lunes, 19 de enero de 2015

UN VIENTO RECISTA RONDA POR EUROPA

 

 

Un fétido viento de racismo ronda por Europa

Je suis Charlie Chaplin

Shlomo Sand

CounterPunch

 

“La lectura del Corán es repugnante. Desde que nace, el islam se distingue por su voluntad de someter el mundo. Su naturaleza, es someter..." (Michel Houellebecq, citado el 31 de agosto de 2001).

Nada justifica un asesinato, aún menos un asesinato masivo cometido a sangre fría. Lo que ha ocurrido en París, a comienzos de enero, constituye un crimen absolutamente inexcusable.

Decir algo semejante no contiene nada original: millones de personas piensan y sienten de la misma manera. Sin embargo, a la luz de esta horrible tragedia, una de las primeras preguntas que se me ocurren es la siguiente, a pesar del profundo disgusto experimentado por los asesinatos, ¿es obligatorio identificarse con las acciones de las víctimas? ¿Tengo que ser Charlie porque las víctimas eran la encarnación suprema de la ‘libertad de expresión’, como ha declarado el presidente de la República? ¿Soy Charlie no solo porque soy un ateo secular, sino también por mi antipatía fundamental hacia las raíces opresoras de las tres principales religiones monoteístas occidentales?

Ciertas viñetas publicadas en Charlie Hebdo, que he visto hace mucho tiempo, me parecieron de mal gusto. Solo unas pocas me hicieron reír, ¡pero ese no es el problema! En la mayoría de las viñetas sobre el islam publicadas por el semanario durante la última década, he percibido una irritación manipuladora que se proponía seducir aún más a los lectores, obviamente no musulmanes.

La reproducción por Charlie de las caricaturas publicadas en la revista danesa me pareció espantosa. En 2006, ya había percibido como una provocación pura el dibujo de Mahoma portando un turbante combinado con una bomba. No se trata de una caricatura contra los islamistas, sino de una estúpida amalgama del islam con el terrorismo, ¡es equivalente a identificar el judaísmo con el dinero!

Se ha afirmado que Charlie, arremete imparcialmente contra todas las religiones, pero es mentira. Ciertamente, se burla de los cristianos y, a veces, de los judíos. Sin embargo, ni la revista danesa, ni Charlie se permitirían (afortunadamente) publicar una caricatura presentando al profeta Moisés, portando kipá y flecos ceremoniales, con el aspecto de un astuto prestamista, sobrevolando la esquina de una calle. Es bueno que en la sociedad que en estos días se denomina "judeocristiana" (sic) ya no debería ser posible diseminar públicamente el odio a los judíos como sucedía en un pasado no demasiado lejano. Estoy por la libertad de expresión mientras me opongo al mismo tiempo a la incitación racista.

Admito, gustosamente, que tolero las restricciones generalizadas impuestas a Dieudonné por su "crítica" y sus "chistes" contra los judíos. Por otra parte, me opongo positivamente a los intentos de controlarlo físicamente. Y si, por casualidad, algún idiota lo ataca, no me espantaré demasiado… pero no llegaré a enarbolar una pancarta con la inscripción "yo soy Dieudonné".
En 1886, se publicó en París La France juive de Edouard Drumont. Y en 2015, el día de los asesinatos cometidos por los tres idiotas criminales, aparece bajo el título de Soumission la France musulmane, el libro de Michel Houellebecq. El panfleto La France juive fue un auténtico éxito de ventas a finales del Siglo XIX. Incluso antes de su aparición en las librerías, ¡Soumission ya es un éxito de ventas!

Estos dos libros, cada uno en su época, han gozado de una considerable y calurosa cobertura en los medios de comunicación. Hay, ciertamente, diferencias entre ellos. Entre otras cosas, Houellebecq sabe que, a principios del Siglo XXI, ya no es aceptable generar temor ante una amenaza judía, pero que sigue siendo fácilmente aceptable vender libros implicando una amenaza musulmana. Alain Soral, menos hábil, no ha comprendido las "reglas", y por este hecho se le margina en los medios. ¡Tanto mejor! Houellebecq, por otra parte, ha sido invitado, con mucha fanfarria, a aparecer en el codiciado programa de las 8 de la noche (journal de 20 heures) de la televisión pública francesa, mientras su libro es simultáneamente responsable de diseminación del temor al islam.

Un mal viento, un fétido viento de peligroso racismo, ronda por Europa: existe una diferencia fundamental entre el cuestionamiento de una religión o de una creencia dominante en una sociedad y el ataque o a la incitación contra la religión de una minoría dominada. Si desde el seno de una sociedad "judeomusulmana" [no menos ridícula que la etiqueta judeocristiana] en Arabia Saudí, en los Emiratos del Golfo, hay un mar de fondo de protestas y advertencias contra la religión dominante que oprime a miles de trabajadores, y millones de mujeres, tenemos la responsabilidad de apoyar a los manifestantes perseguidos. Ahora, como sabemos perfectamente, los dirigentes occidentales, lejos de alentar a los e sabe perfectamente, dirigentes occidentales, lejos de alentar a los "voltairenses y russonianos" en Medio Oriente, mantienen su total apoyo a los regímenes religiosos más represivos.

Por otra parte, en Francia o en Dinamarca, en Alemania o en España, pobladas por millones de trabajadores musulmanes, frecuentemente obligados a realizar los peores trabajos, en la parte baja de la escala social, es necesario mostrar la máxima prudencia antes de criticar al islam, y sobre todo no ridiculizarlo de modo grosero.

Actualmente, y sobre todo después de esta terrible masacre, mi simpatía va hacia los musulmanes que residen en guetos adyacentes a las metrópolis, quienes corren considerable riesgo de convertirse en las segundas víctimas de los asesinatos perpetrados en Charlie Hebdo y en el supermercado Hyper Cacher. Sigo tomando como referencia el ‘Charlie original’: el gran Charlie Chaplin, quien nunca se burló de los pobres y de las personas con menos formación.

Además, y sabiendo que lo que uno escribe siempre ocurre en un contexto, ¿cómo no presentar el hecho de que, durante más de un año, hay tantos soldados franceses presentes en África para "combatir a los yihadistas", cuando no se ha realizado ningún debate serio en Francia sobre la utilidad o el daño de esas intervenciones militares? Al gendarme colonial de ayer, que tiene una responsabilidad indiscutible en el patrimonio caótico de fronteras y regímenes [arbitrarios], se le "hace volver" hoy para reinstalar "la ley y el orden" mediante su gendarmería neocolonial contemporánea.

Francia se unió a la coalición militar en Irak, junto al gendarme estadounidense responsable de la enorme destrucción del país sin haber expresado jamás el más mínimo pesar y participa en los bombardeos de las bases del Estado Islámico. Aliada con la "ilustrada" dirigencia saudí y otros ardientes partidarios de la "Libertad de expresión" en Medio Oriente, [Francia] preserva las fronteras de la partición ilógica que ha impuso hace un siglo según sus intereses imperialistas. La llaman para bombardear a los que amenazan las preciosas reservas de petróleo cuyo producto consume, sin comprender que al hacerlo invita al riesgo de ataques terroristas en el corazón de la metrópolis.

Pero, en realidad, es posible que ese proceso se comprenda bien. El Occidente ilustrado no puede posiblemente ser una víctima ingenua e inocente, como adora presentarse. Por supuesto, para que un asesino mate a sangre fría a gente inocente y desarmada es necesario ser cruel y perverso. Pero es necesario ser hipócrita o estúpido para cerrar los ojos ante los hechos que han creado los fundamentos de esta tragedia.

También es prueba de una ceguera que más vale que comprendamos: este conflicto aumentará aún más si no trabajamos todos juntos, ateos y creyentes, para abrir caminos verdaderos de vida conjunta sin odiarnos mutuamente.

Shlomo Sand es autor dl libroe How I Stopped Being a Jew [Cómo dejé de ser judío], Verso, 2014. En noviembre de 2014 a le negaron la oportunidad de hablar en una Universidad en Francia (fuente de la libertad de expresión). La UJFP resume el asunto aquí .

Una versión anterior de este artículo se publicó en la web de la Union Juive Française pour la Paix   y se reprodujo en Mediapart . Traducido del hebreo al francés por Michel Bilis y al inglés por Evan Jones.

