martes, 14 de julio de 2015

Europa da la espalda a los recortes de Rajoy y tumba a Guindos

 

 

 

Luis de Guindos (d) y Jeroen Dijsselbloem, en Bruselas. El holandés ha sido elegido de nuevo presidente del Eurogrupo en detrimento del ministro español.

 

El acuerdo con Grecia, la escasa presencia de de España en las instituciones europeas o la inminencia de las elecciones generales sin garantías de victoria para el PP, entre las causas de las reelección del holandés Dijsselbloem.

A.P.V. / AGENCIAS

BRUSELAS.- El empeño del ministro de Economía, Luis de Guindos, en lograr la presidencia del Eurogrupo no ha obtenido la respuesta esperada. La movilización diplomática española y los esfuerzos del propio presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, tampoco. El ministro de Finanzas de Países Bajos, Jeroen Dijsselbloem, ha sido reelegido dirigir la política de la zona euro tras una semana de infarto con la crisis griega en la que se llegaron a cuestionar las capacidades negociadoras del holandés.
De nada ha servido el apoyo a De Guindos de la todopoderosa canciller alemana, AngelaMerkel ni el optimismo del influyente Financial Times recogiendo este respaldo explícito en 2014: "La selección de De Guindos marcaría una significativa victoria para Madrid, que ha venido quejándose desde hace tiempo al considerar que España se encuentra infrarrepresentada en posiciones de liderazgo en la UE", señalaba entonces el rotativo de referencia en la City, que amplía así la repercusión política que hoy tiene el fracaso de Madrid: el "éxito" de los recortes y reformas de Rajoy en la economía española, presentada como la que más crece de la zona euro, ha sido completamente ignorada.

Europa ha tomado buena nota del batacazo del PP en las elecciones del pasado
24-M y, sobre todo, del mapa de poder resultante

Las razones sobre por qué De Guindos no ha conseguido el apoyo completo del Eurogrupo irán confirmándose con el tiempo, aunque en los corrillos europeos ya se habla de varios factores que habrían influido en el respaldo a que Dijsselbloem continúe. El voto ha sido secreto -a pesar de la insistencia española por que fuera en abierto o "transparente"-, aunque se cita a los países bálticos (Estonia, Letonia, Lituania) como decisivos en el triunfo del holandés. Otras informaciones apuntan ya al voto decisivo de Grecia, que se habría decantado en el último momento por el holandés y dándole la victoria por un voto (10-9).
Por un lado, el resultado de la negociación con Atenas, aunque no empezó bien, ha terminado con un acuerdo a medida de la ortodoxia europea, con Grecia dentro de la eurozona y, sobre todo, con la conformidad satisfecha de la canciller alemana. Este acuerdo podría haber decantado la balanza a favor del holandés, aunque no solamente.

Sin garantías de repetir mandato

El panorama electoral en España tampoco habría ayudado a De Guindos, que, por un lado, anunció que no quería seguir al frente de Economía si el PP ganaba las generales de finales de este año y, por otro, España abogaba por una presidencia de la zona euro a tiempo completo, algo que fue rechazado por el grupo de países de la moneda única.
Además, Rajoy no tiene garantizada ni la victoria electoral ni un Gobierno a base de pactos y Europa ha tomado buena nota del batacazo del PP en las elecciones del pasado 24 de mayo y, sobre todo, del mapa de gobiernos, con más presidentes del PSOE que del PP en las comunidades y con las alcaldías de las principales ciudades gobernadas por formaciones que la UE considera afines a la Syriza griega, que tantos disgustos les ha costado.

FUENTE: PUBLICO.ES

La gran estafa del 'pequeño Nicolás': "Yo soy el que manda en el CNI"

 

 

Varios testigos relatan cómo funcionaba la tapadera del presunto estafador para embaucar a empresarios y empleados.

    nicolas

Una imagen de archivo del 'Pequeño Nicolás!

PATRICIA LÓPEZ

MADRID.— El pequeño Nicolás, que pasa su verano entre discotecas de Ibiza y otras fiestas, fue capaz de crear una película al estilo más puro estilo de Holywood y, a través de coches de alta gama, documentación presuntamente falsificada que le acreditaba como colaborador del Gobierno, la Casa Real o el CNI, y falsos agentes de Policía, logró crear una mentira que boca a boca cogió fuerza.
Los agentes del orden que han pasado a declarar por el juzgado de instrucción número 2 de Madrid se han negado a declarar en la mayoría de los casos. Por ejemplo Jorge Hormigos, cabo de la Policía Municipal de Madrid, no quiso contar cómo se hizo pasar por “Jorge Mendoza” en el viaje que hizo a Ribadeo con Francisco Nicolás, ni cómo enseñaba su arma del 38 para ejercitar su posición como jefe del grupo y miembro de un cuerpo de seguridad estatal y no municipal.

