viernes, 22 de marzo de 2013

La Unión Europea ha perdido el juicio. La locura de la austeridad.

 

EL PARLAMENTO EUROPEO, ESTRASBURGO

Por Tom McNamara*
Traducción: Enrique Prudencio para Zona Izquierda

La pesadilla y la locura son parecidas.
Estados misteriosos e involuntarios que sesgan

y distorsionan la realidad objetiva.
Uno se despierta de la pesadilla.
De la locura no hay despertar.
“Deja que tu  vida sea una fricción para que detenga la máquina”


 

Mientras que los funcionarios no electos que trabajan para la Unión Europea (UE) en Bruselas tienen su Premio Nobel de la Paz para mantenerlos calientes este invierno, los ciudadanos de Europa, por el contrario, solo pueden calentarse quemando el mobiliario. Casi 4 años después del final oficial de la peor crisis financiera en 80 años, las cosas no van muy bien en la Unión Europea. La Eurozona (los 17 países de la UE que utilizan el euro como moneda) cayeron de nuevo en recesión en el tercer trimestre de 2012 según el Eurostat, el organismo oficial de recopilación de estadísticas de la UE.

La comisión europea cree que la economía de la eurozona se contraerá, con una reducción del Producto Interior Bruto (PIB) del 0,3% este año en comparación con el anterior. Hasta el pasado mes de noviembre, la predicción de crecimiento era del 0,3%, (aunque mínimo crecimiento no fuese para echar las campanas al vuelo). Como consecuencia, el desempleo se calcula que subirá hasta el 12,2%, una revisión al alza a partir del ya triste cálculo anterior del 11,8%. Los niveles de desempleo juvenil en España y Grecia superan holgadamente el 50%. En Irlanda el porcentaje de personas consideradas en paro de larga duración subió del 29% al 63%, el mayor incremento entre todos los países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico). Las cosas están tan mal que incluso el periódico “The Economist” pide que a Irlanda le “echen una mano” los alemanes con el fin de salir del programa punitivo de rescate.

¿Y qué tiene que decir el Presidente de la Comisión Europea José Manuel Durao Barroso de todo esto? El antiguo estudiante maoísta (y anfitrión de la infame cumbre de las Azores de 2003 donde el Presidente Bush II, el Primer Ministro Blair y el Presidente del Gobierno español José María Aznar sentaron las bases para la invasión de Irak) en una carta fechada el 11 de marzo de 2013, ha dicho que aunque era “dolorosamente consciente de que la actividad económica durante el año pasado ha sido decepcionante” y que todavía hay “unos altos niveles de desempleo inaceptable”, de alguna manera, por encima de toda lógica y razón, el Sr. Barroso tiene la sensación de que los esfuerzos de las reformas (es decir la austeridad) de los estados miembros están comenzando a dar sus frutos”.

El nivel de autoengaño y la total indiferencia ante el sufrimiento de otros seres humanos necesarios para hacer tal declaración es simplemente alucinante.

Más preocupante aún es un reciente papel del FMI (Eyraud and Weber 2013) que básicamente argumenta que el efecto de la austeridad impuesta por los gobiernos y los recortes presupuestarios para conseguir que bajen los niveles de deuda también serán, paradójicamente, para incrementar la proporción de la deuda con respecto al PIB.

Un documento complementario de De Grauwe and Ji (2013) proporciona apoyo adicional al argumento de que la austeridad ha sido un desastre completo y sin paliativos. Argumentan que el poco meditado “pánico inducido” de los programas de austeridad que les han sido brutalmente impuestos a los ciudadanos de los países del sur de la eurozona lo único que han hecho es exacerbar la crisis financiera.

De Grauwe and Ji han constatado que los países que han impuesto las medidas de austeridad más fuertes han sido también los que han experimentado los mayores declives del PIB. Además cuanto más intensa ha sido la austeridad, mayor ha sido el consiguiente incremento en la relación deuda-PIB de los países respectivos. Esto es lo que en términos prácticamente exactos se argumentaba en el documento del FMI.

Los programas de austeridad que les fueron impuestos a los pueblos de Europa, no solo provocaron una (previsible) recesión severa, sino que por lo demás, los programas no dieron más resultado que la recesión.

Lo único que produjeron fue el sufrimiento innecesario de millones de personas que perdieron sus trabajos (en la EU hay más de 26 millones de personas sin empleo).

Por su parte, el Presidente “socialista” Francois Hollande ha dicho que la “única prioridad” es encontrar nuevas formas de impulsar el crecimiento y conseguir que la gente vuelva a trabajar. Esto viene de un hombre que curiosamente no tiene problema para encontrar la manera de proporcionar ayuda militar a un gobierno no electo de Mali (a un coste estimado para el contribuyente francés de 3,6 millones de dólares diarios), y que dijo que Francia está preparada para “asumir sus responsabilidades” y suministrar armas a los rebeldes que luchan para derrocar al gobierno secular (aunque no electo) de Siria, ignorando totalmente el tiro por la culata recibido por derrocar al gobierno secular (aunque no electo al estilo occidental) de Libia en 2011 (a un coste estimado para el contribuyente francés de 2.1 millones de dólares por día).

Resulta preocupante que ya se hable de una “Primavera Europea” y de la creciente resistencia popular al mayor castigo autoinfligido mediante las directivas de los altos funcionarios no electos de Bruselas. En las recientes elecciones italianas un partido anti-austeridad obtuvo el 25% de los votos.

¿Y cual es la respuesta de la UE a todo esto? Después de la reunión del Consejo Europeo celebrada el 14 y 15 marzo, directrices relativas a las prioridades económicas para el año 2013 se emitieron por los Estados miembros. El Consejo Económico subrayó “la necesidad de la consolidación fiscal” (es decir la austeridad), asegurando al mismo tiempo el crecimiento económico. Algo que se denomina “consolidación fiscal favorable al crecimiento”.

Esto solo se puede llamar “Economía Unicornio 101.”

A Einstein se le atribuye la siguiente frase: “la locura lleva toda la vida haciendo lo mismo, una y otra y otra vez, y esperando cada vez un resultado diferente”. Según esta definición de la locura, los líderes de la UE están completamente locos. Cuando su acariciado proyecto termine en lágrimas, no tendrán a nadie a quien culpar, excepto a sí mismos.

SIEMPRE LOS MISMOS PAGANOS

 

 

La maldición financiera isleña hunde a Chipre y la arroja en brazos de Rusia

 

 

 

     

NICOSIA                                           MOSCÚ

21mar 2013 Público.es

Carlos Enrique Bayo

Primero, la empujaron a la maldición que ya antes arruinó a otras dos islas paradigmáticas del capitalismo especulativo financiero –y que hace pocos años eran todavía celebradas como portaestandartes del éxito de la economía neoliberal­–, y ahora la arrojan en brazos de Rusia al tratar de confiscar los ahorros de sus contribuyentes para pagar la factura del frenesí bancario inducido por los mismos que hoy le niegan crédito.