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

Fuente: http://www.counterpunch.org/2015/01/16/je-suis-charlie-chaplin/

"Hay que conservar el impulso de bondad que Francia expresó el día 11"

 

 

Susan George, escritora y presidenta de honor de ATTAC, en su casa de París en el 2010 Getty

Rafael Poch | París

 

“Espero que lo que ha pasado con Charlie Hebdo dé energía a la gente con buenas ideas y que esta tragedia no sea solo una excusa para endurecer las políticas de seguridad”, dice la escritora franco-americana Susan George, nacida en 1934 y residente en París desde los años cincuenta. Presidenta de honor de la asociación altermundista ATTAC, George acaba de publicar el libro Los usurpadores, cómo las transnacionales toman el poder que Icaria publicará en español en marzo. Es imperativo, “conservar el impulso honesto” que se manifestó masivamente el domingo pasado en París y otras ciudades de Francia en reacción a los atentados sufridos.

Este atentado parece un regalo al establishment: divide a los de abajo y fomenta una “unión sagrada” desde arriba. ¿Cómo ve la situación creada?

Es un regalo para el Frente Nacional, pero la reacción que siguió, seguramente con más protagonismo de la clase media mayoritariamente blanca, fue positiva. El impulso que se vio en la movilización del día 11 fue honesto: significa que la gente quiere ir más allá, quiere integrar a la gente que no lo está, y eso es muy positivo. En la sociedad francesa hay gente que se siente excluida, como se demostró en 2005 cuando los disturbios en las banlieues. Entonces no se hizo nada, pese a que se sabe lo que se necesita: más vivienda social, clases con menos alumnos, esfuerzos en educación…, pero lo único que han conseguido es que se creen ghettos dentro de la sociedad. Es verdad que hay una realidad compleja, que cuando se ha integrado a un millón de personas siempre hay otro millón que acaba de llegar, o sea que es un fenómeno continuo que obliga a mantener el esfuerzo. Los hermanos Kouachi eran huérfanos, con una educación deficiente, gente que acaba el colegio y no sabe nada, luego delincuencia menor que pasa a ser mayor, cárcel, que es una escuela de radicalización… es un esquema que se repite con los jóvenes que deciden irse a Siria, se aburren como ostras y de pronto les vienen unos tipos que les dicen que el Estado islámico les dará armas, mujeres, un sueldo, poder… y se van. En cualquier caso se trata de una minoría. La estadística dice que el riesgo de morir en un atentado en Francia es de 3,2 personas por cada 100.000, comparado con los 3000 que mueren atropellados, las 120 mujeres víctimas de la violencia de género o los 730 niños que mueren por maltrato, pero es muy espectacular. En Francia se necesitan entre 15 y 25 personas para vigilar a una sola. Además ahora la táctica de quienes están metidos en esto es camuflarse en la masa, ser discreto, no ser abiertamente religioso, no estar metido en grupos, no ir regularmente a la mezquita para frecuentar a tal o cual Imán, etc…Complicado. Conocía a Bernard Maris (el economista muerto en la redacción de Charlie Hebdo) y sigo muy triste por todo esto, pero pienso que la unidad que se vio el domingo pasado era real, sincera, y aunque no fue completa, porque hay una brecha y en las banlieues la gente dijo “esto no me concierne”, la reacción fue positiva y hay que intentar conservar este impulso de bondad. No quiero que todo esto sea una excusa para dar un giro aún más pronunciado hacia la derecha.

¿Es el racismo un problema tan grave en Francia como en estados Unidos?

Para nada. No tiene las mismas raíces. Allí tuvimos una guerra civil por ello. Cuando llegué a Francia conocí a varios americanos negros que me decían que la vida era mucho mejor aquí que en Estados Unidos, y eso era en los años cincuenta. Es otra categoría, aunque en Francia también está relacionado con la clase social; después de la guerra de Argelia había mucho resentimiento contra los argelinos…

…Y un millón de pieds noirs expulsados del norte de África que se encontraron con dos millones de magrebíes…

Si, pero esto acaba por diluirse. Ahora hay otra generación, pero es cierto que hay ghettos. Montreuil es la tercera ciudad de Mali en población; va uno y le sigue el primo, la familia, es normal la gente crea comunidades. Así que no siempre es culpa de Francia, hay también una elección individual, porque la gente quiere hablar su lengua y estar con los suyos. Es natural. Cada cinco o diez años Francia confecciona su censo y está prohibido preguntar sobre origen étnico o religión. Eso no aparece en estadísticas. Me parece bien. En Estados Unidos es lo contrario, la gente se define como blanca, negra, mestiza, latina…

Es “valiente sátira política” la permanente injuria al sentir de una minoría estigmatizada y objeto de discriminación y racismo? ¿De qué se trata el fenómeno Charlie Hebdo?

En Francia no se puede alentar el odio contra los judíos o contra los musulmanes, pero la blasfemia no es delito, menos en Alsacia donde al parecer aún está en vigor una ley de la época alemana. El país tiene una concepción de la laicidad muy diferente de la que tienen otros países europeos, como España, con siglos de interferencia de la Iglesia Católica en los asuntos de Estado. Eso no existe en Francia que tiene una ley muy estricta que existe desde 1905 y que dice que la gente crea lo que le de la gana, al Estado no le importa. Hay libertad de conciencia, de culto, pero hay una separación muy estricta para que no haya interferencia. Eso está muy bien si se compara con Estados Unidos, donde algunas iglesias evangélicas y lobbies religiosos tienen mucho poder, como el lobby judío que garantiza que la política del gobierno respecto a Israel no cambie. Nadie ha dicho que Charlie Hebdo fuera de buen gusto. Era un producto muy anarquísta, a veces divertido, otras solo provocativo e incluso estúpido, menos informativo que Le Canard Enchaîné, que también es un periódico satírico. La iglesia católica lo denunció una docena de veces, pero eso no tiene nada que ver con lo que ha pasado ahora, porque estos terroristas han matado a gente. A mi hay revistas que me molestan, por ejemplo Minute, revistas de extrema derecha que publican cosas tremendas sobre los musulmanes o sobre los negros, pero no las leo y punto. Si se quisiera imponer una censura el problema es que no se sabe por donde empezar ni donde acabaríamos.

¿Cómo explica la siguiente paradoja?: El desorden neoliberal culmina en debacle en 2008, pero siete años después nos encontramos en plena ofensiva de aquel mismo desorden: más guerras que nunca en el exterior, recorte del estado social hacia adentro, Tratado Transatlántico de Comercio e Inversión (TTIP) contra el que usted dedica tanta energía…

Es sorprendente que esta doctrina y su práctica se hayan desarrollado más que nunca. Los Estados, a los que considero totalmente cómplices de los bancos y las multinacionales, aceptaron dejarlo todo igual. Nadie ha querido controlar a los bancos ni proponer nuevas reglas. Es la misma historia. En su día destruyeron el New Deal de Roosvelt para construir todo lo que ha permitido que esta crisis tuviera lugar. En solo siete años desmantelaron la docena de leyes impuestas por Roosvelt. Bill Clinton firmó la última de esas leyes, la que cancelaba la Ley Glass-Steagall, en 1999, y enseguida los bancos se fusionaron y se les permitió jugar con el dinero de la gente. Aquella libertad permitió preparar esta crisis y provocarla. Se decía lo mismo en 1929; presupuestos equilibrados, austeridad, la idea que la crisis se va a resolver por si sola… con los resultados que se ven en España, Grecia, Portugal y tantos otros lugares. Ahora estamos frente a una deflación, que la gente con dos dedos de frente advertía. Draghi introdujo un pocote alivio, pero es poco y demasiado tarde…

Pero el descrédito de todo este desorden se ha hecho evidente y aún así se sigue con lo mismo…

Es lo que nos preguntamos en Nouvelle Donne, que quiere decir lo mismo que New Deal, porque antes de constituirnos en partido éramos una asociación que se llamaba Colectivo Roosvelt que proponía acciones legislativas similares a las de Roosvelt. El economista Pierre Larrouturou y otros iban a ver a François Hollande y a Jean-Marc Ayrault, les decían que no podrían sacarnos de la crisis con estas políticas y les contestaban que ya lo sabían pero no les escuchaban, no se si por estupidez o por complicidad con los bancos.

¿Por qué la cuestión del TTIP es para usted la prioritaria ahora?

