados para cobrar sus pensiones. Esto ha creado inevitablemente una atmósfera de temor y de inseguridad, que es exactamente lo que los dirigentes del Eurogrupo tenían en la cabeza cuando decidieron cortar todo aprovisionamiento de liquidez. Por esta razón no es sorprendente que el Si solo esté a la cabeza entre los jubilados y las mujeres amas de casa. En todos los demás sectores, incluso entre los pequeños patronos, el No resulta ganador.

Muchas cosas dependerán de la capacidad de movilización de cada campo, en particular del lado del No. La concentración del martes (30 junio) de los partidarios del Sí fue importante y bien organizada, pero reunió, casi exclusivamente, a la media y alta burguesía, y tuvo ,probablemente, el más alto nivel de movilización que podía alcanzar. Si se tiene en cuenta que estaba en gran medida improvisada, la manifestación del lunes, por el No, fue un punto de partida exitoso. La campaña sobre el terreno comienza hoy y estará casi enteramente monopolizada por el campo del No. El estado de ánimo en Grecia es en los centros urbanos, el de una creciente polarización según líneas de clase y, de una forma más difusa, en el campo y las pequeñas ciudades.

Las secciones locales de Syriza están galvanizadas y las relaciones con los camaradas de Antarsya son excelentes. Otras fuerzas, del movimiento social y de diferentes campañas se unen igualmente a la movilización. Una campaña de tipo “frente único” está tomando forma, lo que es una excelente noticia. Pero el mayor revés aquí es la actitud del Partido Comunista que no puede ser calificada más que de “traición” (en general no me gusta este término, pero me parece justificado en este caso). Proporcionarán sus propias papeletas de voto, planteando un “doble no” (a la Troika y al gobierno, las “dos caras de la misma moneda”, dicen), una papeleta que será por supuesto nula. Es probable que procedan a su propio recuento de votos y anuncien el resultado como una especie de “victoria” de su línea.

Si el No gana, lo que es probable pero no seguro, y si gana con una mayoría clara, lo que queda por ver, es casi inevitable que la confrontación con la Unión Europea y la clase dominante local se endurezca. Grecia ha rechazado ya pagar al FMI en junio y la suspensión de pagos será formalmente proclamada en treinta días. Las armas de la moneda y la liquidez serán utilizadas cada vez con más fuerza por el BCE y el Fondo Europeo de Apoyo Financiero exigiendo la devolución inmediata de sus préstamos. El momento de las “grandes decisiones” llegará inevitablemente para Syriza.

Una victoria del No galvanizará las fuerzas populares. Pero esta salida no debe en ningún caso ser considerada como algo ya logrado. Es lo fundamental de todo lo que está en juego en la excepcional batalla que se está desarrollando.

Stathis Kouvélakis, es miembro del comité central de Syriza y pertenece a la Plataforma de Izquierda.

Traducción de Faustino Eguberri – Viento Sur

FUENTE: REBELIÓN

lunes, 29 de junio de 2015

Quebrar a Grecia

 

Resultado de imagen de Quebrar a Grecia

 

Paul Krugman · · · · ·

28/06/15


Me he mantenido prudentemente callado en relación con Grecia: no quería gritar“¡Grexit”! en un teatro lleno a rebosar. Pero dadas las informaciones sobre las negociaciones en Bruselas, algo hay que decir: ¿qué se creen los acreedores, y en particular el FMI, que están haciendo?

Esta tendría que ser una negociación sobre objetivos de superávit primario y, luego, sobre una reducción de la deuda que eliminara la perspectiva de interminables crisis futuras. Y el gobierno griego ha aceptado lo que en realidad son objetivos de superávit bastante altos, habida cuenta especialmente de que el presupuesto se hallaría ya en una situación de enorme superávit primario si la economía no estuviera deprimida. Pero los acreedores mantienen su rechazo a las propuestas de Grecia aduciendo que se basan demasiado en impuestos y demasiado poco en recortes de gastos. De modo que estamos todavía por la labor de dictarles la política interior.

La pretendida razón para rechazar una propuesta basada en los impuestos es que dañaría el crecimiento. La obvia respuesta es: ¿están de cachondeo? Los tipos que manifiestamente han fracasado a la hora de ver el daño que podría hacer la austeridad –vean la imagen que compara las proyecciones hechas en el acuerdo de 2010 con la realidad—, esos mismos tipos ¿pretenden impartir ahora lecciones de crecimiento? Además, las preocupaciones por el crecimiento son todas del lado de la oferta ¡en una economía que funciona con toda seguridad al menos un 20% por debajo de su capacidad!