Hablo de Chipre, claro, después de ver caer a la próspera Islandia, desangrada por los excesos prestamistas al extranjero de sus banqueros, y de Irlanda, colapsada por el peso de su burbuja inmobiliaria y la insolvencia de su generosidad fiscal. Y me refiero a las potencias económicas del norte de Europa que, en su afán por proteger las ganancias de sus grandes bancos, “han cometido todos los errores en los que se podía caer”, según el primer ministro ruso, Dmitri Medvédev.

Esa no es sólo la opinión del Kremlin, en absoluto. Especialistas del docto Financial Times como Martin Wolf coinciden en que los dirigentes de la Unión Europea nos han dado “una lección de cómo no abordar los problemas financieros y de deuda soberana”. Aun sin tener en cuenta el expolio de los ahorradores, los expertos citan entre otras equivocaciones de manual la de “imponer pérdidas a los depósitos bancarios garantizados”, puesto que instigan una fuga masiva de capitales que convertirá la crisis en muchísimo más onerosa para el Banco Central Europeo, que se ha comprometido a prestar todos los fondos que sean necesarios para mantener las entidades chipriotas una vez termine el corralito y la incautación del dinero de los impositores.

Para entonces, argumenta Dmitri Afanasiev (también ruso, pero miembro de la Junta Directiva de la muy norteamericana Forbes), “decenas de miles de millones se habrán escapado de Chipre y el coste de los créditos de emergencia será muchísimo mayor que los 6.000 millones que el BCE no quiere aportar ahora”.

La canciller Merkel ha advertido de que son los “responsables” de la crisis chipriota los que tienen que pagar los platos rotos y muchos comentaristas están achacándola en gran parte al lavado de dinero de millonarios rusos, pero eso está bien lejos de la realidad. Son ahorradores chipriotas los que tienen 48.000 de los 68.000 millones de depósitos en los bancos de Chipre; y del resto, entre los muchísimos extranjeros que se aprovechaban de las excelentes condiciones bancarias en la isla (tan alabadas hasta que estalló la crisis financiera) figuran, por ejemplo, 60.000 modestos impositores británicos, en su mayor parte pensionistas, que poseen allí casi 2.000 millones y a los que el premier Cameron sí ha prometido compensar la expropiación.

“Los bancos chipriotas están en un brete no porque los rusos les hayan entregado fondos”, escribía ayer mismo Afanasiev, “sino porque las condiciones escogidas por los dirigentes de la UE (incluidos los de Berlín) para reestructurar la deuda de Grecia protegiendo las inversiones europeas perjudicaron a la banca de Chipre (…) La UE no sobrevivirá unida si en momentos de crisis las decisiones se adoptan desde un punto de vista nacional (alemán) en vez de desde una perspectiva paneuropea, y se permite el acoso a las naciones pequeñas”.

Ciertamente, el ultimátum planteado esta mañana por el BCE, dando a Chipre hasta el lunes para aceptar un plan a la medida de los intereses alemanes pese a la oposición de todos sus parlamentarios –y bajo la amenaza de hundir la banca chipriota al negarle la Ayuda de Liquidez de Emergencia–, supone hostigar al Gobierno de Nicosia… y cuando el débil se siente acorralado por los poderosos puede tomar decisiones desesperadas.

¿Cómo hemos llegado al borde de este abismo? Pues siguiendo, primero, las recetas neoliberales de la derecha y, después, aceptando la medicina austericidaimpuesta por esos mismos gobernantes conservadores, que repiten temerariamente su mismo error de la cumbre de Deauville (en septiembre de 2010), cuando anunciaron que los tenedores de bonos de deuda soberana en países rescatados perderían parte de su inversión garantizada. Las consecuencias, en aquel entonces, fueron devastadoras para naciones como España e Italia, que vieron dispararse sus primas de riesgo y quedaron condenadas a financiarse a intereses de usura que han convertido sus economías en rehenes de los mercados internacionales.

Hace años, cuando se hicieron los famosos stress tests de la banca europea que supuestamente garantizaron la solvencia futura de las entidades que ahora están en bancarrota, el grupo Pimco estimó que los bancos chipriotas necesitarían una inyección de 7.000 a 10.000 millones de euros, pero su informe nunca fue publicado porque las autoridades de la UE lo consideraron exagerado, ya que suponía el 60% del PIB de la isla. Ahora son ya necesarios 17.000 millones y Bruselas (obedeciendo a Berlín) está poniendo en peligro la unidad europea y la moneda única por ahorrarse poco más de un tercio de esa cantidad, quitándoselo a los ahorradores.

Al pinchar la burbuja de las subprime y los derivados especulativos del casino bursátil internacional (en 2007-2008) ya se podía fácilmente prever que sistemas bancarios como los de Chipre e Irlanda, con activos equivalentes a más de siete veces el PIB del país (en Islandia ascendían a ocho veces la riqueza nacional), iban a colapsarse. En el entorno chipriota, ese despropósito se generó a mediados de la primera década del siglo por la feroz competencia (cuyas virtudes siempre cantan los defensores de la privatización a ultranza) entre el Banco de Chipre y el Banco Laiki, que trató de ganar esa carrera ofreciendo condiciones extraordinarias para obtener depósitos. Hasta que el Estado tuvo que rescatar a Laiki, el año pasado, con fondos públicos por valor de 1.800 millones; un rescate desaforado para la diminuta economía chipriota.

Además, la quita decidida en 2012 por Bruselas a los tenedores de bonos soberanos griegos dejó a los dos grandes bancos de Chipre con 3.800 millones en papeles casi sin valor. Y el mercado inmobiliario, en el que ambas entidades habían confiado el 40% de su cartera crediticia, se hundió (igual que en el resto de Europa), perdiendo la mitad de su valor en tres años. Así que la insólita preeminencia de los depósitos monetarios en los activos de esos bancos, que equivalían al 91% del total (lo que mostraba la salud de esas entidades, según la teoría financiera actual), se transformó en una enfermedad incurable: disponían de tanta liquidez que la invirtieron masivamente en bienes presuntamente seguros como bonos del Tesoro (griego) e inmuebles.

Según nuestros eminentes economistas, la banca chipriota fue más que buena: sólo el 3% de sus inversiones recurrieron a vehículos dudosos o arriesgados como los derivados y otros instrumentos del casino bursátil. Pero cuando la burbuja estalló se encontraron con que eran incapaces de hacer frente a sus obligaciones con los impositores. Eso no es culpa de su mala gestión, sino que es una característica esencial de la banca moderna, como explican en la obra Banker’s New Clothes dos economistas del Max Planck Institute: la capacidad de los bancos para absorber las pérdidas es tan pequeña que operan permanentemente en el filo del desastre.