Al séquito que los acompañaba y también a quienes les recibieron en el destino —el alcalde, el jefe de la Policía Municipal y el presidente de Alsa—, el pequeño Nicolás les hizo creer que al encuentro acudiría el rey Felipe VI. Pero por allí no apareció. La excusa que el presunto estafador y su hombre de confianza, el cabo de la Policía Municipal, dieron al resto de los involucrados fue que el rey tenía "una amante y había que despistar la atención”.
La declaración de los conductores, escoltas y empresarios que suministraban los coches de alta gama, los dueños de Cabify y Black and Car, ponen de manifiesto como "de pequeñas verdades puede construirse todo un escenario con el que hacer picar a gente necesitada o con gran ambición. Es en el ámbito en el que se mueven los estafadores", explican a Público reconocidos criminólogos.
Primavera de 2014. Francisco Nicolás ha ido a la sede del Centro Nacional de Inteligencia(CNI) y se ha reunido con el gabinete protocolario del director, Félix Sanz Roldán. No es a él a quien le han autorizado esa visita; es al dueño de Executive Forum, César Chiva, que "el día antes del encuentro nos escribe diciendo que le acompañará un socio o un colaborador". Chiva se había presentado en el CNI a través de un correo electrónico como un empresario que organizaba desayunos, a los que habían acudido el secretario de Estado de Telecomunicaciones, Víctor Calvo Sotelo; el jefe del JEMAD (Jefe del Estado Mayor de la Defensa), Fernando García; o el secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez. "Por eso aceptamos, pero al ver que los asistentes tenían que pagar nos sonó todo raro y decidimos no realizar el desayuno", explican fuentes oficiales.
Sin embargo, Francisco Nicolás aprovechó la visita al Centro y los contactos que pudo establecer para hacer creer que trabajaba para el CNI y la Casa Real y para que sus empleados, a los que pagaba con irregularidad según las declaraciones, pudieran llegar a pensar que acabarían trabajando o trabajaban para los servicios de inteligencia.
Eso le pasó a Sebastián, portero de la discoteca Tartufo, que conocía a Francisco Nicolás de la noche madrileña. Siempre veía "al pequeño" acompañado de "un escolta" y los compañeros le decían que "se iba de cacería con el Rey Juan Carlos". Tan fuerte actuó el boca a boca que cuando se quedó sin trabajo se puso en contacto con el veinteañero.
Al principio no lo entendía, pero Nicolás comenzó a enseñarle fotos con "Arturo Fernández, con Esperanza Aguirre y Ana Botella, con gente de UGT y CCOO".
Más tarde Francisco Nicolás también le mostró una foto dándole la mano al rey Felipe VI, una foto que el pequeño tenía en su perfil de whatsapp. Hacía poco tiempo que se había producido la coronación, un acto en el que entró junto a la empresaria Catalina Hoffman y que la comisión judicial investiga por si se valió de los favores de una agente de la Guardia Civil destinado en Casa Real, de los contactos de la propia empresaria o de sus conversaciones con Carlos García Revenga, ex secretario de las Infantas.