Si hablas con la gente del FMI te dirán que es imposible tratar con Syriza, el hartazgo que les produce su grandilocuencia, etc., etc. Pero no estamos en un instituto de enseñanza secundaria aquí. Y precisamente ahora son los acreedores, harto más que los griegos, quienes están alterando las reglas del juego. ¿Qué está pasando? ¿El objetivo es quebrar Syriza? ¿Forzar a Grecia a una bancarrota presumiblemente desastrosa para desanimar a otros?

Llegó la hora de dejar de hablar de “Grecaccidente”; si ocurre un “Grexit”, será porque los acreedores, o al menos el FMI, lo quisieron.

Paul Krugman, Premio Nobel de economía 2008.

Traducción para www.sinpermiso.info : Mínima Estrella

sábado, 27 de junio de 2015

El histórico discurso de Tsipras llamando a referéndum.

 

historico

 

Alexis Tsipras se enfrentó anoche a la Historia. Al filo de la media noche, en una intervención televisada a todo el país, el primer ministro griego anunció un referéndum para decidir si se firma un acuerdo con la Troika.

El resultado de esta votación decidirá el futuro económico de Grecia durante las próximas décadas. Quizás también el de la Unión Europea.

Ciudadanos griegos,
Durante los últimos seis meses el gobierno griego ha estado librando una batalla en condiciones de asfixia económica sin precedentes con el fin de poner en práctica su mandato del 25 de enero:
El mandato para negociar con nuestros socios para lograr poner fin a la austeridad, y para que la prosperidad y la justicia social regresen de nuevo a nuestro país.
Por un acuerdo sostenible que respete la democracia, así como la normativa europea, y que dé lugar a una salida definitiva de la crisis.
Durante las negociaciones, se nos pidió varias veces que pusiéramos en práctica las políticas de orden acordado por los gobiernos anteriores, a pesar de que los memorándums fueron inequívocamente condenados por el pueblo griego en las últimas elecciones.
Nunca consideramos ceder, ni siquiera por un momento. Ni traicionar vuestra confianza.
Tras cinco meses de duras negociaciones, nuestros socios presentaron una propuesta-ultimátum en la reunión del Eurogrupo que afecta a la democracia griega y al pueblo griego.
Un ultimátum que contraviene los principios y valores fundadores de Europa. Los valores de nuestro proyecto europeo común.
Se pidió al gobierno griego que aceptase una propuesta que agregará nuevo peso insoportable sobre los hombros del pueblo griego, y que pondrá en peligro la recuperación de la economía griega y la sociedad, no sólo al alimentar la incertidumbre, sino también al exacerbar aún más las desigualdades sociales.
La propuesta de las instituciones incluye medidas como desregular aún más el mercado laboral, recortes de pensiones y nuevas reducciones de salarios para el sector público, así como un aumento en el IVA en alimentos, restaurantes y turismo, al tiempo que elimina las exenciones fiscales de las islas griegas.
Estas propuestas -que violan directamente el acervo social europeo y de los derechos fundamentales al trabajo, la igualdad y la dignidad- demuestran que ciertos socios y miembros de las instituciones no están interesados en llegar a un acuerdo viable y beneficioso para todas las partes, sino en la humillación del pueblo griego.
Estas propuestas ilustran principalmente la insistencia del FMI sobre las medidas de austeridad duras y punitivas. Ahora es el momento en el que las potencias europeas se pongan a la altura de las circunstancias y tomen la iniciativa para poner fin definitivamente la crisis de la deuda griega, una crisis que afecta a otros países europeos, amenazando con ello el futuro de la integración europea.
Ciudadanos griegos,
Estamos frente a la responsabilidad histórica de no permitir que las luchas y los sacrificios del pueblo griego sean en vano, y fortalecer la democracia y la soberanía nacional, y esta responsabilidad pesa sobre nosotros.
Es nuestra responsabilidad en relación al futuro de nuestro país el que nos obliga a responder al ultimátum sobre la base de la voluntad soberana del pueblo griego.
A principios de esta tarde, convoqué el Consejo de Ministros y propuse la celebración de un referéndum para que el pueblo griego pueden decidir. Mi propuesta fue aceptada por unanimidad.
Mañana, el Parlamento celebrará una reunión extraordinaria para ratificar la propuesta del Consejo de Ministros de un referéndum que tendrá lugar el próximo domingo, día 5 de julio. La pregunta sometida a referéndum será si la propuesta de las instituciones debe ser aceptada o rechazada.
He informado al presidente francés, a la canciller alemana, y el presidente del BCE, de mi decisión, al tiempo que voy a pedir una breve prórroga del programa -por escrito- de los líderes de la UE y de las instituciones, para que el pueblo griego pueda decidir sin presiones ni chantajes, según lo estipulado por la Constitución de nuestro país y la tradición democrática de Europa.
Ciudadanos griegos,
Hago un llamamiento a decidir desde la soberanía y la dignidad -como exige la historia de Grecia- si debemos aceptar el desorbitado ultimátum que pide una eterna y estricta austeridad humillante, sin la perspectiva de que en algún momento podamos ponernos en pie, social y económicamente.
Debemos responder al autoritarismo y a la dura austeridad con democracia, con calma y decisión.
Grecia, la cuna de la democracia, debe enviar un rotundo mensaje democrático a la comunidad europea y mundial.
Y yo personalmente me comprometo a respetar el resultado de su elección democrática, sea lo que sea.
Estoy absolutamente seguro de que su elección honor la historia de nuestro país y enviará un mensaje de dignidad a todo el mundo.
En estos momentos críticos, todos tenemos que recordar que Europa es la casa común de todos sus pueblos.
Que en Europa no hay propietarios y huéspedes.
Grecia es, y seguirá siendo, una parte integral de Europa, y Europa en una parte integral de Grecia.
Pero una Europa sin democracia será una Europa sin identidad y sin brújula.
Hago un llamamiento a todos ustedes para actuar en el sentido de la unidad nacional y para que, con templanza, tomemos una decisión digna.
Para nosotros, para nuestras generaciones futuras, para la historia griega.
Por la soberanía y la dignidad de nuestro país.