Por tanto, es la propia estructura fundamental del sistema bancario actual la que coloca a las autoridades gubernamentales ante un dilema terrible, explica Wolf: o rescatan a todas las entidades, cueste lo que cueste (avalando las gestiones más temerarias e irresponsables, y poniendo en peligro la misma solvencia del Estado), o se niegan a rescatar a las que se han hundido a causa de este riesgo sistémico y precipitan a sus economías en una depresión aún más profunda, causando el pánico de los mercados y una ruina todavía peor.

La solución que nos tratan ahora de imponer los que han establecido este orden de cosas consiste en que los contribuyentes repaguemos el desaguisado. Y si no, a los chipriotas sólo les queda vender al Kremlin la última joya de su corona: los yacimientos de gas natural recién descubiertos en aguas de Chipre.

¿Alguien asumirá la responsabilidad de semejante desastre? Pues claro que no.

martes, 19 de marzo de 2013

Eslovenia: La revuelta de los zombies

 

Brigita Gračner · · · · ·

17/03/13 Sinpermiso


liubliana eslovenia

LIUBLANIA CAPITAL DE ESLOVENIA

Eslovenia está siendo sacudida por primera vez desde 1991, cuando se convirtió en país independiente, por una revuelta masiva. Las protestas se dirigen contra todas las élites políticas, las medidas de austeridad y el sistema capitalista en su conjunto. Desde noviembre de 2012, ha habido 42 manifestaciones en todas las ciudades eslovenas más importantes, con más de 110.000 participantes en total. Las protestas son en su mayoría pacíficas y descentralizadas, pero algunos cientos de personas han sido detenidas, y muchas otras han resultaron heridas.

Las protestas en Eslovenia comenzaron en noviembre de 2012 en Maribor, como respuesta a las corruptelas de su alcalde Franc Kangler, en un conflicto que se inició por la instalación de las nuevas cámaras de vigilancia de tráfico. La instalación y gestión de las cámaras de vigilancia en el municipio de Maribor, el segundo más grande de Eslovenia, fue concedido a una empresa mixta público-privada eslovena. La tramitación del proyecto no solo careció de toda transparencia, sino que tenía un tufillo corrupto porque Kangler no solo había permitido que una empresa privada instalase cámaras en toda la ciudad, sino que además cobrase las multas por exceso de velocidad en vez de ingresarse estas directamente en el presupuesto de la ciudad.

Las protestas comenzaron con pequeñas manifestaciones en octubre, frente al ayuntamiento de Maribor y se intensificaron el 21 de noviembre, con la primera gran protesta. Los manifestantes exigieron la dimisión de Kangler, al grito de "¡estás cesado!", en el dialecto esloveno de Estiria ("Gotof je!"). Esta sería la consigna más popular en todas las protestas. Kangler fue acusado de corrupción por la Comisión Oficial para la Prevención de la Corrupción de la República de Eslovenia y, finalmente, renunció a fines de 2012.

En noviembre, las protestas se extendieron por todo el país, especialmente a la capital, Ljubljana, pero también a las ciudades de Celje, Kranj, Murska Sobota, Koper, Nova Gorica, y Trbovlje. El 21 de diciembre, el primero de los llamados "levantamientos de todo el pueblo de Eslovenia" tuvo lugar en Ljubljana, seguido por un segundo el 11 de enero. Una de las razones más importantes por la que la protesta se extendió a otras ciudades fue un informe de la Comisión para la Prevención de la Corrupción, que acusó tanto al primer ministro, Janez Jansa, como al líder del principal partido de oposición, Zoran Jankovic, de corrupción. Ninguno de los dos fue capaz de explicar el origen de algunos de sus ingresos en los últimos años. Janša también es sospechoso de estar involucrado en un escándalo de corrupción en la adquisición de vehículos blindados finlandeses. El 8 de febrero (Fiesta de la Cultura eslovena), tuvieron lugar dos manifestaciones en Ljubljana. La pro-gubernamental "Asamblea por la República" organizó una manifestación en apoyo de Janša, en la que participaron unas 5.000 personas. Por la tarde, sin embargo, más de 20.000 personas salieron a la calle en el mismo lugar en un tercer “levantamiento de todo el pueblo de Eslovenia” para protestar contra la élite política gobernante. Esta ha sido la mayor manifestación contra el gobierno desde que comenzaron las protestas (ver video).

La organización de las protestas

Desde el principio, las protestas fueron organizadas con la ayuda de las redes sociales, sobre todo a través de Facebook. Posteriormente se formó un comité de coordinación, pero no actuó como organizador. Ninguna de las protestas habían sido comunicadas previamente a la policía, lo que es un requisito legal. Además de los “levantamientos de todo el pueblo de Eslovenia”, el Comité de Coordinación de la Cultura de Eslovenia, que agrupa a las organizaciones de trabajadores de la cultura eslovena, organizaron también "Protestivales", con programas culturales, en señal de protesta contra los recortes del gobierno en el presupuesto para cultura. El movimiento es muy diverso y se compone de muchos grupos sociales e iniciativas: hay alumnos y profesores, sindicatos, trabajadores precarios, jubilados, anarquistas, ecologistas, socialistas, entre otros, y todos exigen cambios sociales más profundos. Entre los nuevos grupos, los más destacados son la Asamblea General del Levantamiento de todo el Pueblo Esloveno, el Comité para la Justicia Social y la Solidaridad, el Comité de Coordinación de la Cultura de Eslovenia, el Comité para la Democracia Directa, el Movimiento de Responsables, y Hoy es un Nuevo Día. También hay grupos y partidos que estaban activos antes, como la Federación de Organizaciones Anarquistas (FOA), la Universidad de los Trabajadores y los Punks (WPU), la Asociación de Estudiantes Iskra, los Trabajadores Invisibles del Mundo (IWW), la Asociación de Sindicatos Libres de Eslovenia, el Partido Pirata y el Partido para el Desarrollo Sostenible. Entre estos grupos, la Universidad de los Trabajadores y los Punks ha sido el más importante. Se trata de un colectivo de estudiantes y activistas que organizan anualmente una serie de conferencias públicas e intervienen regularmente en las luchas sociales tanto con sus análisis teóricos como sus declaraciones políticas.

La austeridad y la severa recesión

Aunque las protestas comenzaron como una respuesta a los casos de corrupción locales, las manifestaciones rápidamente exigieron la dimisión de todas las élites políticas y económicas, independientemente de su afiliación política. Pero los manifestantes también critican las medidas de austeridad, y un sector de ellos al sistema capitalista en su conjunto. Eslovenia sufre la segunda mayor caída del PIB de cualquier miembro del euro como consecuencia de la crisis económica. Janša y Borut Pahor (el ex primer ministro y actual presidente de Eslovenia) han aplicado meticulosamente las exigencias del Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), imponiendo duras reformas que han costado muchos puestos de trabajo y derechos sociales, dejando a la gente (especialmente los jóvenes), sin esperanzas de un futuro seguro.