Porque con una sola medida pueden llegar a destruir todo el sistema judicial, el sistema de reglamentación de Europa, para dar mucho más poder a las empresas que ya tienen bastante. Es algo que ha estado en preparación durante 20 años y que ha sido preparado solo por empresas transnacionales de Europa y estados Unidos. Son las transnacionales las que preparan los textos y las que van a decidir si tenemos que aceptar o no los organismos genéticamente modificados, por ejemplo, toda una serie de cosas que han sido rechazadas por los europeos, como la sanidad privada y más educación privada. Significa la privatización de todo lo que nos queda de servicio público y supone realmente la culminación del edificio neoliberal. Hay que parar esto y creo que se puede parar. Hemos reunido 1,2 millones de firmas, hay muchos colectivos y con un año más de campaña se puede ganar.

Como persona con raíces anglosajonas, ¿cómo interpreta usted el french bashing, la denigración de Francia tan recurrente en los medios anglosajones?

¿French bashing porque no siguieron a EE.UU en las guerras de Iraq? A mí me parece muy bien: mire a donde nos han llevado esas guerras. Sin ellas no hubiéramos tenido guerra en Siria ni Estado Islámico. Ni le menciono a los británicos, eso es una historia que dura desde hace más de mil años, desde Guillermo el Conquistador… Respecto a la crítica del estatismo francés, yo estoy muy contenta con ese estatismo. Tener un Estado centralizado que cree empleo es positivo. Necesitamos gasto público. Los suecos quizá fueron demasiado lejos cuando su gasto representaba el 70% del PIB, pero un 50% no es mucho. Si quieren un 20% del PIB en gasto público, volveremos al nivel de 1919.

Francia, que dispone de la tradición social más potente del continente, parece ser prisionera de la falta de soberanía a la que le condena el marco europeo y el consenso de Bruselas ¿Qué hacer para liberar el potencial francés?

Soy muy europea pero no estoy a favor de esta Europa. Europa es el futuro porque ningún país europeo se las puede arreglar solo, pero esta Europa neoliberal, y particularmente los diez años de Barroso, han hecho mucho daño. Syriza o Podemos quizá puedan hacer que vayamos hacia otra Europa solidaria. Hay que apoyarlos. Europa no tiene nada que decir sobre cómo tienen que votar los griegos. Los pueblos deben decidir individualmente lo que quieren, como españoles, catalanes, pero al mismo tiempo hay esa necesidad de solidaridad. Los franceses sabemos que Europa no es democrática: en 2005 votamos contra la constitución europea, pero al final nos hicieron lo mismo con el Tratado de Lisboa. Hay que luchar contra eso, pero no saliendo de Europa o del euro como pide el Frente Nacional. Espero que lo que ha pasado con Charlie Hebdo dé energía a la gente con buenas ideas y que esta tragedia no sea solo una excusa para endurecer las políticas de seguridad, porque la seguridad total es algo imposible.

Susan George, escritora altermundialista, acaba de publicar el libro 'Los usurpadores', sobre cómo las transnacionales toman el poder

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LA TROIKA LO DESTRUYE TODO

La troika lo destruye todo, la perseguiremos hasta penalmente. Entrevista

 

18/01/15


 

Alexis Tsipras · · · · ·

En las próximas tres semanas, Alexis Tsipras · · · · ·el líder de Syriza, será protagonista indiscutido de la campaña electoral griega. Su partido goza de una ventaja de entre un 3 y un 5% sobre su más directo competidor, el centroderecha de Nueva Democracia. ElHuffington Post [en su edición italiana] adelanta un fragmento del libro entrevista del periodista Teodoro Andreadis Synghellakis, Alexis Tsipras, La mia Sinistra, que estará en librerías a partir del 15 de enero editado por Bordeaux con prólogo de Stefano Rodotà.

El líder cuarentón de la izquierda griega confirma su estilo directo y nada reticente, declarando que “la izquierda no pasa a primer plano para servir a los intereses de los poderosos sino para apostar por la equidad social”, prometiendo, al mismo tiempo, mostrarse capaz de mantener las cuentas en orden. Alexis Tsipras quiere “despertar a  Europa”, para conseguir “despertar al sonámbulo que se dirige hacia el precipicio”.

Además, el líder de Syriza dice estar asombrado de la postura de Eugenio Scalfari que había hecho votos – aunque en un caso extremo – por una posible intervención de Italia por parte de la Troika. “Se trata de funcionarillos mediocres, con una cultura económica de medio pelo”, subraya Tsipras, que no duda en revelarse convencido de que debe perseguirse, también a efectos penales, a este órgano extra-institucional.

Nos han dicho que Syriza no tiene la intención de volver a las políticas de de creación de déficit del pasado, a pesar del hecho de que en el programa hacen ustedes hincapié en la política social y en el apoyo a quienes se encuentran en los márgenes, sin ninguna otra seguridad, a causa de la crisis. ¿Llegar a conjugar estos dos objetivos constituye el desafío principal y más difícil para la izquierda? 

Lograr proseguir teniendo como punto final equilibrar el presupuesto constituye realmente el punto crucial de nuestra estrategia, porque nos da la posibilidad de trabajar desde una posición de fuerza. A pesar de esto, debemos decir, no obstante, que equilibrar el presupuesto no significa tener que recurrir forzosamente a la austeridad. Lo substancial de nuestra política se encuentra en una justa división de los diversos pesos, en una verdadera redistribución, en el sostenimiento de los más débiles. Es una cuestión de prioridades y de opciones políticas. La izquierda no pasa a primer plano para servir a los intereses de los poderosos sino para ser capaz de llevar a cabo una política socialmente justa. También coincido en que el gran desafío al que nos enfrentamos consiste en que todo lo que estamos diciendo con palabras estemos dispuestos a realizarlos con hechos. Y a este desafío estamos dispuestos a responder.  

Miembros del actual gobierno griego han declarado que si Syriza llegase al poder, sólo tendría dos opciones: o establecer nuevos impuestos o pedir nuevos empréstitos. ¿Qué tienen pensado para intentar desmentirlo? ¿No teme una subida repentina de la prima de riesgo? 

Partamos de este último punto: sabemos que los mercados no van a batirse por nosotros y que existe la posibilidad de que en un principio muestren una cierta agresividad respecto a un gobierno de la izquierda. Pero esto no nos infunde ninguna clase de temor. Los mercados te conceden préstamos a intereses tanto más altos cuanta más necesidad tienes de dinero. La respuesta a todo esto, por lo tanto, se encuentra en unos presupuestos equilibrados, de modo que se limite fuertemente la necesidad de recurrir a préstamos. Más allá de eso, por lo que respecta a la actitud de los mercados, tiene una importancia fundamental la cuestión de la negociación de la deuda.

En todo caso, lo que constriñe a una economía a buscar continuamente nuevos préstamos o establecer nuevos impuestos, es el círculo vicioso de la austeridad en el que hoy estamos entrampados. Los miembros del gobierno al que se está usted refiriendo, están hablando de una vía sin salida, la de su política, que substrae continuamente liquidez a la economía y a la sociedad, en nombre de políticas presupuestarias con objetivos insensatos. Nosotros mantenemos que tiene que suceder exactamente lo contrario. Que la prioridad principal debe centrarse en conseguir poner en marcha la economía, ligando a este resultado los objetivos de la política presupuiestaria. Una política de este tipo dispone de espacios de autonomía mucho mayores, ya se trate de los impuestos o de la petición de empréstitos.  

Una parte de la prensa italiana ha escrito que mientras que declara usted, oficialmente, que quiere una Conferencia sobre la Deuda, en el curso de encuentros reservados con líderes europeos amenaza con que el país puede en realidad salir del euro, una medida que puede arrastrar en su efecto dominó a España e Italia. ¿Existe de verdad un escenario de ese tipo? ¿Y cómo pretende reaccionar si con todo siguiera reproduciéndose en la prensa europea e internacional? 

Grecia se encuentra ya en vísperas de un gran cambio político y es normal que haya escenarios e hipótesis diversas. Esto confirma, por otro lado, la valoración de que este cambio tendría un impacto muy fuerte a escala europea. No es posible, con todo, ir corriendo detrás de cada artículo que se publica, se escriba o no con buena fe. Hemos aclarado que no tenemos intención de chantajear a nadie y no tenemos intención de presentarnos en las negociaciones con un cinturón de explosivos. Nuestras cartas están todas bien a la vista sobre la mesa, y por clara voluntad nuestra. Consideramos que la Conferencia Europea sobre la Deuda constituye hoy el único camino de salida para nuestro continente de la ruinosa y desventurada política de austeridad. Tratemos de dejarla atrás, creando alianzas que habrán de ser lo más amplias posibles. Estamos convencidos de que una iniciativa que vaya en esta dirección tendrá una importante colaboración, bien a escala gubernamental, o por parte de la sociedad europea.  