Principia Marsopia

 

Fuente Público.es

viernes, 29 de mayo de 2015

Europa va a la guerra (informativa)

Antenas de Radio Liberty en la playa de Pal



 
 

 

Àngel Ferrero
En 2006 se dinamitaron, con gran cobertura informativa, las antenas de Radio Liberty en la playa de Pals, consideradas una reliquia de la guerra fría que había cumplido con su misión. “En maldita hora”, debieron pensar en la cumbre de la UE celebrada el pasado 19 y 20 de marzo. El décimo punto del día, filtrado un día antes a la prensa, anunciaba que se encargaría a la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, la tarea de preparar para junio “un plan de acción […] en apoyo a la libertad de los medios”. Este “apoyo a la libertad de los medios” no será en Europa (¿no permitió la UE en 2013 el cierre de ERT, la radiotelevisión pública griega?), ni tampoco en Oriente Próximo o África, sino en Rusia, y de hecho, únicamente allí, porque a los líderes europeos les preocupa lo que denominan “propaganda rusa”. En 1992 la Unión Europea de Radiodifusión (UER) –una entidad que no depende de la UE, pero formada por la mayoría de televisiones públicas de sus Estados miembros– ya creóEuronews (que también retransmite en ruso) justo después de la Guerra del Golfo para presentar la información “desde un punto de vista europeo”, entonces como respuesta al éxito de la CNN.
Según el portal EurActiv, un diplomático confesó su escepticismo. “¿Puede una estrategia así desarrollarse con los medios libres europeos? No estoy seguro”, se preguntaba, apuntando él mismo, quizá sin saberlo, a un horizonte que en realidad muchos en Bruselas anhelan desde hace tiempo: el de una UE más antidemocrática. “No entiendo por qué estamos poniendo esto en el punto del día”, dijo otro, “si fuese ruso estaría absolutamente encantado, porque estamos proporcionándoles pruebas de su éxito”. El 12 de mayo, el Comité de Exteriores del Parlamento Europeo aprobó con 53 votos a favor, 10 en contra y tres abstenciones el “plan de contingencia mediante soft power” que incluye “una asistencia financiera más ambiciosa a la sociedad civil de Rusia”.
Letonia ya ha propuesto crear una cadena de televisión en lengua rusa con fondos comunitarios. A finales de abril ordenó, sin ninguna trascendencia informativa, el cierre de las emisiones de RTR Planeta, en lengua rusa, cuyo programa sustituirá otra cadena con “información amiga”. Según Der Spiegel, los contenidos los proporcionará la televisión alemana Deutsche Welle.
La medida anunciada resulta tanto más sorprendente teniendo en cuenta que, según el último sondeo del Centro Levada (independiente) en Rusia, el 60% de los encuestados se mostró a favor de “incrementar los vínculos económicos, políticos y culturales” con los países occidentales (3% más que en noviembre de 2014), mientras que sólo un 29% se decantaba por “cortar todos los vínculos” con ellos. Según Levada, un 63% de los encuestados cree que “Rusia está realmente amenazada por varios enemigos externos e internos” pero sólo un 23% opina que “las historias sobre enemigos son un anzuelo para espantar al país y hacer que obedezca al gobierno”.
“No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo”, escribió Evelyn Beatrice Hall. Esta frase –erróneamente atribuida a Voltaire, de quien Hall escribió una biografía– acostumbra a tomarse como principio fundamental de la libertad de expresión, de la que la libertad de información forma parte. Pero eso era antes. El primer medio en comprobarlo no fue, de hecho, ruso, sino iraní. En enero de 2013, los operadores de satélite Eutelsat y Argiva interrumpieron, a petición del Gobierno español, la emisión de HispanTV por considerarla vinculada al entonces responsable de la radiodifusión iraní, Ezatola Zarghami, sancionado por la UE en 2012 por “haber cometido violaciones contra los derechos humanos”. El cese de emisiones no sólo afectó a los espectadores de HispanTV en España, sino también a los de Latinoamérica, que recibían la señal a través de Hispasat.
El 2 de marzo The Guardian informaba que Ofcom, la entidad reguladora de medios en Reino Unido, había iniciado una investigación a la cadena de televisión rusa RT a raíz de las quejas de un espectador después de un debate televisado sobre Ucrania. Un portavoz declaró que Ofcom “ha iniciado una investigación sobre si este programa sobre la situación en Ucrania, que incluía comentarios antioccidentales, fue debidamente imparcial”. Ya el año pasado, el director del ente radiotelevisivo rusoRossiya Segodnya, Dmitri Kiseliov, fue incluido entre los sancionados por EEUU y la UE tras la adhesión de Crimea a Rusia.
Desde un punto de vista estrictamente legal, uno puede pensar lo que quiera sobre Zarghami o Kiseliov, pero las medidas tomadas contra ellos son una clara violación del derecho a la libertad de expresión.