El gobierno ya ha elevado la edad de jubilación y quiere reformar el mercado de trabajo con la intención de facilitar los despidos. También tiene previsto el recorte de los salarios del sector público. Por otra parte, el Tribunal Constitucional ha declarado inconstitucional un posible referendum sobre la creación de un denominado "banco malo" y un fondo soberano que permitiría la privatización de las empresas y bancos eslovenos. El gobierno también ha propuesto una enmienda constitucional relativa a las consultas populares que reduciría la posibilidad de solicitar un referéndum y recurrir a este instrumento de democracia directa.

La respuesta oficial

El gobierno, en particular el partido de Janša y los medios de comunicación que lo apoyan, ha fracasado en su intento de criminalizar el movimiento, describiendo a los manifestantes como "zombis comunistas" dirigido por "unos tíos en la sombra". Lo que provocó reacciones bastante creativas en el segundo levantamiento, en el que muchos manifestantes participaron con máscaras de zombies. Durante las protestas, sin embargo, el calificativo "comunista" pasó de ser una definición de los ex funcionarios yugoslavos y los presuntos "tíos en la sombra" a designar a cualquier opositor a las medidas de austeridad. Por otra parte, en la manifestación de la pro-gubernamental “Asamblea por la República”, fue transmitido un discurso de Janša, grabado en Bruselas, en el que el primer ministro comparó los métodos de sus adversarios a los de los nazis, llamando a los manifestantes "fascistas de izquierda". Independientemente de la caricaturización de Janša de acontecimientos históricos tan graves como el Holocausto y el mal uso de los términos, es la primera vez en veinticinco años que algunos medios de comunicación y los grupos que participan en el movimiento han hablado de socialismo de una manera positiva.

Los intentos de Janša de criminalizar y desacreditar el movimiento de protesta parecen lógicos, ya que sus dos socios menores de coalición han abandonado el gobierno a causa de los escándalos de corrupción. Janša ha perdido su mayoría parlamentaria y puede verse obligado a convocar elecciones anticipadas. El 22 de febrero, el Partido de los Jubilados abandonó el gobierno, reduciendo la coalición de Janša a sólo 36 de los 90 escaños parlamentarios. La oposición está tratando de alcanzar un acuerdo sobre un nuevo primer ministro, pero no hay todavía ningún candidato oficial. A pesar de que la situación probablemente desembocará en un gobierno provisional, o unas elecciones anticipadas, lo que obligará a posponer algunas reformas, las protestas en Eslovenia continúan. El cuarto “levantamiento de todo el pueblo de Eslovenia” tendrá lugar el 9 de marzo en Liubliana.

Un precursor y los retos organizativos

En cierto modo, la situación recuerda a la de 2011, cuando el llamado Movimiento 15 de octubre (15O) organizó protestas similares en respuesta a las medidas de austeridad. El movimiento ocupó la plaza frente a la bolsa de valores de Eslovenia durante unos meses en señal de protesta por la crisis financiera mundial. El gobierno del primer ministro Pahor habían caído unos meses antes, y la gente esperaba que los manifestantes del 15O produjeran una alternativa. Sin embargo, el 15O fracasó a la hora de proponer soluciones concretas y, al mismo tiempo, se negó a transformarse e institucionalizarse en estructuras políticas más formales. Por lo tanto, aunque el 15O tuvo inicialmente un gran apoyo popular, fue eclipsado por las elecciones anticipadas de diciembre de 2011. A pesar del nuevo gobierno, la élite política continuó con las medidas de austeridad y el único partido que se opuso a las reformas neoliberales frontalmente en su programa fue derrotado por completo en las elecciones.

Como es probable que haya nuevas elecciones anticipadas este año, será esencial desarrollar nuevas formas de organización. Aunque el movimiento parece más fuerte que el de 2011, tiene una dura tarea por delante. Al parecer, algunos sectores del movimiento tratarán de convertirse en partidos, pero como el movimiento se compone de muchos grupos de diferentes tendencias, será esencial que la izquierda socialista defienda sus posiciones en este proceso. Ello le daría a Eslovenia una oportunidad de evitar la formación de un gobierno cuyo único objetivo sea continuar las contrarreformas previstas.

Brigita Gračner es activista de la Universidad de los Trabajadores y los Punk de Ljubljana

Traducción para www.sinpermiso.info: Enrique García

miércoles, 6 de marzo de 2013

Más de un millón y medio de personas anegan con su marea Portugal: ¡gobierno dimisión!

 

Jorge Costa · · · · ·

03/03/13

PLAZA DE LAS MANIIFESTACIONES, LISBOA

 

Según los organizadores de la manifestación "!Qué se joda la Troika! ¡Queremos nuestras vidas!",más de un millón y medio de personas han salido a las calles en todo Portugal para exigir la dimisión del gobierno del PSD / CDS-PP. La participación popular ha superado la anterior manifestación del 15 de septiembre. En Porto, 400.000 personas llenaron las calles. Al final de la manifestación de Lisboa se leyó la moción de censura popular en el "Terreiro do Paço", lleno de manifestantes, que reproducimos:

"Esta moción de censura popular expresa la voluntad de un pueblo que quiere tomar el presente y el futuro en sus manos. En una democracia, es el pueblo el que más manda.

Los diferentes gobiernos de la Troika no nos representan. Este gobierno no nos representa.

Este gobierno es ilegítimo. Fue elegido sobre la base de promesas no cumplidas. Prometió que los impuestos no subirían, pero los aumentó hasta niveles insoportables. Garantizó que no recortaría las pensiones ni los subsidios de los que trabajan, pero no hay día que no roben más dinero a los trabajadores y jubilados. Se comprometió a no despedir a los funcionarios públicos y el desempleo no aumentaría, pero cada hora que pasa hay más gente sin trabajo.

Esta moción de censura es la expresión del aislamiento del gobierno. Pueden cocinar leyes y recortes con la banca y su mayoría parlamentaria. El Presidente de la República podrá autorizarlo todo, incluso que se subvierta la Constitución que juró hacer cumplir. Pero este gobierno ya no tiene legitimidad. Tiene en su contra a la población, que exige, para empezar, la dimisión del gobierno, el fin de la austeridad y del dominio de la Troika sobre el pueblo, que es soberano.

¡Que el pueblo tome la palabra! Porque el gobierno ni puede y ni consigue dimitir al pueblo, pero el pueblo puede y va a conseguir que dimita el gobierno. Ningún gobierno puede sobrevivir a la oposición de la gente.

Esta moción de censura popular es el grito de un pueblo que exige participación. Es la afirmación pública de una creciente voluntad del pueblo para tomar en sus manos la dirección del país, acabando con un poder corrupto que varios gobiernos van arrastrando.

El 2 de marzo, en todo el país y en varias ciudades de todo el mundo, con el lema “¡Que se joda la Troika! ¡El pueblo es el que más manda!”, el pueblo ha expresado su clara voluntad de romper con las políticas impuestas por la Troika y aplicadas por este gobierno.