Dispositivo fantasma

Así que cuando se quedó sin trabajo, Sebastián recordó que una vez el veinteañero le preguntó cuál era su profesión, y él le respondió que encofrador. Le llamó y le dijo que estaba en el paro. Francisco Nicolás le prometió entonces que hablaría con Florentino Pérez pues comía habitualmente con él y con el presidente de Fomento. Nicolás le requirió al poco tiempo y le pregunta si tiene traje, ofreciéndole trabajar como escolta para él y "realizar varios cursos de escolta en el CNI”.
Sebastián se sorprendió. ¿Cómo le iban a formar en el CNI si no era ni policía ni guardia civil?, explica en su declaración. Pero Nicolás lo arregló rápido. "Me dijo que él era el que mandaba en el CNI", recuerda Sebastián. Era su práctica habitual. Al inspector jefe de la Policía Nacional que le detuvo también le ofreció hacerle ministro del Interior en Guinea Ecuatorial, en cuanto hablase con el dictador Obiang.
Pero el portero de Tartufo picó a pesar de su escepticismo. Otro día le llamó para acudir al hotel Wellintong de Madrid y uno de los chóferes, Antonio, le dio instrucciones sobre "lo que iba a tener que hacer en esa reunión, cosas tales como guardar silencio o mantenerme a una distancia prudente de Francisco Nicolás".
Al llegar al hotel el presunto estafador le recibe "con un abrazo" y le promete que trabajará para él toda la vida y que le pagaría el curso de escolta en el CNI. Después fueron a la estación de Atocha, donde se encontraron con el presidente de Alsa, Jorge Cosmen, a quien llevaron a comer al club de golf Puerta de Hierro donde recibieron al veinteañero "como si fuera una personalidad".
Después volvieron rápido al AVE y Nicolás intentó entrar al recinto reservado a los pasajeros. No se lo permitieron, pero acudió "a la comisaria de Atocha y se entrevistó con el responsable de la comisaría, quien le acompañó hasta el filtro de seguridad y que dio instrucciones al responsable de seguridad para que Francisco Nicolás pudiera entrar o salir al recinto todas las veces que quisiera".
Sebastián no cobró nada por ese servicio, pero Francisco Nicolás le ofreció al despedirse "un regalo y un contrato de trabajo con una nómina de unos 2.500 euros por trabajar de escolta".

Viaje a Ribadeo

El portero de Tartufo intentó repetir la operación pero Nicolás no le devolvía las llamadas ni los whatsapp. Hasta que un día el presunto estafador le dijo que se iban para Galicia "en convoy presidencial". Sebastián se mostró dispuesto y salió enseguida hacía una gasolinera de El Pardo donde se encontró con el resto del dispositivo.
Allí conoció a Jorge Mendoza, el cabo Hormigos de la Policía Municipal según la investigación, que les dijo, según la declaración de Sebastián: “Todos tenéis que hacerme caso y el que no quiera que se vaya".
A la vez, "abría su chaqueta para mostrar su pistola". Tras la exhibición, Jorge les dijo que cuando él diera la orden debían de cambiar su posición y que a la llegada al pueblo tenían que ir con los pinganillos’ puestos”.
Mendoza les equipó con lanza destellos y la parafernalia necesaria para que pareciese un dispositivo oficial. Al llegar a Ribadeo les recibió el alcalde, un dispositivo de la policía municipal y el presidente de Alsa. "Entonces Mendoza bajó a uno de los coches oficiales y trajo un libro con el escudo de la Casa Real en la portada, viendo desde lejos como escribía en su interior el alcalde" y como el alcalde le daba a Nicolás un papel "que parecía un diploma", pero el jefe del dispositivo le aclaró que "era la llave de la ciudad".
El despliegue continuó hasta llegar a Madrid de vuelta. Francisco Nicolás le pagó 120 euros y uno de sus compañeros le "hizo un gesto como si fuera poco". Pero la experiencia de Sebastián fue tan sorprendente que "al llegar a Madrid estaba convencido que era un miembro de Casa Real o del CNI".

FUENTE: PÚBLICO.ES

Golpe de Estado en Grecia

 