¿Qué es lo que molesta, pues, de estos medios de comunicación? No, evidentemente, las repetidamente denunciadas credenciales democráticas de sus países emisores –sólo hay que echar un vistazo a la de algunos de los aliados de EEUU y la UE–, sino que la aparición de RT (2005), Telesur (2005) o HispanTV (2011) ha terminado con el oligopolio comunicativo que mantenían EEUU y, en menor grado, la UE, en el cual el grado de consenso es tan elevado que Noam Chomsky llegó a decir que “cualquier dictador admiraría la uniformidad y la obediencia de los medios de EEUU”. Ahora no sólo sus versiones de los hechos llegan al público, sino que en estas plataformas han encontrado espacio personas a quienes se privaba de acceso a los grandes medios de comunicación, como era el caso de Pablo Iglesias y Fort Apache en HispanTV o es el de Julian Assange, que contó con un programa de entrevistas en RT, llenando así un vacío, el de la información crítica, que el resto de medios de comunicación de masas ha abandonado.
Con esta medida, Bruselas podría terminar abriendo un debate que por ahora no parece dispuesta a aceptar. ¿Cómo puede la UE brindar su “apoyo a la libertad de los medios” en Rusia mientras los periodistas europeos denuncian crecientes presiones económicas? Es más, ¿cómo puede la UE, cuyo secretismo y falta de transparencia son notorios, apoyar la libertad de los medios e impedir a los periodistas acceder a la información sobre el TTIP?
Esta escalada retórica es peligrosa, porque acompaña a la escalada de tensión geopolítica en Europa y potencialmente justifica cualquier agresión armada. Durante los bombardeos de la OTAN a Yugoslavia en 1999, la Alianza Atlántica justificó el ataque contra la sede de la televisión pública serbia (RTS) asegurando que era necesario “para interrumpir y degradar la red de mando, control y comunicaciones” y que la sede de RTS era un “objeto dual” (civil, pero con un uso que también puede ser militar) que “contribuía a la guerra propagandística que orquestaba la campaña contra la población de Kosovo”. Rusia no es evidentemente Yugoslavia, pero el vocabulario que se emplea recuerda en ocasiones peligrosamente a aquel.
Si la UE quiere sinceramente proteger a su población contra una pretendida propagada rusa, venezolana o iraní –en el supuesto que, según parece, solamente quien no acepta la política occidental parece hacer “propaganda”– lo que tendría que hacer es apoyar la educación para contar con una ciudadanía formada y capaz de leer crítica y racionalmente las noticias, y no recortarla, creando precisamente ciudadanos más vulnerables a la manipulación, venga de donde venga. Por otra parte, la “nueva guerra informativa” de la UE revela una concepción paternalista de la sociedad, que entiende tanto a la población rusa como de los Estados miembros de la UE como un receptáculo vacío o una masa amorfa que los poderes fácticos pueden modelar a voluntad.
De materializarse este plan, no sólo contribuirá al mayor deterioro de las relaciones entre Bruselas y Moscú, sino a una polarización de las opiniones que, de hecho, ya está en marcha. Todo análisis y opinión críticos con la política de la UE –y especialmente con la gestión de la crisis– y todo intento por explicar que Rusia es una sociedad compleja, pasarán a considerarse, automáticamente, como “prorrusas”. Ya tuvimos una muestra de ello con la victoria en Grecia de Syriza y el viaje a Moscú de Tsipras. El exsecretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, llegó a afirmar que Greenpeace recibía financiación del Kremlin para protestar contra el 'fracking' y mantener así la dependencia de Europa del gas ruso.
La prensa conservadora alemana acuñó ya el año pasado dos términos para desprestigiar a sus adversarios: Putinversteher y Russlandversteher, traducibles como “quien entiende a Putin” y “quien entiende a Rusia”, como si “entender” significase “aprobar”, “aceptar” o “justificar”. “Nostálgicos de la URSS”, “teóricos de la conspiración”... se trata, en suma, de argumentos ad hominem que buscan psicologizar al contrario para presentar sus posiciones como irracionales y evitar enfrentarse a sus argumentos. Los periodistas que tratan de desafiar este consenso se arriesgan a perder su prestigio, sus contactos o incluso su puesto de trabajo. Los periodistas y analistas de think tanks que lo abonan, en cambio, se ven recompensados y consiguen más proyección mediática, lo que conduce en última instancia a un sesgo informativo, si no a una espiral de empobrecimiento del discurso público: quien más constantemente golpea a Rusia y su gobierno más puntos obtiene, más artículos y libros publicados, más entrevistas concedidas y más dinero.
Bruselas quiere clavar otro clavo en el ataúd de la libertad de expresión en Europa. El pretexto es Rusia. ¿Su argumento? La libertad de expresión.
Ángel Ferrero es miembro del comité de redacción de Sinpermiso