¡Basta ya! Obviamente, están cesados. ¡Qué el pueblo ordene!

El rio Grândola

La manifestación de hoy ha cambiado el futuro inmediato de la lucha social.

Los que recuerdan el 25 de abril ya saben, después del 15 de septiembre y del 2 de marzo, que la movilización popular generalizada no es un fenómeno aislado o un grito ocasional del alma. Es la expresión de un espacio social en lucha, un hecho permanente de la situación nacional, una mayoría que toma la palabra en contra de los recortes que transforman la sociedad.

La agenda inmediata del espacio social es el derrocamiento del gobierno. La moción de censura popular leída en el “Terreiro do Paço” podría ser su manifiesto. En los próximos días se sabrá la verdad de los nuevos recortes, ocultos hasta después de la manifestación por la Troika y el gobierno. En las próximas semanas, la exigencia del fin de este poder y este programa que nadie voto debería tomar la forma de reconocimiento mutuo - territorial, descentralizado y abierto – de las fuerzas que confluyeron el 2 de marzo. En cada plaza, en cada lugar, estas personas deben volver a reunirse, aprender e informar, recabar apoyo. Y continuar ganando consensos para esta moción de censura que debe acabar con el gobierno.

Las fuerzas de las mareas

El recorte de 4 mil millones, allí dónde la troika lo quiere hacer, afecta a la propia médula del estado de bienestar. Pero la resistencia a este ataque tiene en el 2 de marzo un momento sin precedentes. No sólo por la construcción orgánica de esta protesta por las “mareas” de educación, salud y pensionistas (que se preparó en los lugares de trabajo y los servicios públicos, las asociaciones y los sindicatos) sino también por la fuerza unitaria de su llamamiento, que congregó a profesionales y usuarios, a sindicalistas y activistas de los movimientos sociales, a activos y jubilados, ciudadanos todos afectados donde más les duele.

En vísperas de duras confrontaciones sindicales, estas iniciativas son la señal de la amplia disponibilidad para una movilización política unitaria en defensa de la escuela pública, el Servicio Nacional de Salud y la Seguridad Social. El calendario de luchas es cada vez más fuerte.

El momento de la verdad

El pueblo de Grândola exige a las fuerzas anti-memorando el compromiso de una respuesta común y medidas concretas para una alternativa compartida. En primer lugar, tenemos esa responsabilidad el Bloco y el PCP, porque han exigido la convocatoria de nuevas elecciones y ambos proponen un gobierno de izquierda para romper con la Troika. Pero esta unidad no debe agotarse en el diálogo de los partidos anti-Troika. Por el contrario, el proyecto de un gobierno de izquierdas será tan amplia como la claridad de su programa. En espacios como el Congreso Democrático de Alternativas o la Auditoría Ciudadana de la Deuda se encuentran cientos de opiniones y voluntades que deben ser esenciales en la conformación de una alternativa política. Las múltiples expresiones organizadas que surgen con este pueblo que ocupa las ciudades será también la fuerza del proyecto. Entre esas voces están las de muchos socialistas que se niega a participar en los ejercicios de calentamiento para una austeridad en versión Seguro. Son aquellos que reconocen la necesidad de renegociar la deuda y de dar un giro radical a las opciones económicas. La unidad de la izquierda da jaque mate a toda la política del memorándum.

Nuestra lucha es internacional

La extensión de la movilización popular en Portugal es un ejemplo para todo el continente. Por su dimensión, por la claridad de su grito, por su inspiración en la referencia a la revolución de 1974. Además, gobiernos violentos e inestables están devastando toda la periferia europea. En España, sólo una semana antes del 2 de marzo, cientos de miles de personas salieron también a la calle en la Marea Ciudadana que anegó más de 80 ciudades. La construcción de una agenda internacional contra la dictadura de la deuda está al alcance de los pueblos que hoy se levantan.

Y es en el calor de estas tareas urgentes que la izquierda puede actuar ahora. El río que unióGrândola debe crecer unido

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Jorge Costa es dirigente del Bloco de Esquerda portugués y periodista de Esquerda.

Traducción para www.sinpermiso.info: Gustavo Buster

¿La Comedia é finita?

 

Comentario de Leo Bassi sobre el triunfo de Beppe Grillo

 

Leo Bassi cómico

05/03/2013 - 21:01h

En cualquier país normal es difícil imaginar que un cómico, incluso popular como Beppe Grillo, podría llegar a las elecciones sin partido político, sin programa electoral, sin apoyo del mundo empresarial y aún así conquistar el 25,5% de los votos. Este fenómeno social inaudito que llevó al líder de la SPD alemana, Peer Steinbrück, a decir que los italianos habían elegido esta vez a dos payasos, Berlusconi y Grillo, es un hecho político importante que trasciende las fronteras de Italia y afecta al futuro de Europa en su conjunto.

Antes de abordar el fondo del problema, creo útil hacer un pequeño repaso sobre quién es Beppe Grillo y cómo nace su Movimiento 5 Estrellas.

Hace más de 30 años que conozco profesionalmente a Beppe -personalmente le he visto solo en dos ocasiones- y os puedo asegurar que es un gran comunicador, una mezcla entre el Gran Wyoming, Jordi Évole y Los Morancos. Sus espectáculos-mítines, donde puede reunir hasta 20.000 personas él solo, son acontecimientos muy viscerales. Se le puede ver entre el público robando un móvil para llamar al presidente de la República (una vez le contestó en directo) o, un instante después, sacar de una carpeta informaciones reservadas sobre un magnate poderoso y, entre carcajadas, dar nombre y apellido a los políticos sobornados por él.

Sus guerras personales contra Berlusconi, al que llama "el Psico-Enano", le procuraron años de ostracismo en televisión y una censura mediática, pero frente a sus colegas televisivos más supinos, su valentía política despertó admiración y le ayudó a llenar los teatros.

Así, Grillo se transformó en el artista icono de la resistencia cultural en los años oscuros del triunfo del Berlusconismo, poniendo en evidencia las miserias del régimen y de su Corte, pero también la falta de combatividad de una oposición de izquierda dormida.

Pero el salto definitivo a la política se produce a raíz de dos hechos muy puntuales:

Por un lado, el éxito de su espectáculo sobre el escándalo financiero de la empresa Parmalat (tan acertado fue el guión que la Policía le buscó para pedirle sus fuentes), hecho que transformó la imagen de Grillo en algo más que un cómico y no por casualidad su primera victoria fue ahí en Parma, con la elección del primer alcalde 5 Estrellas.

El otro momento que determinó el cambio radical en su carrera fue su encuentro con Gianroberto Casaleggio. Corre el año 2004 y este publicista milanés, gurú de Internet, contacta a Grillo para proponerle trasladar su comicidad militante a la red. Nace así el blog de Beppe Grillo, una de las webs más visitadas del mundo. Su partido político no es otro que el conjunto de los seguidores online de su blog. Hasta hoy no hay organización central o sede nacional del Movimiento 5 Estrellas. Quizás a nivel estratégico, el verdadero ideólogo del partido es él, Casaleggio, siendo Grillo la parte visible y mediática.