Clara Serrano García

Rebelión

En Grecia ganó las últimas elecciones Syriza con un programa que pretendía sacar a la economía griega de la crisis en la que estaba sumida con una receta distinta a la de la austeridad, que es la que se ha venido aplicando en todos los países de la UE. La austeridad -en forma de privatizaciones, recortes salariales, y desregularización del mercado de trabajo- se ha mostrado como una vía completamente ineficaz para resolver los problemas que amenazan a la población europea (el creciente paro, la desigualdad social, la deuda), problemas que están teniendo consecuencias catastróficas inmediatas sobre la vida de las personas. Los gobiernos anteriores al de Syriza aplicaron disciplinadamente las recetas dictadas por la Troika, (BCE, FMI y CE), una alianza de organismos que se encuentra fuera del control democrático, y que vela por los intereses de los llamados mercados -los poderes económicos y financieros. La Troika pone una serie de condiciones a los gobiernos a cambio de recibir los rescates financieros que impiden que la banca pierda liquidez y evitando que la economía del país llegue a una situación de bancarrota. Así ha sucedido en Grecia durante los últimos años. Pero, hay que tener muy en cuenta que no se trata de rescates que favorezcan a la población, por mucho que nuestros dirigentes políticos estén intentando vender la idea de que los países de la UE hemos sido muy solidarios con Grecia, un país, al parecer, lleno de vagos y de funcionarios multimillonarios, que han estado viviendo a costa de los trabajadores europeos. Lo que se ha rescatado en Grecia ha sido a las entidades financieras, y en realidad, a los bancos alemanes y franceses, principales tenedores de deuda pública griega. Así lo ha reconocido en una carta Olivier Blanchard, principal economista del FMI, quien dice expresamente que la mayor parte de los rescates ha ido a parar a bancos con sede en Francia y Alemania. La increíblemente grande deuda griega tiene su origen no en el gasto público, sino en la transformación en deuda pública de la deuda privada generada por la banca. El problema de la deuda es una especie de espiral infinita, pues para impedir la quiebra de la economía se acude a nuevos rescates financieros, cuyos intereses se suman a la deuda ya existente, deuda que tiene que pagar el Estado, es decir, la gente. Sin duda, la deuda funciona como un eficaz instrumento de chantaje político: tu economía se está hundiendo y estás en peligro de dejar de ser solvente. Te puedo prestar dinero para salvar tu sistema financiero, pero a cambio tienes que hacer lo que yo te ordene, con independencia de lo que quieran tus electores. Así funciona en este momento la UE.

¿Cómo salir de la espiral? Syriza ganó las elecciones con un programa en el que se comprometía a emprender un camino distinto. Para solucionar los problemas de la economía griega Syriza planteaba la necesidad de llevar a cabo una serie de reformas en la economía que favorecieran los intereses del pueblo griego, obedeciendo así el mandato principal de todo gobierno democrático. Para ello es imprescindible buscar una solución al problema de la deuda pública, que actualmente representa el 180 % del PIB. La solución pasa por una reestructuración de la deuda, que puede llevarse a cabo de distintas maneras: en forma de quita, a través de moratorias o a través de una rebaja de los tipos de interés. Que la solución pasa por la reestructuración lo han dicho muchos economistas, e incluso el FMI ha hablado de la necesidad de una quita. Lo que el gobierno de Syriza ha planteado desde el principio es, pues, algo de sentido común, como han declarado muchos economistas, algunos de ellos premios nobel en economía, y no la ocurrencia de unos fanáticos, como quieren hacer pensar a la opinión pública las elites europeas, empresa a la que están contribuyendo eficazmente los medios de comunicación, y algunos intelectuales, como por ejemplo en nuestro país Fernando Savater que ha escrito hace unos días un repugnante artículo en El Pais en el que acusa a Syriza de haber apelado a la “bestia sarnosa del nacionalismo” por haber convocado un referendum democrático. La única salida posible pasa por una reestructuración de la deuda griega, porque el pago de la deuda y de los intereses mantienen a la economía griega completamente ahogada. Para poder llevar a cabo reformas en la economía e incentivar el crecimiento económico, el Estado tiene que poder invertir en gasto público, pero si todos sus ingresos se dedican al pago de los intereses de la deuda difícilmente va a poder hacerlo. La solución económica existe. Porque ante lo que estamos no es ante un problema técnico o económico, sino ante un problema de orden político, en el que se está jugando, nada menos que la posibilidad de la democracia. Y es un problema que no sólo afecta a Grecia, sino que afecta a toda la UE.

El Eurogrupo, que en un momento de las negociaciones llegó a expulsar al anterior ministro de finanzas griego Yannis Varoufakis de una reunión, comportándose como un verdadero cártel mafioso, ha estado jugando con la amenaza de la expulsión de la zona euro a Grecia si su gobierno no capitulaba y cumplía obediente las condiciones impuestas por Alemania, condiciones que de ser aceptadas suponen renunciar a las medidas con las que ganó las elecciones. Ante el chantaje el gobierno griego convocó un referendum -algo insólito en la UE, donde los gobiernos nos tienen acostumbrados a una disciplina militar frente a los mandatos de la Troika- para preguntar a su pueblo sobre el acuerdo que en aquel momento estaba sobre la mesa. El No ganó de manera rotunda, a pesar de que desde el anuncio del referendum se emprendió la guerra mediática más salvaje que se pueda imaginar a favor del Sí. De nuevo hemos visto a los medios de comunicación, a los políticos y a los intelectuales menospreciar, insultar y acusar de falta de responsabilidad al primer ministro griego Alexis Tsipras. Por poner tan sólo un ejemplo, la que fuera ministra de sanidad del último gobierno del PSOE, Trinidad Jiménez, en el programa de Ana Pastor en el que se analizaban los resultados del referendum griego, se permitió decir públicamente, en la televisión, que lo que había que exigir a Tsipras para que se llegara a un acuerdo era sentido de la responsabilidad, y enterarse de cómo funciona la maquinaria europea.(http://www.lasexta.com/videos-online/programas/el-objetivo/noticias/trinidad-jimenez-gobierno-griego-faltado-sentido-responsabilidad-saber-como-funciona-maquinaria-europea_2015070500108.html)