http://www.eldiario.es/contrapoder/liberticidio_informativo_6_389221116.html

jueves, 30 de abril de 2015

Escalada de Estados Unidos y la OTAN en Europa

 

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El almirante Ferguson y el general Breedlove

 

por Manlio Dinucci

 

La tensión militar va en aumento en Europa, donde la OTAN multiplica las maniobras bélicas alrededor del territorio ruso. Con el increíble despliegue militar de esos juegos de guerra, Washington y Bruselas esperan compensar la inferioridad tecnológica de la alianza atlántica. Contrariamente a lo que se cree, el armamento y la capacidad de producción de armas de Estados Unidos y la OTAN son superiores a los de Rusia y China… pero sólo en cantidad.

 

Noble Jump es el nombre de la maniobra de la OTAN que se desarrolló desde el 7 hasta el 9 de abril de 2015 en Alemania, Holanda, la República Checa y otros 8 países europeos, donde en 48 horas fueron movilizados miles de soldados de la «fuerza de punta» de muy alta rapidez operativa, que forma parte de la «Fuerza de Respuesta» de 30 000 soldados. La segunda fase de Noble Jumpse desarrollará del 9 al 20 de junio en Polonia, donde se desplegarán tropas provenientes de Alemania, Holanda, la República Checa y otros Estados.