Con más tiempo sería interesantísimo analizar quién es este señor, una empresa seguramente exitosa en su mundo de la comunicación pero con relaciones algo opacas con el poder económico. Para los que les interese existe esta página.

Hay un detalle que tiene su importancia; Casaleggio habla mucho del futuro y ama la ciencia-ficción. Hay una dimensión mesiánica en su visión de la Revolución de las redes, algo que he podido encontrar también en España en ciertos ambientes hacktivistas.

Es evidente que, por muy atrevido e inteligente que pueda ser el tándem Grillo-Casaleggio, esta victoria fenomenal nace en un contexto muy particular: la cultura popular italiana.

Es bastante significativo que uno de los héroes imaginarios más tradicionales y representativos del pueblo italiano sea el Arlequín de la Commedia dell'Arte (o Pulchinella en su versión Napolitana).

Este personaje, muy amado por el público, es estafador por vocación, hedonista por carácter y mujeriego por instinto... ¿Os recuerda a alguien? Pasa su tiempo engañando a las autoridades, a los comerciantes, a los banqueros e incluso al clero, sin ningún miedo frente al poder del Vaticano. Es fundamentalmente anarquista. En algunas de las historias más surrealistas se le ve hasta burlarse de la muerte en persona, en una muestra de profunda valentía, con matices ateos e irreverentes.

Con la Policía su trato es de perfecto rebelde, apaleando sistemáticamente a todos los pobres Carabinieri que acuden ingenuamente a detenerle por sus fechorías.

Es digno de ver cómo la gente de la calle se mea de risa ante las acciones de este monstruo simpático: el pueblo italiano se siente reflejado en el carácter de Arlequín.

El italiano desconfía visceralmente de su Gobierno. No ama y no respeta a su aristocracia. Acepta la Iglesia más por miedo y superstición que por fe y convicciones. Las razones de esta falta decivismo y de amor a la patria son múltiples pero tienen siempre que ver con la humillación sufrida a lo largo de la historia por la decadencia del estado italiano sometido a la dominación extranjera. Los que gobiernan son siempre unos siervos vendidos a otros poderes que merecen solo desprecio. El cinismo popular es profundísimo pero tienen un lado positivo: genera un sentido democrático primario que nace de la deslegitimación de todo poder.

De vez en cuando surge alguien del pueblo: auténtico, sencillo y listo como la gente común. Es capaz de hablar su lenguaje, y durante una temporada la gente se entrega en cuerpo y alma. Y es que por debajo del cinismo latino hay siempre hambre de entusiasmo.

Puede llamarse Garibaldi o Mussolini o Berlusconi o quizás Grillo, no importa mucho porque el molde es igual. Desde el momento que no presuma de nada, que se demuestre libre de las influencias extranjeras, que sepa mandar a la mierda el respeto a la burguesía hipócrita y consiga mantener un espirito lúdico haciéndolo, está destinado a triunfar.

Si además sabe follar porque no es uno de esos inútiles que se pasa la vida estudiando y escribiendo libros, arrasa.

La derrota electoral de Mario Monti era previsible: tenía aire de pijo vendido a los alemanes, y con la polla floja. Fatal.

Sé que el cuadro dibujado de mis propios conciudadanos no es muy edificante y que esta descripción del carácter picaresco sin envergadura es divertida pero anecdótica y no justifica lo que al principio comentaba sobre el impacto que Italia pueda tener en el resto de Europa.

Que el lector se tranquilice, no lo había olvidado.

Abordamos ahora, la tercera y última parte: la relevancia del proceso que ha empezado con los resultados de estas últimas elecciones.

Con nada menos que un golpe de estado encubierto al imponer a Monti como jefe de un gobiernotécnico, la gente seria e importante, estos de Bruselas y de Berlin habían conseguido alejar a Berlusconi del poder sin elecciones.

Es cierto que el personaje había demostrado ser un impresentable incluso para los italianos, pero este diktat de los Mercados y de la Merkel ha tocado el orgullo latino, recordando otros dictados históricos del Sacro Imperio Romano Germánico.

La oposición lógica al Arlequín televisivo derrotado era Bersani pero el jefe del PD (Partido Democrático) no ha convencido a nadie por una razón fundamental: su partido de izquierda descafeinada gustaba al gente seria, a la élite, a la Merkel...

No estoy diciendo que esta actitud sea racismo o xenofobia, porque la partida se juega a otro nivel. Entre recortes, liberalización de los mercados y globalización, el sistema capitalista esta rompiendo el mundo de Arlequín, el mundo de los pequeños artesanos orgullosos de su independencia: "La Comedia é finita",como dice el personaje Canio al final de la ópera"Pagliacci" (Payasos).

Frente a la cadena Pizza Hut, con sus pizzas liofilizadas y homogeneizadas, los pizzaioli intentan competir pero no consiguen abaratar sus márgenes.

Durante 20 años, Berlusconi había mantenido la ilusión que la picaresca latina era bastante lista como para engañar la maquina apisonadora, fría y calculadora, venida del norte.

Al igual que Benigni en "La vida es bella", él también se burlaba de los malos sin que, aparentemente, estos últimos se dieran cuenta, desdramatizando con sus payasadas las grandes reuniones donde se decidía el futuro del planeta.

Sus televisiones trabajaban 24 horas al día para amparar esta visión optimista de una Italia vencedora: "Mira, somos los mejores porque el Milán a derrotado al Munich por 3 a 0".

Pero el juego se acabó con la crisis económica. Ahora la Troika nos dice: "Italianos, para salvar el país, hay que cerrar la pizzería y trabajar en una franquicia por una miseria y si el dueño, que vive en Berlin o en Seattle, es multimillonario, no pasa nada porque así funciona el sistema".

En el guión clásico de la Comedia del Arte, cuando Arlequín llega a una situación análoga, su reacción normal es sacar un enorme palo y acabar a ostias con el miserable que promulga tales insensateces.

Esta vez, el nuevo Arlequín se llama Beppe Grillo.

Ha cambiado su teatrino por una presencia online pero su misión es la misma: hacernos creer que somos más listos. Lo que ha cambiado es que el problema ya no es italiano: Grecia, Portugal y España viven la misma realidad.

Y por qué limitarse a Europa. El mundo Árabe con su "primavera", el continente africano y Sudamérica con sus experiencias de democracias populares se enfrentan a la misma situación: no consiguen seguir el modelo económico impuesto por un pequeño grupo de países ricos.

Con estas elecciones en Italia, la novedad es que esta brecha se ha abierta en el corazón de Europa. Podemos estar ante el principio de una Europa dividida en dos, con ciudadanos de primera clase y otros de segunda.