¿Y cómo funciona la maquinaria europea? ¿A base de golpes de estado encubiertos, como lo fue la reforma del artículo 135 de la Constitución española que acordaron el PP y el PSOE, y que obliga al Estado a priorizar el pago de los intereses de la deuda frente al gasto social? Trinidad Jiménez insinuaba que la celebración del referendum no iba a resolver el problema de Grecia, y que más bien iba a servir para tensar aun más la situación. Desde luego ella sí sabe como funciona la maquinaria europea: como una mafia. Pero entonces en lugar de exigir responsabilidad a Tsipras lo que debería hacer es denunciar con todas sus fuerzas que en la UE nos gobierna una banda de mafiosos, y que no es posible, por mucho que se ganen unas elecciones o un referendum, desobedecer a los mercados. Hace poco en una entrevista Varoufakis contaba que cuando se le ocurrió preguntar por el funcionamiento del Eurogrupo, por la vigencia de la norma de la unanimidad en la toma de decisiones, la respuesta que recibió fue que el Eurogrupo no existe. Aunque es el organismo que toma las más importantes decisiones dentro de la UE que afectan a la vida de todas personas que viven dentro de la UE, el Eurogrupo no existe. Y como no existe no tiene reglamentos de funcionamiento interno, no tiene normas, ni mucho menos actas. Pues bien, un organismo inexistente es la institución con mayor poder de toda la UE. (http://www.elmundo.es/economia/2015/07/04/5596f1b3ca47412d048b459e.html)

Tenía razón Trinidad Jiménez al augurar que el resultado del referéndum no iba a ayudar a Grecia. Eso sólo podría pasar en una UE en la que se respetara la soberanía de los Estados y la democracia. El “acuerdo” al que se ha llegado entre Grecia y Alemania, o más bien el resultado de un chantaje despiadado tras 17 horas de negociación supone asumir unas condiciones absolutamente inaceptables, mucho peores que las que se planteaban en un principio. Es indudable que lo que se está buscando es humillar al pueblo griego, y hundir al gobierno de Syriza, el primer gobierno de toda la UE que se ha atrevido a enfrentarse a la Troika y decir No. Entre las durísimas condiciones imprescindibles para que se recupere la “confianza” perdida por la irresponsabilidad del gobierno griego se incluye entre otras la financiación de la deuda a través de la privatización masiva, y recortes en las pensiones. Pero además se obliga a dar marcha atrás en las reformas emprendidas en estos meses de gobierno, y la imposibilidad de emprender reformas sin el visto bueno de las instituciones europeas: “Para normalizar completamente los métodos de trabajo con las instituciones, el Gobierno deberá consultar y acordar con las instituciones –la Troika- cualquier iniciativa legislativa en áreas relevantes y con la debida antelación en consultas públicas o parlamentarias”.