Así se prepara la maniobra Trident Juncture 2015, que debe desarrollarse en Italia, España y Portugal –del 28 de septiembre al 6 de noviembre– con la participación de unidades terrestres, aéreas y navales y de fuerzas especiales de todos los países de la OTAN. Con la participación de 25 000 personas, esta será –según el mando de las fuerzas estadounidenses en Europa– «la mayor maniobra de la OTAN desde la caída del muro de Berlín» y pondrá a prueba las capacidades de la «Fuerza de Respuesta», cuyo papel –según un vocero de la OTAN– es «responder a una crisis antes de que comience». En otras palabras, estamos hablando de la «guerra preventiva».

La dirección de esa maniobra estará en manos del JFC Naples, el Mando Conjunto de la OTAN con sede en Lago Patria (Nápoles, Italia) bajo las órdenes del almirante estadounidense Mark E. Ferguson III, quien funge simultáneamente como comandante de las fuerzas navales de Estados Unidos en Europa y de las fuerzas navales del AfriCom [el Mando de las fuerzas estadounidenses en África].

Como declara el general estadounidense Philip M. Breedlove –Comandante Supremo de las fuerzas aliadas en Europa, o sea el más alto jefe militar de la OTAN, nombrado siempre por el presidente de Estados Unidos– estas maniobras constituyen «un claro indicio de que nuestra Alianza tiene la capacidad y la voluntad de responder a los desafíos contra la seguridad que están surgiendo en nuestros flancos sur y oriental».

O sea, que la OTAN tiene la capacidad y la voluntad de emprender –desde sus bases en Europa– nuevas guerras en el norte de África y en el Medio Oriente, donde ya se prepara otra intervención militar en Libia, y en el este de Europa. Es evidente que, en el «flanco oriental», la OTAN –después de haber provocado la crisis ucraniana– refuerza cada vez más la presión sobre Rusia.

La mayor maniobra naval de la OTAN correspondiente a la serie Joint Warrior, que apunta contra Rusia, se desarrolla actualmente en Escocia –desde el 11 hasta el 24 de abril– con la participación de más de 50 navíos de guerra, de 70 cazabombarderos de 14 países y de un grupo naval bajo comando italiano.

En el Mar Negro, donde ya se desarrolló en marzo una maniobra de la OTAN en la que también participó Italia, varios navíos de guerra de Estados Unidos navegan en los límites de las aguas territoriales rusas. Cuando un cazabombardero ruso, que no portaba armamento pero sí estaba equipado para la guerra electrónica, sobrevoló el destructor lanzamisilesUSS Donald Cook, el Pentágono protestó contra «esta acción provocadora rusa que viola los protocolos internacionales» [1].

Pero sí son legales, a los ojos de Washington, los drones estadounidenses Global Hawk que sobrevuelan el Mar Negro y Ucrania. También es legal la llegada a Ucrania de un convoy estadounidense de la 173ª Brigada Aerotransportada de Estados Unidos con armamento y material de guerra para la operación Fearless Guardian, nombre que cubre el entrenamiento durante 6 meses de 3 batallones (de clara inspiración nazi) pertenecientes a la Guardia Nacional ucraniana, entrenamiento que será garantizado por unos 300 paracaidistas estadounidenses. A esos paracaidistas estadounidenses hay que agregar los cientos de instructores militares provenientes de Gran Bretaña y Canadá. Ottawa también está garantizando a Kiev imágenes de alta definición captadas por su satéliteRadarsat-2 con fines militares.

¿Y Alemania? Mientras que aparenta seguir una línea diferente a la de Washington al conversar con Moscú, Alemania participa por otro lado en las maniobras de la OTAN contra Rusia, bajo las órdenes de Estados Unidos, y al mismo tiempo arma a Lituania ofreciéndole incluso cañones automotores Panzerhaubitze 2000, que disparan 12 proyectiles de 155 milímetros por minuto, con un alcance que fluctúa entre 30 y 40 km. Los mismos que utilizó Alemania durante la guerra de la OTAN en Afganistán.

Manlio Dinucci

Fuente
Il Manifesto (Italia), RED VOLTAIRE | ROMA (ITALIA) | 22 DE ABRIL DE 2015