Sin embargo, hay una otra opción posible: quizás hasta los países más ricos no van a poder seguir la lógica del neo-liberalismo porque el sistema esta comiéndose a si mismo destrozando lo que queda de su clase
media.

Entonces la reacción visceral del Arlequín herido en su orgullo con "i coglioni rotto" podría ser la vanguardia de una revolución mundial alentada por la vieja sabiduría instintiva. Una revolución humanista y sensual que frene al planeta abocado en esta terrible lógica enloquecida y destructora.

¿Estamos a la altura de este desafío?

Mola probar.

eldiariopuntoes

domingo, 3 de marzo de 2013

"Las elecciones son una farsa y Europa una ratonera: tenemos que salirnos del euro"

Iván Gil

El Confidencial

“Los poderes económicos han convertido la Europa del euro en un engendro que nada tiene que ver con la idea romántica bajo la que se comenzó a construir”. Las palabras del exsecretario general de Hacienda Juan Francisco Martín Seco, que acaba de publicar Contra el euro. Historia de una ratonera, resuenan a rabia y desesperanza. Rabia porque lleva más de dos décadas alertando sobre la “inevitable” crisis del euro, pese a haber sufrido las consecuencias de no alinearse ideológicamente con el establishment político-económico, como asegura a El Confidencial. Y, sobre todo, desesperanza porque “quienes nos metieron en esta senda no diseñaron un sistema de vuelta atrás si las cosas salían mal, por lo que estamos en una ratonera en la que la ruptura del euro tendrá un alto coste”.

Para Martín Seco la crisis que asola Europa no es un bache pasajero que podamos superar a corto o medio plazo con más recortes en el Estado de bienestar. Más bien, es la crónica de una muerte anunciada (entre otros por él mismo) frente a la que no existen más alternativas que provocar una detonación controlada. Una salida dolorosa, pero imprescindible, para recuperar cuanto antes la senda del crecimiento. “Lo más sensato, pero que pocos Gobiernos se atreverán a hacer, sería intentar deshacer lo andado con el mínimo coste posible. En términos económicos, los daños de romper el euro y la Eurozona serán muy grandes, pero la permanencia sólo empeorará más las cosas”, advierte el economista.

Sea o no controlado el desmantelamiento de la Eurozona, para Martín Seco no hay duda de que “la unión monetaria no tiene visos de prolongarse en el tiempo”. Un periodo de sufrimiento inútil, pues cuando se rompa de forma natural“habremos pagado un coste mucho mayor y tendremos una economía más empobrecida”. Como ejemplo pone a Grecia. “Ahora vive una situación dramática. Si hace cinco años, cuando comenzó la crisis, se hubiese apeado del euro lo habríapasado igual de mal. Sin embargo, en estos momentos ya estaría comenzando a ver la luz”.

Una unión construida bajo el principio de la desunión

El 'juego sucio' de los actores económicos y la multiplicidad de factores que según Martín Seco influyen en la evolución de la crisis europea lo echan para atrás a la hora de ponerle fecha al crac europeo. “Antes o después, la Unión Económica se romperá porque, tal y como está concebida, las diferencias entre países son cada vez mayores. Cada uno paga unos tipos de interés distintos, la fiscalidad es diferente, no existen unos presupuestos conjuntos (los últimos se reducen al 1% del PIB europeo) y las economías son muy divergentes”, por enumerar sólo algunas de las contradicciones citadas por el profesor. Aunque parezca una paradoja, se trata de una unión “construida conscientemente desde la diferencia, lo que provoca fuertes desequilibrios entre los países miembros”.

Un problema que las economías más beneficiadas por este sistema, principalmente la alemana, no están dispuestas a corregir. Pero aunque quisiesen, probablemente no podrían porque, según lo define Martín Seco, se ha seguido un “procedimiento de gradualismo asimétrico” que va en contra de la verdadera armonización fiscal. Un “engendro”, como en repetidas ocasiones llama este economista a la Eurozona, que comenzó a gestarse hace más de dos décadas con la firma del Tratado de Maastricht. “Desde ese momento se comenzó a correr a todo trapo y de una forma cada vez menos armonizada. Yo comprendo que Alemania no esté dispuesta a trasferir fondos, pero entonces no podemos hablar de una unión monetaria”, añade.

Una trampa para las economías más débiles, o una “ratonera” según el símil que se utiliza en el título del libro. Es por ello que Martín Seco, como ya dijo por aquel entonces, vuelve a repetir: “Los países del sur nunca deberían haber firmado el Tratado de Maastricht”. Ahora, los acontecimientos refuerzan sus tesis. No en vano, en su ensayo Contra el euro recupera una buena cantidad de los artículos y análisis que publicó a lo largo de los últimos años. Pese a su anticipación, reconoce que ciertas cuestiones han superado sus peores presagios. La “total falta de democracia” en las instituciones europeas es una de ellas.

La pérdida del control político de los Gobiernos

“Los Gobiernos han perdido toda capacidad de intervención política. Las elecciones nacionales son como una farsa, da igual a quien votes por quien va a mandar será Draghi [actual presidente del Banco Central Europeo]. La voluntad de los pueblos ya no importa, las órdenes las dan Berlín o Bruselas, y la democracia se nos escurre cada vez más de las manos”, lamenta el exsecretario general de Hacienda.

La otra contradicción sobre la que se asientan los pilares de la UE, según Martín Seco, es que “tampoco existe unión política”, una realidad que acaba provocando que “los países fuertes sean los que controlan a los débiles”. Para el economista se trata de una nueva forma de “colonialismo, casi de ocupación o, si quieres, de intervención, como se le llama ahora”.

Algunos de los ejemplos más extremos de este juego antidemocrático que cita son las consultas de la Constitución Europea: “Como venció la opción del 'no' en varios países, se repitieron y finalmente se volcaron sus artículos en un Tratado (de Lisboa) para no tener que ser refrendado en las urnas”. Asimismo, otra de las formas modernas de “huir del control de la ciudadanía” consiste, según describe Martín Seco, en “presionar a los Estados para que creen organismos bajo el apelativo de independientes. Es decir, instituciones que no respondan a nadie más allá que el BCE y blindadas a la presión social”.

Fuente: http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2013/03/01/las-elecciones-son-una-farsa-y-europa-una-ratonera-tenemos-que-salirnos-del-euro-115848/

viernes, 1 de marzo de 2013

Las barbas de tu vecino

 

LACOMICIDAD POLÍTICA BEPE GRILLO

 

Italia

Miguel Manzanera

Rebelión

Un terremoto ha sacudido Italia en las últimas elecciones y sus consecuencias se harán sentir en toda Europa. El movimiento de Beppe Grillo ha obtenido más del 25% de los votos en las últimas elecciones, dejando un país ingobernable. Un movimiento desvertebrado, con un programa mínimo razonable, contando con la buena voluntad de la ciudadanía, ha roto las rutinas de un sistema político incapaz de dar respuestas a las necesidades de la población. Hay quien ha calificado a ese movimiento de ‘anarcofascismo’, pero aquí se confunden los efectos con las causas; pues, en efecto, el peligro fascista está presente en Italia y en Europa, y este terremoto lo evidencia palpablemente. Pero Grillo no es la causa de las convulsiones que acechan a la sociedad europea, sino solo su indicador más significativo. No se puede olvidar que Dario Fo se presentó en el escenario del mitin de Milán, abrazando a su colega de profesión.