Lo que tenemos delante por tanto es, como correctamente se ha nombrado desde las redes sociales, un golpe de estado (en Twitter ha sido TT el hastag “ThisIsaCoup”), porque se está quitando a Grecia -y a todos los países de la UE la capacidad de legislar. Cuando se le arrebata a una nación el poder de legislarse a sí misma, se le ha arrebatado la soberanía. A Grecia se le están imponiendo unas condiciones para el rescate que suponen no sólo incumplir su programa electoral, sino anular la capacidad legislativa del Parlamento. Se trata de un golpe de estado en toda regla, y no sólo en Grecia, sino a toda la UE. El mensaje que están enviando los poderes financieros a la población europea es que aquí no hay alternativa, que las decisiones no se toman en los Parlamentos, que no hay democracia que valga. Lo que se puede o no se puede hacer no lo decide el poder político. Lo que nos están diciendo es que no seamos ingenuas, que los mecanismos democráticos europeos, en realidad, son una farsa, porque las decisiones importantes no se toman ahí. Y es que si realmente se tomaran en los parlamentos sería un desastre, porque al pueblo, ignorante y pobre, a veces le da por votar a opciones políticas como Syriza, un partido de ignorantes y de pobres, que no saben nada de economía y que pretenden poner por encima de los intereses de los ricos y de los poderosos los intereses de los pobres e ignorantes. A Syriza se le ha olvidado que cada uno ocupa el lugar que le corresponde, y que los pobres e ignorantes -y aquí pueden entrar países enteros como Grecia, como España o como Portugal- lo vienen siendo históricamente. El único gesto político que los mercados están dispuestos a aceptar es de ponerse de rodillas frente a Alemania, y si pretendes no arrodillarte y mantenerte en pie, reclamando tu soberanía, entonces te vas a enterar de lo que vale un peine: no sabes con quien estás hablando. Te van a retorcer el brazo hasta que grites de dolor y hasta que te arrepientas de haber pronunciado en algún momento que no eras una colonia de Alemania. Y van a seguir retorciéndole el brazo a Grecia mientras el resto de países miran cómo se lo retuercen, para que olviden definitivamente, si es que alguna vez se les pasó por la cabeza, votar de manera equivocada, es decir, votar a una opción que no esté dispuesta a aceptar los chantajes de una banda de gangsters.

Lo que se está jugando en este momento es nada menos que la soberanía de los pueblos europeos, y no es la primera vez que sucede en Europa. Lo que se está disputando es que la democracia y el Estado de Derecho tengan alguna posibilidad, o que por el contrario sean los intereses de los poderes económicos, por encima de los intereses de las personas, los que dictaminen el funcionamiento de las instituciones. Como lleva diciendo desde hace muchos años el filósofo Carlos Fernández Liria, cuando las reglas del juego las ponen los mercados, los Parlamentos sólo tienen una posibilidad de existir: siempre y cuando no sirvan para nada. En cuanto un Parlamento pretende cambiar mínimamente las reglas del juego, entonces se da un golpe de estado, más o menos encubierto, para poner los puntos sobre las íes, y así se le enseña al electorado lo que tiene que votar.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

miércoles, 8 de julio de 2015

Tras la victoria, el castigo

 

 

Grecia

 

Rafael Poch

La Vanguardia

Grecia no se va del euro, la echan. Los referéndums europeos que antes se ignoraban, ahora se castigan. La eurocracia a punto de lanzar su nuevo plan de estímulo ciudadano.

El referéndum griego es una victoria popular y un desafío cargado de futuro. En la franja de edad entre los 18 y los 24 años, el “no” obtuvo un apoyo del 85%. Entre 25 y 34 años, del 72%. En los barrios más populares el “no” arrasó. Eso lanza a todos los pueblos del continente un mensaje de cambio en Europa, algo muy desestabilizador para el Directorio europeo. No duden que su respuesta será implacable.

“El error de Tsipras ha sido querer cambiar Europa”, reconoce sin rubor el Presidente del Instituto Delors de París, Yves Bertoncini. El establishment de Bruselas, “ha visto en el referéndum un desafío que complica particularmente las conversaciones”, señala Le Monde en su editorial de ayer. Si hasta ahora se trataba de forzar un ejemplarizante cambio de gobierno en Atenas, ahora se trata de castigar a un pueblo. Precisamente por eso, el grexit, la expulsión de Grecia del euro, tiene el viento en popa, incluso si económicamente fuera irracional y le costara a Alemania 90.000 millones, como estima Wolfgang Münchau, columnista delFinancial Times.

Merkel eligirá el camino con menos riesgo para un pigmeo político. Entre la desestabilización política en Alemania que supondría un cambio de rumbo que contradijera su narrativa de los últimos años, y la salida de Grecia del euro, optará por lo segundo.

El conciliador ex secretario del Partido Socialista que está al frente de la República Francesa no va a asumir el riesgo de explicitar una brecha en la pareja franco alemana, por mucho que el macho de dicha pareja practique la violencia de género contra Francia. El gobierno francés es como las esposas católicas de antes: cualquier cosa antes que el divorcio.