Creo que se escogió a Grecia como cobaya de la crisis, pero todo esto se ha producido porque quienes se encontraban al frente del gobierno en los momentos más delicados han permitido que pudiera convertirse en una cobaya. Si no hubiera estado Grecia, acaso habrían tenido que inventarla para poder encontrar un espantajo para otros pueblos.  Para utilizarla como ejemplo negativo y poder decir: “fijaos en lo que os puede suceder si tampoco os adaptáis vosotros”. Pero todo esto ha sido posible gracias a una dirección política que no era consciente de lo que estaba sucediendo – es decir, llena de incapaces – o que no tenía el valor de defender intereses sociales y nacionales de fundamental importancia para nuestro país.

¿Y qué haría si llegase al gobierno?

Si llegáramos al gobierno, como ha dicho el filósofo Slavoj Zizek, despertaríamos a Europa.

¿Se atrevería a responder a la canciller Merkel?

Europa es como un sonámbulo que se dirige hacia el precipicio, y seremos nosotros los que despertemos al sonámbulo. Daremos a todos los pueblos la oportunidad de comprender que no sólo no estamos saliendo de la crisis sino que estamos cayendo aun más abajo. Y este despertar puede ofrecer la ocasión para un recorrido alternativo más general, lo que no sólo tiene que ver con Grecia sino con toda Europa. Y esto porque, cuando se hace una valoración global, creo que el modelo que he descrito antes  – el Sur con déficit y el Norte con superávit – no constituye un ejemplo atractivo ni siquiera para los pueblos del Norte de Europa. Presupone, de hecho, que los sueldos deben dejar de crecer durante un tiempo bastante prolongado. Al mismo tiempo, esta lógica de hiperacumulación de la  riqueza (que se acumula en ahorros, pero no se invierte) constituye un peligro enorme para la economía europea y para la de todo el mundo. Acumulando la riqueza, se acumula la crisis que estará destinada a estallar mañana.  

Con esta estrategia, Europa está destinada a no esquivar su senda recesiva, la recesión volverá pronto, y esto quiere decir que llega envenenada el agua de la economía de todo el mundo. Vemos, en realidad, que Europa exporta recesión al resto de la economía mundial y creo que es justamente esto lo que pone nerviosos a los norteamericanos. No debemos olvidarnos de que para poder arrostrar la crisis, los norteamericanos han seguido una política totalmente distinta, una política expansiva. Pero el problema es que Norteamérica se encuentra ante sí con los costes de un continente inmóvil, el europeo, que, exactamente igual que un escollo, bloquea la posible recuperación mundial.

En Italia se ha desarrollado una gran discusión pública sobre la oportunidad o no de una intervención del país por parte de la Troika. Todo empezó con un editorial del fundador de La Repubblica, Eugenio Scalfari, que escribió hace meses que hay que mantener esta vía casi inevitable, puesto que la economía no logra recuperarse. ¿Qué le diría a los italianos? 

Hay muchos que no tienen un conocimiento profundo de lo que significa la Troika, y hay quien sostiene lo que inicialmente se podía escuchar también en Grecia: “que vengan, que por lo menos pondrán las cosas en orden”. Me asombra que Scalfari haya adoptado esta postura. Precisamente debido a que no se ha recuperado la economía italiana, no debe llegar la Troika a establecerse en vuestro país. La Troika lo destruiría todo, pues se trata de funcionarillos de medio pelo, con una cultura económica mediocre, que en el ámbito de la empresa privada podrían como mucho disponer de autorización para encender y apagar el ordenador...Los he conocido y es una idea que me he formado directamente.  Han adoptado esta postura y se dan estos humos sólo por el hecho de que han tomado el papel de acreedor, porque nos prestan dinero. Creen, por lo tanto, que cualquier estupidez que se les ocurra puede considerarse un dogma.

Han arruinado a Grecia e insisten en aplicar sus recetas destructivas. Soy del parecer de que en un momento dado debería llevarse a cabo una ingente investigación, a escala mundial, relativa a las consecuencias y repercusiones de estas decisiones económicas. Creo asimismo que nuestros países deberían pedir  – en los foros internacionales más importantes  – que se nos resarza. Me refiero a un resarcimiento en primer lugar moral, pero también material, por el comportamiento y la acción criminal de un órgano extrainstitucional que ha impuesto sus absurdas recetas a gobiernos democráticamente elegidos. Aunque se trate de gobiernos que hayan dado, de todos modos, su asentimiento. Cuando en un determinado momento tratemos en Grecia de pasar a una fase de atribución de responsabilidades, no nos limitaremos a las del gobierno sino que llegaremos hasta las de quienes han insistido e impuesto – de manera chantajista – que se aplicaran recetas desastrosas.

Así pues, manda a los italianos un mensaje de “no a la Troika”…

Evidentemente. Pero no sólo digo que no, digo que debemos perseguirla penalmente incluso...

Alexis Tsipras es el presidente del partido unificado de la izquierda radical griega Syriza, la novedad sin duda más interesante, programática y organizativamente, de las izquierdas europeas de las últimas décadas. Es candidato a la presidencia del Gobierno heleno en las elecciones del próximo 25 de enero.

Traducción para www.sinpermiso.info: Lucas Antón

viernes, 16 de enero de 2015

BIBI NETANYAHO EN PARÍS

 

                                                Este hombre ha causado mucho terror

BIBI  NETANYAHU SE MANIFIESTA EN PARÍS

El hermoso paisaje urbano de París se ha llenado de  gentes que han sido convocadas a, mostrar su rechazo al terrorismo, la palabra tótem de todos los oficialismos de Occidente, los ciudadanos abominan de estos crímenes inhumanos y desprecian a quienes los practican sean quienes sean.
En el gran desfile junto a las gentes que sufren en su carne y en sus sentimientos los horrores de la barbarie, estaban los GRANDES DIGNATARIOS, LOS JEFES DE ESTADO, LOS PRIMEROS MINISTROS, y entre estos hombres del poder y con mucho poder estaba Benjamín Netanyahu, el jefe de Gobierno de Israel.
¿Qué pueden pensar en Gaza?, ¿Cuántas personas han muerto en la Franja recientemente?. Se ha manipulado el lenguaje y se llama terrorismo a una sola de sus formas la ejecutada por medios y métodos no oficiales. Desde Tel Aviv se puede amenazar, lanzar aviones de combate contra escuelas u hospitales, derribar viviendas con excavadoras cortar el suministro de agua a las poblaciones y todo ese abuso se realiza CONTRA EL TERRORISMO. Se funcionaliza la sensibilidad de las gentes con la muerte de los niños, se usan diferentes raseros según la nacionalidad de las víctimas según sean más o menos próximas al Occidente entendido como civilizado, Israel es una plaza en Oriente Medio, paraíso democrático envuelto entre dictadores.
El dirigente del partido LIKUD marchan como manifestantes por las calles de París para condenar unas barbaridades cuyo número de muertos seguramente será bastante menor que el de los fallecidos en Gaza en operaciones tan hermosas como las que se denominaron PLOMO FUNDIDO . Se tienen fuertes ganas de preguntar a los organizadores franceses si no han reflexionado al menos por un ratito, a quienes invitaban a participar en los magnos actos celebrados. Ya murió Ariel Sharón, pero queda su memoria y bien se sabe que causó terror, mucho terror. Al final se vive aquello que tanto se reprocha al pensador alemán CARL SCHMITT, el terrorismo como toda acción de nivel político,  se juzga y califica con arreglo a la sencilla dicotomía de AMIGO ENEMIGO. Evidentemente Netanyahu es sin duda AMIGO
José Ramón Montes. CPS MADRID 12 de enero de 2015

LA AMBIGÜEDAD DE LAS PLAZAS FRANCESAS

 