La historia, decía Hegel, siempre se repite dos veces, y Marx añadía en el 18 Brumario que la primera vez como tragedia y la segunda como comedia. Los actores de la historia se disfrazan con el ropaje de sus antepasados para poder concebirse a sí mismos dentro del proceso social en el que están sumergidos. Más claramente parecido al fascismo del pasado siglo es Berlusconi, que sigue obteniendo votos a pesar de toda la corrupción de la que hace gala. No se debe olvidar que il Cavaliere gobernó con la Liga Norte y la Alianza Nacional, partidos con una clara ideología de extrema derecha. Y así son las paradojas de la política italiana, en nombre de la estabilidad social pactó con un Presidente de la República proveniente del PCI, Napolitano. Un juego de equívocos. En ello reside el aspecto cómico de la política italiana actual, y no solo en las bufonadas de su más destacado representante institucional.

Pero, en realidad, Grillo es un fenómeno nuevo. Ha copiado las formas empresariales de hacer política, que nos trajo Berlusconi como consecuencia de la mercantilización completa de la vida social en el mundo globalizado; y las ha adaptado a la comprensión de las jóvenes generaciones que se criado en el mundo de internet, la comunicación globalizada. Unas jóvenes generaciones que saben que el capitalismo no tiene futuro, pero no quieren aceptar las asperezas espartanas del socialismo.

Esa joven generación ha aprendido las lecciones de las ‘primaveras árabes’, cuando la red global funcionó como instrumento para la subversión del régimen monolítico que dominaba en Egipto o Túnez, Libia o Siria. Como el 15 M que llenó las plazas del Estado español copió las manifestaciones de los jóvenes contestatarios del mundo musulmán. En esta década inaugural del futuro, la innovación política nos llega desde la otra orilla del Mediterráneo. Ante la incapacidad del orden político y económico liberal para resolver los gravísimos problemas a los que se enfrenta la humanidad del siglo XXI, el espontaneísmo de la protesta expresa la necesidad de luchar por un futuro humano.

Y ahí tenemos a Italia innovando la repetición de la historia, anunciando una nueva forma de demagogia populista, entre el cinismo burlón de Berlusconi –la vieja generación desencantada-y la ironía airada de Grillo –la nueva generación desilusionada-. Comparado con estos cómicos personajes que aspiran a gobernar la vida italiana de nuestros días, el Duce de los años 20 del pasado siglo parece un héroe trágico, que hubiera aceptado realizar un papel execrable para la historia, porque así lo exigían las circunstancias. ¿Para qué tanto sacrificio si se puede alcanzar el poder contando chistes malos?

Las reacciones ante el resultado electoral muestran la desolación de los intelectuales orgánicos al capitalismo liberal-reformista. La crisis económica no da para mantener el nivel de vida, ni siquiera los derechos consolidados de las clases trabajadoras europeas. La regresividad de la coyuntura es patente y patética. Si echamos un vistazo al panorama europeo, se hace difícil apreciar cuál de todos los gobiernos en plaza hace más ridículo. Ante la comicidad de los políticos falsarios, un cómico nos redescubre la política: representa la autenticidad para el ciudadano que ha comenzado a entender que nada será ya igual en el siglo que comienza.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes

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El espectáculo de la izquierda en Italia

 

¡DECLIVE O RUINA!

 

Cotidiano, candente, destructivo, y sobre todo, paralizante. Es el espectáculo de nuestras divisiones en la izquierda, cada día más agudas y chabacanas. Tornasol de la irresponsable subestimación de lo que nos jugamos en el voto del 24 de febrero. Que ya se acerca a la falta de responsabilidad seria hacia aquella parte del país que espera (todavía), que cree (desde hace demasiado tiempo), en la posibilidad de ir a votar en favor de un verdadero giro político. El desencuentro entre Vendola e Ingroia, entre  SEL (Sinistra, Ecologia e Libertà] y la Lista encabezada por el magistrado [Ingroia], el continuo echarse en cara el uno al otro la «traición» a la causa común es testimonio clamoroso y deprimente de ello.

Una ruptura que llegó ayer a su nivel más bajo con la recíproca acusación de desaparecer al día siguiente de las votaciones. De un lado se dice que la alianza de SEL con el PD se deshará cuando quede claro que el partido de Bersani va a gobernar con Monti. Por la otra se prevé que las fuerzas reunidas bajo la enseña de Ingroia volverán a dividirse en los mil pedazos que la componen.

No se trata de lanzar llamamientos a una unidad de fachada ni de resucitar ramitos de olivo o radiantes arco iris. Las divisiones existen, son importantes, comprometen juicios sobre las fuerzas en acción y se pueden advertir sin velos. La opción de coaligarse con el PD para afrontar el desafío de gobernar el país o la de dar fuerza a un movimiento-partido para condicionar desde el exterior el PD no sólo son dos opciones legítimas sino también el fruto de una derrota histórica de la izquierda. Lo que no convence e incluso siembra una desorientación creciente es asistir a un desencuentro creciente, estéril, incluso falso, útil solamente para restarle consensos a ambas formaciones. 

Si dejamos de lado las modalidades (importantes, sin embargo) a las que se llega en estas tácticas de «coalición» y observamos los contenidos, no se podrá negar la proximidad de los dos campos y las razones de una afinidad política-cultural que los une. Sobre el antineoliberalismo y la paz, sobre el neoambientalismo y el modelo de desarrollo, existe un estrecho parentesco entre Vendola y la lista de Ingroia, más de lo que se llega a ver entre Vendola y Bersani, o, a la inversa, entre Ferrero y Di Pietro. Del mismo modo que sobre «la rueda de Europa», en cambio, chocan, en esta parte de la izquierda, dos orientaciones y tal vez dos culturas políticas diferentes.

¿Es demasiado pedir que se mantenga un nivel alto en el enfrentamiento? ¿Es posible evitar herirse con las puntiagudas armas de la «traición» arrojadas contra los respectivos ejércitos? El electorado de izquierda no se convence con las escenificaciones televisivas, han sido demasiadas y lacerantes las desilusiones acumuladas en los últimos años como para soportar todavía los encontronazos mediáticos. Útiles sólo para extender las ganas de quedarse en casa.

Norma Rangeri es periodista del diario italiano Il Manifesto.

Traducción para www.sinpermiso.info: Lucas Antón