Una Mezquita en Francia
La ambigüedad de las plazas francesas
Rossana Rossanda · · · · ·
11/01/15
Las únicas palabras equilibradas en el torrente de declaraciones de horror y de angustia también en la prensa italiana por el asesinato de los dibujantes y del director de “Charlie Hebdo” las ha escrito Massimo Cacciari, reorientando la cuestión a su dimensión temporal y política. A la gran emoción y protesta que ha llenado rápidamente de modo espontáneo las plazas francesas no le ha faltado alguna ambigüedad. Se ha podido manifestar legítimamente, y casi recogiendo la invitación del presidente Holland, el rechazo del fundamentalismo y la defensa de la República y el “no” a los  problemas que plantea la gran inmigración musulmana en Europa.
Facilitada en Francia por el muy trillado llamamiento a la colonización francesa de África del Norte y de Oriente Medio.
Durante muchos decenios hemos olvidado que fue un acuerdo entre un alto funcionario inglés, Sykes, y otro francés, Picot, el que dibujó el reparto del imperio otomano entre Francia y Gran Bretaña. Gran Bretaña logró posteriormente imponerse y todavía más recientemente han prevalecido las políticas de los Estados Unidos. Pero las recientes opciones tomadas por Holland de intervenir en el cuerno de África y en África Central han restaurado, sin quererlo, la imagen de una gloria colonial que da aliento a Marine Le Pen. Igualmente, las palabras del presidente Hollande justo después del atentado, pidiendo a todo el país unidad contra el terrorismo, han parecido legitimar la petición del Frente Nacional de participar en la gran manifestación oficial antifundamentalista del próximo domingo [11 de enero], lo que le ha suscitado cierto embarazo, habida cuenta del impulso con el que Marine Le Pen ha anunciado su participación. No se puede en efecto llevar adelante dos políticas opuestas – acariciar viejas e injustificables tendencias coloniales y defender los valores republicanos– como ha hecho el gobierno socialista, en su intento de emplear un elemento que distraiga del descontento popular en temas de derechos de los trabajadores y de política económica.
El lema “Je suis Charlie” manifestaba eficazmente el apoyo a un semanario ni mucho menos de enorme difusión, que en general no le dedica cumplidos al Frente Nacional. Se puede por lo demás discutir sobre un tema ya vulgarizado en Italia como es el de la inmunidad política de la sátira, hoy aparentemente defendida por todos. A las famosas viñetas danesas contra Mahoma les dio mayor difusión Charlie Hebdo en una acentuación del ateísmo hasta muy esperable, pero que no ha de identificarse con el desprecio a todos los creyentes: “Mierda a todas las religiones”, había escrito y publicado en portada la revista. A la incapacidad de la izquierda de llevar argumentos laicos al centro de la opinión pública, y de responder al reclamo que hoy tienen especialmente algunos monoteismos y el budismo, aun siendo bastante diferentes, ha correspondido la indulgencia en formas fáciles de caricatura, que seguramente han ofendido a millones de musulmanes en Europa. Baste pensar en qué acogida hubieran tenido si esas viñetas se hubieran aplicado nominalmente a Jesucristo. No creo que sea útil dejar a los caricaturistas una tarea que por su naturaleza, queriendo reírse de todas las formas de fe, no pueden ejercer: es como arrojar una cerilla a una lata de gasolina. Es justo la debilidad de la izquierda después de 1989 la que produce este renacimiento con fuerza de las religiones.
Por lo que respecta a la musulmana, cómo no preguntarse por qué su fundamentalismo – que parecía estar excluido por la organización no piramidal de sus iglesias – se haya desatado de esta forma mortífera, particularmente hoy. Mahoma existe desde el siglo VII  y desde entonces la actitud del imperio otomano, por ejemplo, respecto a los judíos, fue con mucho más tolerante y tendente a la asimilación que la de la Iglesia Católica, que impulsó las cruzadas y la cubrió de maldiciones e improperios, sin que éstos llevaran a ninguna Yijad, más bien, el “feroz Saladino” famoso era un interesante pacifista. El extremismo de matar a todos los infieles al profeta pertenece a nuestros días, y es mucho más serio buscar sus orígenes en las formas coloniales y no coloniales adoptadas por Occidente que en un pasaje u otro del Corán. 
Un fenómeno no menos importante tiene que ver con la fascinación que ejercen formas extremas de milicia, que llegan incluso a considerar la muerte propia como “martirio”, sobre jovencísimos occidentales que llegan hasta Siria u otros lugares donde se alistan en las filas de maestros del fundamentalismo. El tan proclamado final de las ideologías parece haber dejado en pie solamente el absolutismo de algunas minorías musulmanas, como, precisamente, la Yijad y de modo particular el reciente Daesh, es decir, el Estado Islámico representado por el llamado Califato de Al Baghdadi.
Entre nosotros se manifiestan ya las ganas de condenar a los raperos que parecen inspirarse en ello, un error del que hará falta precaverse. En resumen, la fascinación del islamismo radical se corresponde con la estupidez con la que la cultura predominante en Occidente parece tratar la necesidad de un “sentido” no reducible al dinero, que los aspectos ideológicos de la globalización han intentado obscurecer en estos pagos nuestros. Gran problema de nuestro tiempo que es inútil exorcizar.  

Rossana Rossanda es miembro del Consejo Editorial de SinPermiso

LOS ATENTADOS DE PARÍS Y LA HIPOCRESÍA

 


¿A quien defiende la DEFFENSE en París?

Atentado de Paris: mucha hipocresía y tres hipótesis
Por Nazanín Armanian
En vano esperábamos que la Corte Penal Internacional abriese un expediente contra los dirigentes de EEUU y sus cómplices después del informe del Senado sobre las torturas de la CIA. Por supuesto que la “excepcionalidad de EEUU” y por ende de la OTAN – la de tener el monopolio de cometer atrocidades, presumir del terorismo de Estado y presumir de “democracia”, descarta que el castigo colectivo a millones de iraquíes y afganos ( lanzándoles durante más de dos décadas, no pequeñas granadas y cuatro balas, sino toneladas de bombas) algún día sea juzgado.
La misma impunidad que ha llevado a Hilary Clinton a admitir que ha sido su país “occidental- cristiano” – el representante de la civilización judeo-cristiana” -, quien reclutó, armó y entrenó a miles de delincuentes, lumpen proletariado y extremistas de unos 40 países creando la organización de Muyahedines afganos (luego con otros alias: Al Qaeda, Rebeldes iraquíes-libios-sirios, Estado Islámico, Khorasan, etc.), autores de asesinatos en masa . Nunca hubo ni un solo cartel que pusiera “yo soy iraquí, afgano y paquistaní”, ni un minuto de silencio en memoria de sus víctimas. Tampoco han sido rehabilitados los difamados “por divulgar teorías conspirativas”.
Muchos de los que hoy, tras el vil atentado contra ‘Charlie Hebdo’, se desgarran las vestiduras por la “Libertad de Expresión” , se callaron cuando los soldados de EEUU mataron al cámara José Couso en Irak, o bombardearon las estaciones de la TV pública en Bagdad, Belgrado y Trípoli; ni tampoco protestaron por el despido del dibujante Maurice Sinet en 2008 de esta misma revista por haber comentado la relación interesada del hijo de Sarkozy, sin estudios ni oficio, con una mujer empresaria judía. Fue acusado de antisemitismo al conectar el ascenso social con la influencia del lobby judío. Mucha “libertad de expresión” pero algo o alguien encubre las noticas sobre, por ejemplo, las decapitaciones y latigazos en Arabia saudí –amigo del alma del Occidente y el principal valedor del terrorismo sunnita, según H. Clinton, con reportajes sobre sus osadas conductoras o los millones que gasta el país en la cosmética. ¿Alguien ha oído el nombre de Raif Baddawi?
Detrás del atentado
  1. La versión oficial, llena de agujeros, ha dado lugar a que incluso personalidades como Paul Craig Roberts, ex subsecretario del Tesoro de EE.UU., atribuyeran la autoría del sangriento asalto, al DGSE, los servicios de inteligencia francesas. La sospecha  está justificada  no solo por el timo y mentiras de las recientes guerras , sino porque los gobernantes han perdido su credibilidad por falsear realidades de forma tan burda e insultante como que en España, por ejemplo, se diga que millones de niños que viven con menos de dos euros al día, sufren de sobrepeso que no de hambre, o porque sus madres no saben o no quieren cocinar.
  1. Las petromonarquias del Golfo Pérsico, cuyos intereses chocan con la agenda de sus aliados occidentales: titubean en acabar con el gobierno de Bashar al Assad, aliado de Irán y de Rusia (a los que está ahogando al bajar el precio del petróleo). Están invirtiendo miles de millones de dólares financiando el terror para cambiar el equilibrio de fuerzas en la región en su favor, y puede que así hayan pretendido acelerar la invasión de la OTAN a la región. Sería una guerra no religiosa: por lo pozos y rutas de gas y petróleo.
  1. Que estos terroristas “solo y llanamente” eran como el noruego Anders Breivik, que mató a 77 chavales de un partido social demócrata. Ambos representan una ideología totalitaria uniformadora que no soporta ver la pluralidad ni en el pensamiento y discurso, ni en el color de piel, ni siquiera en la vestimenta, con la ardua necesidad de crear un mundo de espejos donde pueda ver en los demás su propia proyección? El fundamentalismo religioso, que avanza sin parar por Oriente Próximo, es la versión sureña del totalitarismo norteño, y está unido estrechamente con él: comparten no solo el mundo de los símbolo y representaciones sino también la esfera de lo “tangible”, la de la financiación y la que mueve sus hilos. ¡Si se pide la expulsión de los yihadistas franceses de Francia se debe pedir la expulsión de los neonazis noruegos de Noruega!
*Este tipo de actos no son “acto de venganza por las invasiones imperialistas” que han destrozado la vida de al menos 100 millones de personas (y se dice pronto) en siete países en los últimos años. El asesinato de occidentales atribuido a la “omnipresente y superorganzación de Al Qaeda” no solo está muy lejos de guardar proporción con la matanza cometida por la OTAN, sino que “extrañamente” el 99,9% de las bombas que coloca Al Qaeda han tenido como objetivos a los civiles “musulmanes” en bodas, mezquitas o escuelas. Durante la última masacre israelí,el Estado Islámico en vez de ayudar a los palestinos, se dedicó a venderle a Israel, y vía los hermanos musulmanes turcos, el petróleo que robaba de Irak.
Unas preguntas y algunas dudas
  • Sorprende que la poderosa Al Qaeda haya tardado tres años en matar a los caricaturistas de Mahoma. ¿Por qué no ha mencionado en su nota explicativa el el papel actual de Francia en el desastre y drama que sufre el oriente “musulmán”?
*El fundamentalismo es ciego, no tonto. Si los “cerebros” de Al Qaeda son capaces de desafiar a la OTAN, aun estando su jefe en el fondo de algún mar, ¿no han pensado que el 7E puede tener la misma consecuencia que el 11S: nuevo asalto de la Alianza a la región, y la masacre de sus gentes, a cambio de, encima, más Guantánamos.
  • A ver, diseccionemos la noticia oficial sobre el atentado: “varios musulmanesfranceses de origen inmigrante han matado a 12 empleados de una revista dehumor deizquierdistas, y a una tienda judía en Paris”:

a.-Insinúan que la barbarie está en los genes y en la religión “tercermundistas” de estos bárbaros, a pesar de haber nacido y vivido en la tierra de las “Luces”. ¿O es que los 5 millones de nacidos musulmanes están dedicándose en Francia a matar y asaltar a otros 60 millones de compatriotas? Las ideas teocéntricas –versión fina del racismo-, no solo alimentan los fascismos, sino que son alimentadas por visiones pseudo científicas que recurren a la información alojada en los ADN para explicar la conducta humana, con el objetivo de desacreditar el enfoque marxista de apuntar como determinante los factores “de entorno”, y por ende para conservar el sistema.
b.-¿Por qué en vez de atacar a la sede de la ultraderecha – enemiga férrea de los inmigrantes y de los musulmanes-, se asaltó a una revista izquierdista, siendo la izquierda la única fuerza que defiende a las minorías étnico-religiosas? ¿Divide y vencerás?
c.-¿Por qué los terroristas llevaban kalashnikov en vez de FAMA, el fusil de asalto francés? ¿Para que nadie sospeche que las armas que Francia envía a los terroristas en Siria pueden volver para matar a los franceses?
d.-El factor “supermercado judío” ha sido la guinda: semanas antes, la Asamblea Nacional francesa pidió al Gobierno reconocer el Estado palestino. Israel ha sido el principal beneficiario de la “Guerra contra el terrorismo islámico”.
e.-El humor y la sátira también forman parte la literatura del oriente “musulmán”, a pesar de la imagen de “estreñidos” que se les da en Occidente. El sexo y la religión han sido los dos temas recurrentes -justamente por ser tabús-, en la fina poesía persa, con grandes autores como Omar Jayán, el exquisito Hafez, Saadi, o el rey de los poetas obscenos Obeyd Zakani. La bufa y los bufones aparecen cuando el sistema impide la crítica constructiva: “Un día en el que el monarca subía por la escalera del palacio su bufón le tocó el trasero. La furia del soberano por tal atrevimiento fue tal que le mandó matar. “¡Clemencia señor! –pidió el bufón-, yo pensaba que era la reina”. Así de “intocables” eran y son los mandatarios, en Persia, en Washington, París o Madrid.
* El “renacimiento” en el  Oriente musulmán, donde lo mágico y la ilusión se fusionan con la razón, tiene sus rasgos aunque no detectables para ojos poco entrenados: allí, nada es como parece, y al contrario del Occidente, lo nuevo se disfraza de viejo, para engañar a los mil demonios: unos están alojados en sus imaginarios y otros muchos andan sueltos.
Yihadistas “propios”
La profunda crisis multidimensional del capitalismo, que no tuvo reparo en desmantelar el escaparate del Estado de bienestar nada más desaparecer la Unión Soviética, y la ausencia de una izquierda poderosa capaz de organizar a los trabajadores en torno a un programa viable y generador de entusiasmo, ha llevado a la desesperación a miles de excluidos sociales sin perspectiva: si no se convierten en “emprendedores” es que “no valen para nada” como decía una jefa de empresarios españoles, y por ende no tendrán derecho de acceso a alimentos, vivienda, y sanidad. La crisis económica, sin embargo, les deja una puerta abierta: ir a la guerra, en las filas de la OTAN o en la del yihadismo. Cobrarán entre 250 a 1000 euros mensuales, además de lo que arranquen a otros con el fusil en el hombro.
Parece increíble, pero es Europa quien exporta yihadistas al Sur y no al revés. Allí habrá mucho “curro”: Turquía y EEUU acaban de llegar a un acuerdo para entrenar y equipar a 15.000 mercenarios, durante tres años, para conquistar Siria y algo más. Recibirán, si sobreviven, parte del beneficio del gran negocio de armas-seguridad, petróleo, y droga que hay detrás de este tinglado.
Cierto que algunos chavales parten hacia Siria desde la confusión: “Si Qatar y Arabia financian el terrorismo sunita, que es algo malo, ¿Cómo los ídolos deportivos lucen los nombres de estos paises en sus camisetas? ¿Por qué los wahabitas disponen no de un piso franco, sino de decenas de edificios oficiales y son dueños de los medios de comunicación e incluso de las deudas de los estados europeos? ¡Manda dinero!
  • Que vuelvan a sus países si no aceptan nuestros valores occidentales”, se oye a menudo. Lo cierto es que los 8 millones de afganos, o los 6 millones de iraquíes refugiados victimas de parte de esos “valores”, no solo no han recibido ninguna indemnización, sino que en vez de ser acogidos en los países de la OTAN  (responsables de su drama, de la destrucción de sus casas, de sus negocios, escuelas y  universidades) están esparcidos por los países vecinos que tampoco los quieren. ¿ En qué escalón de esos “valores” se coloca el envío de miles de mercenarios “sin papeles” y hasta los dientes armados, para adueñarse de países enteros en el Sur?
No es islmofobia, es Xenofobia
Tras el atentado, se está advirtiendo sobre el peligro de islmofobia; algunos para proteger al sector más vulnerable de la sociedad que son los inmigrantes  y otros, desde el rechazo a la presencia política de la iglesia, han encontrado en el apoyo al Islam (que no hay que identificarlo con los inmigrantes musulmanes) un contrapeso, ignorando que las élites religiosas suelen unirse ante el enemigo laico, ateo, y su lucha por mayor cuotas del poder es ajena a los intereses de los “desheredados”. A la “religión”, al igual que la “nación” no le interesan las brechas entre los ricos y los pobres, los géneros y entre los grupos étnico-religiosos.
Cierto, el odio hacia el Islam es para los fanáticos como el antisemitismo para la ultraderecha israelí: el agua bendita, la razón de su ser. Pero, igual de peligroso es subrayar la afiliación religiosa de los inmigrantes, y tratarles como “comunidad musulmana”.
Además de ser un atentado contra la intimidad y “datos personales” de los ciudadanos, conlleva otras implicaciones en estos tiempos de crisis:
*Separa la población “nacional” de la “intrusa” por su fe, y luego divide a los propios “intrusos” por su credo.
*Oculta el problema común de todos los inmigrantes que es su estatus legal y real de inferiores.
*Echa a perder todo el intento de las fuerzas progresistas de los países musulmanes para que la religión se separe del poder político.
* Obama y Hollando dicen la verdad al firmar que no luchan contra el Islam. Tienen magníficas relaciones con los representantes de esta fe. Son conscientes de que en las sociedades laicas las guerras religiosas no tienen cabida y la islmofobia no producirá conversiones hacia otros credos, sino el rechazo al trabajador inmigrante de Oriente Próximo, aunque no sea practicante. Pasan así el trabajo sucio de negar la igualdad de derechos, a la sociedad, manteniendo el control sobre ella.
¿Y ahora qué?
François Hollande que estaba viviendo los momentos de más baja popularidad de su presidencia, respira. La “nación” se ha unido contra el enemigo de fuera, que encima se ha infiltrado dentro.
Su fracaso en Mali y en Siria, los escándalos de corrupción, desobediencia de sus ministros, y las tensiones sociales, han sido causa de que perdiera las elecciones municipales. Con el mega plan de Obama para una larga guerra en Oriente Próximo, pretende ocupar el lugar de EEUU, firmar contratos de armas y echar fuera los balones de la crisis interna: como Napoleón, el Rey Sol. El portaaviones De Gaulle está listo para partir hacia el golfo Pérsico.
“Trabajadores de todo el mundo uníos “, es la única salida a esta locura y amenaza global. No son suficientes los debates pequeñoburgueses de sofá sobre “¿Cuántos ángeles se pueden sentar sobre la punta de una aguja, camarada?

Fuente: Público.es

viernes, 9 de enero de 2015

Francia, una visión parcial desde el Islamismo

 

 

Abrir las compuertas a la islamofobia: el Estado es culpable y responsable

Said Bouamama

 

Hace ya una década se aprobaba por amplia mayoría la ley 2004-228 del 15 de marzo de 2004. Tenía el largo título de «Ley que enmarca, en el aplicación del principio de laicidad, el uso de signos o vestimentas que manifiesten una pertenencia religiosa en las escuelas, institutos y liceos públicos». Como atestiguan las polémicas que precedieron, acompañaron y siguieron la aprobación de la ley, nadie se dejó engañar. Políticos, periodistas, militantes, partidarios u oponentes a la ley hablaban de una ley sobre el llamado «velo islámico». Una década después es el momento de hacer balance y lo que se oye es un silencio ensordecedor. Aportemos nuestra modesta contribución a hacer mella en la invisibilización de los efectos desastrosos de una ley de excepción, esto es, reservada a una parte específica de la población determinada por una pertenencia supuesta o real a una religión.

La página web Médiapart publicó un documento de la Delegación de Educación de Poitiers destinado a los directores [de establecimientos escolares] con el objetivo de «prevenir la radicalización». Propone unos indicadores que permiten detectar al «yihadista» potencial: barba larga, faldas largas, vestimenta musulmana, etc. A pesar de que el ministerio retiró esta nota, este racismo abierto es el resultado de la lógica estatal desplegada desde hace diez años.

La invisibilidad de los daños

Visibilización y emancipación corren parejos, lo mismo que invisibilización y dominación. Conviene, pues, preguntarse por los efectos invisibles de la ley, extrañamente ausentes de los discursos públicos institucionales, políticos y mediáticos. El hecho de que la ley haya acabado por ser «aceptada» no significa que deje de tener consecuencias importantes sobre la subjetividad de las jóvenes concernidas ni efectos consecuentes sobre los ciudadanos de confesión musulmana real o supuesta ni daños en las trayectorias de las jóvenes. El balance oficial tras un año de aplicación de la ley sacó a la luz los datos siguientes: 639 signos religiosos censados, esto es, «dos grandes cruces, once turbantes sijs y otros signos, todos ellos velos islámicos», 96 casos de alumnos que «optaron por salidas alternativas en el consejo disciplinario» (inscripción en un establecimiento privado, abandono en el caso de los mayores de 16 años, inscripción en el Centro Nacional de Educación a Distancia, 47 expulsiones). El informe de evaluación muestra una franca satisfacción al señalar «que no se ha realizado la predicción de expulsiones generalizadas» (1).

El informe deforma fuertemente la realidad ya que limita el análisis exclusivamente a las expulsiones por parte de los consejos disciplinarios. Así, si tomamos como base comparativa la cantidad de chicas «veladas» censadas en 2003 por el ministerio del Interior (1250 situaciones), se sacan otras dos conclusiones: se aprobó una ley para 1250 chicas y la consecuencia de esa ley fue que el 10% de ellas se vieron obligadas a abandonar la enseñanza pública. Por supuesto, estas estadísticas mienten al ocultar todas las expulsiones indirectas, es decir, las de aquellas jóvenes que anticiparon las dificultades y no se presentaron en su centro escolar en septiembre. En los demás años la expulsión indirecta es predominante ya que las personas que desean llevar un «velo» no se presentan en el centro.

Con todo, el balance no puede escamotear la dimensión cualitativa, es decir, el efecto que la obligación de quitarse el «velo» tiene sobre la subjetividad de algunas chicas. ¿Cómo es posible imaginar que la imposición de quitarse el velo para poder seguir siendo escolarizada pueda tener lugar sin provocar un sentimiento de negación, de desprecio y de humillación? Hay múltiples testimonios que demuestran la enorme violencia simbólica que sintieron estas jóvenes. Desde 2004 los testimonios son elocuentes: «siento una bola en la garganta»; «ahora tengo la impresión de que todo el mundo me mira»; «no soy una apestada». (2)

Como ilustra este otro testimonio, los efectos no son menores en 2006:

«¿Cómo explicar qué es el sufrimiento de no ser una misma, de ser obligada a deshacerse todos los días de una parte de ti misma para adquirir simplemente un derecho […], cómo explicar ser otra persona que no es una desde las ocho de la mañana a las seis de la tarde, cómo decir a quien no sabe que eso hace daño que yo no soy yo cuando me obligan a eso[…], que se vive mal, cómo dibujar lo que siento? Un odio, un dolor constante y amargura, eso es lo que representa para mí lo que para otros es tan banal, el instituto. Por cada lágrima que he derramado, cada insulto que he oído y cada vez que he tenido ganas de huir de esta cárcel […], por cada instante que he pasado en contra de mi voluntad […].» (3)

Los testimonios del libro Les filles voilées parlent [Hablan las chicas veladas] (4), publicado en 2008, también son significativos del desprecio y la humillación que sintieron. Y que no se nos diga que ese sentimiento solo fue momentáneo. Verdaderamente hay que situarse en el lado de los dominantes o haber despojado totalmente al otro de su humanidad para considerar que la herida moral que constituye el sentimiento de humillación y de desprecio pueda desaparecer con el simple efecto del paso del tiempo. Diez años después las jóvenes que fueron expulsadas en 2004 hablan todavía de ello con unas palabras que ponen de relieve la importancia de la violencia que padecieron:

«Después de sufrir la humillación, [surgían] las preguntas del tipo «¿Te lo pones porque llevas el pelo sucio o tienes una enfermedad?», el aislamiento, el ser puesta en cuarentena o en una jaula, como un animal en un zoo cuando los alumnos se apelotonaban en la ventana para ver qué era esta nueva bestia curiosa.»(5)

Nos encontramos aquí no solo con el desprecio sino también con la humillación, es decir, esta forma específica de desprecio que ataca la integridad de la persona y que tiene por objetivo envilecerla. La violencia de esta humillación es tanto más fuerte cuanto que se despliega contra adolescentes en plena construcción de identidad. Basta con tener presente una definición de humillación para cuantificar la violencia descrita por estas jóvenes:

«La humillación significa el sometimiento de una persona o grupo, en un proceso de sumisión que daña o destruye el orgullo, el honor o la dignidad. Ser humillado significa ser situado en contra de la voluntad de una persona y a menudo de manera profundamente dolorosa en una situación que es claramente inferior a lo que una persona considera que merece. La humillación significa un sometimiento que transgrede las esperanzas de la persona. Eso puede implicar actos de fuerza, incluida la violencia. En el centro está la idea de rebajar. En efecto, una de las características que definen el proceso de humillación es que se obliga a la víctima a un estado pasivo sin posibilidad de ayuda.» (6)

Y querían hacernos creer que esta experiencia no tenía consecuencias, que se olvida simplemente con el tiempo sin dejar huellas, que no marca de manera duradera las trayectorias de las chicas que lo han vivido, que estas habían elegido entre quitarse el velo para seguir siendo escolarizadas o mantenerlo. La realidad es testaruda y todos los balances satisfactorios sesgados no pueden ocultar la brutal realidad: la ley del 15 de marzo de 2004 significa el despliegue oficial de una violencia contra niñas y adolescentes ya que la gran mayoría de las chicas concernidas son menores de edad.

Una lógica de extensión

Los efectos de la ley sobre el velo no se limitan a estas violencias. Son mucho más importantes. Los debates que precedieron a la ley, las histerias políticas y las construcciones mediáticas que acompañaron y siguieron los debates parlamentarios impusieron una imagen del islam y del musulmán como un problema y un peligro. Hace ya tiempo que Abdelmalek Sayad puso en evidencia a propósito de la inmigración las consecuencias de este «emparejamiento entre un grupo social y una serie de problemas sociales [los inmigrantes y el empleo, o los inmigrantes y el paro, los inmigrantes y la vivienda, etc.]» (7). Desde hace más de una década se despliega el mismo proceso a propósito de las chicas que llevan velo: el velo como peligro para la laicidad, el velo como amenaza para la escuela pública, el velo como problema para el feminismo, etc.

La construcción de una categoría social como «problema» instaura una lógica que no puede sino extenderse más allá del primer objetivo del que surgió. Así, la voluntad prohibicionista inicialmente confinada en los establecimientos escolares tiende a desplegarse a esferas cada vez mas amplias. Y esto es, en efecto, lo que estamos presenciando desde hace una década: prohibición de acompañar a los niños durante sus salidas escolares, en las profesiones de la primera infancia, a la universidad, en la calle, en las empresas, en los hospitales, etc. Esta lógica no tiene fin ya que cada nueva etapa desencadena inmediatamente una escalada que amplifican los medios de comunicación ávidos de audiencia y de sensacionalismo. Aunque afortunadamente no todas estas propuestas de ley han salido adelante, han dado lugar a tomas de postura, a debates y reportajes televisados, a sondeos sobre la opinión de los franceses, etc., que reforzaban cada vez más la visión del islam y de los musulmanes como un problema.

Con la nota de la Delegación de Educación de Poitiers sobre la prevención de la «radicalización en el entorno escolar», el objetivo se amplía a los chicos musulmanes reales o supuestos. Este documento se presenta en forma de un power point, una de cuyas diapositivas se titula «indicadores de radicalización» y propone la siguiente lista: barba larga sin recortar (bigote afeitado); cabellos afeitados; vestimenta musulmana; pierna tapada hasta el tobillo; rechazo de tatuajes; callo en la frente; pérdida de peso relacionada con ayunos frecuentes. Estos primeros indicadores se denominan «signos exteriores individuales» y se complementan con otros que remiten esta vez «a los comportamientos individuales»: repliegue identitario; retórica política (referencias a la injusticia en Palestina, Chechenia, Iraq, Siria, Egipto); exposición selectiva a los medios de comunicación (preferencia por las páginas web yihadistas; interés por los inicios del Islam) (8).

Hay que observar con sospecha a las decenas de miles de jóvenes de la «generación Gaza» que se movilizaron este verano en apoyo al pueblo palestino. Hay que vigilar con atención a las jóvenes que prefieren los vestidos largos. Hay que hacer una lista minuciosa de los chicos y chicas jóvenes que no tienen tatuajes. Y qué decir de esos «callos en la frente», que sin lugar a dudas significan la práctica de la oración sobre baldosas de hormigón en vez de sobre alfombras. Podríamos reírnos de estas necedades si esta construcción de lo musulmán como peligro, problema y sospechoso no fuera productora de la forma contemporánea del racismo que es la islamofobia. Ahora bien, esta forma de racismo es, como todas las demás, una justificación de una agresión:

«El racismo es la revalorización, generalizada y definitiva, de diferencias, reales o imaginarios, a beneficio del acusador y en detrimento de su víctima, con el fin de justificar una agresión o un privilegio.» (9)

Una lógica de autorización

La lógica de extensión corre pareja con una lógica de autorización. Autoriza el paso a actos violentos justificando legalmente un tratamiento de excepción a partir de un signo indumentario. Así, resulta significativo que el importante aumento de los actos islamófobos en Francia concierna esencialmente a mujeres que llevan velo. El objetivo que los discursos políticos y mediáticos consideran un problema y un peligro se convierte en objetivo real para las agresiones verbales y físicas.

Tanto el informe de 2013 de la CNCDH (Comisión Nacional Consultiva de los Derechos Humanos) como el del año anterior registra un importante aumento de la islamofobia, que no corresponde a ningún virus venido de fuera de la sociedad francesa para contaminarla. Está directamente relacionado con los debates impulsados desde arriba por el Estado francés y difundidos por los medios en busca de sensacionalismo. Veamos qué nos dice el informe:

«Esta especificidad de la relación con la comunidad de los musulmanes se afirma igualmente en el tiempo. Si se compara con las series de preguntas de la década de 1990 se constata que entonces los musulmanes eran menos rechazados que los «árabes» (de 3 a 5 puntos de diferencia). En otras palabras, no ocupaban el lugar de la minoría «más detestada». Sin lugar a dudas uno de los factores es la manera como estaban estructurados los debates en torno a la inmigración. El islam y los musulmanes no eran tanto el centro de atención como en la década siguiente. Además, se puede pensar que el «marco republicano», que opone islam y valores republicanos, ha podido liberar el discurso xenófobo legitimándolo, de la misma manera que el «racismo encubierto» basado en las diferencias culturales resulta ser mucho más aceptado que el «racismo flagrante» que postula la inferioridad moral e incluso genética de las minorías.» (10)

Solo desde hace tres años las estadísticas de ministerio del Interior diferencian los actos islamófobos. Anteriormente se mezclaban con el conjunto de actos racistas. El informe de 2013 de la CNCDH pone de relieve algunas enseñanzas de estas estadísticas: un aumento desde hace tres años de los actos islamófobos; la cantidad de 226 actos contabilizados por los servicios de policía y gendarmería se dividen el 62 «actos» y 164 amenazas; los actos islamófobos afecta particularmente a las mujeres con velo (14 de los 17 actos de violencia contra personas censados tuvieron por objetivo mujeres que llevaban velo) (11). Por supuesto, estas cifras son muy inferiores a las reales ya que la mayoría de las mujeres no presentan denuncia teniendo en cuenta el estado de las relaciones entre la policía y las poblaciones surgidas de la inmigración poscolonial.

Ni virus importado del extranjero ni «complot judío oculto» como proclama el nacional-socialista (12) [Alain] Soral ni simple reacción pusilánime de una sociedad desamparada, la islamofobia es una construcción política y mediática en la que está plenamente implicada la responsabilidad y culpabilidad del Estado francés. Callarse ante esta forma contemporánea de racismo es contribuir a su desarrollo. Verdaderamente es el momento de volver a tomar la iniciativa.

 

Said Bouamama es autor de diferentes obras, entre ellas, Figures de la libération africaine. De Kenyatta à Sankara 2014, Femmes des quartiers populaires, en résistance contre les discriminations, des femmes de Blanc-Mesnil , Le Temps des Cerises, 2013, Dictionnaire des dominations de sexe, de race, de classe , Édition Syllepse, 2012, Les discriminations racistes: une arme de division massive , L’Harmattan, 2010, Les classes et quartiers populaires. Paupérisation, ethnicisation et discrimination , Éditions du Cygne, 2009, L’affaire du foulard islamique: production d’un racisme respectable , Le Geai bleu, 2004, Dix ans de marche des beurs, chronique d’un mouvement avorté , Desclée de Brouwer, 1994

Investig’Action

Traducido del francés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos.

Fuente: http://www.michelcollon.info/Les-vannes-ouvertes-de-l.html?lang=fr