De lo que se trata para Merkel y Hollande, y para el Directorio en general, es de que parezca que Grecia se va del euro, no que la echan ellos. “Las declaraciones tranquilizadoras de la UE de que aún se puede mantener diálogo con Tsipras son una cortina de humo”, se lee en la editorial de Le Figaro de hoy.

“Merkel no puede asumir la responsabilidad histórica de la salida griega del euro”, explica una fuente del gobierno francés. Así que no hay más remedio que organizar técnicamente la culpabilidad griega de su propia salida de la moneda única. Desde el Banco Central Europeo eso es algo muy fácil de organizar, explica Patrick Artus, economista jefe de la banca Natixis.

“Si el BCE corta el ELA (la línea de financiamiento excepcional a los bancos griegos) ya estamos en un escenario de salida del euro. Los bancos no podrán refinanciarse en euros ante el BCE, lo que obligará al Banco Central de Grecia a refinanciar sus bancos con una nueva moneda que tendrá que crear”, explica. En caso de que el BCE declinara esa responsabilidad por considerarla política y le pasara la patata caliente a la Comisión Europea, ésta podría abrirse a negociar en los nuevos términos reconocidos por el FMI (renegociación de la deuda y nuevo paquete de ayuda), pero es poco probable, dice. Así que el escenario “los griegos se van de propia iniciativa” es el más probable y se cerrará, “en dos o tres semanas”, dice. Prepárense para el circo mediático que se avecina.

Pero, lo hagan como lo hagan, queda le pregunta de cómo será visto todo esto desde los sectores despiertos de la ciudadanía. Por más que los medios de comunicación enreden las cosas, la espiral desintegradora está servida y es obvia.

Con el referéndum griego ya son tres o cuatro los referéndums ignorados por la UE a lo largo de diez años. Que ahora no solo se ignore, sino que se castigue un referéndum marca claramente una dirección. La evidencia del desprecio a la soberanía nacional avanza y da un gran paso adelante.

El papel del BCE como brazo económico del directorio ha quedado más que evidenciado en el corralito especialmente organizado a partir del 28 de junio para hundir el referéndum griego. El desamor hacia esa y otras instituciones europeas, así como el rechazo a sus normas, crece. Eso es particularmente válido no solo para los países del sur de Europa, sino también para los países del Este que ya sufrieron la doctrina Brezhnev de la “soberanía limitada” entre 1945 y 1989. El último sondeo polaco sobre el euro arroja un significativo rechazo del 70% a la moneda única, cuando hace solo seis meses había un apoyo del 60%…

Pero es en Francia donde las tensiones de fondo en incremento pueden resultar más significativas: todo el malestar en aumento ante el espectáculo de la irrelevancia de la nación (por la preponderancia de Alemania, por los humillantes espionajes políticos y empresariales sin respuesta, la opaca negociación del TTIP y todo lo demás), solo lo expresan y explotan partidos situados en el extremo político, como el Frente Nacional o el Front de Gauche que nunca han gobernado. Tanto el Partido Socialista como la derecha están internamente muy divididos, si no en trance de descomposición. Una encuesta divulgada hoy arroja un cuestionamiento de la austeridad del 75%, que es común a simpatizantes de izquierda (82%) y de derecha (65%). Solo un 24% considera que la austeridad es “el único medio” de salir de la crisis.

Aumenta el descrédito de los medios de comunicación establecidos. La sensación de que la información veraz hay que buscarla por otros canales continúa abriéndose paso. En Alemania la página de crítica y seguimiento de la información mediática local NachDenkSeiten (NDS), un formidable medio de comunicación, ha duplicado sus seguidores estos días, rozando las 180.000 consultas diarias, casi el doble que el número de suscriptores del portal francés Mediapart (autor de la mayoría de las grandes exclusivas de la política francesa de los últimos años y al mismo tiempo muy flojo en temas de política internacional). Por doquier se asiste a una eclosión de los blogs especializados o independientes, en los que el público busca informes y puntos de vista más veraces e independientes, desmarcados de la prensa corporativa.

Tras la victoria quijotesca, llega la hora del castigo. Otra vez: Hasta ahora los referéndums de las naciones europeas se ignoraban. Que ahora se castiguen, lo dice todo sobre la tendencia. Lo que venga después del castigo está por ver, pero está claro que continúa a marchas forzadas el plan de estímulo de la rebeldía ciudadana, que los torpes políticos de Bruselas y Berlín mantienen a todo trapo. Nadie quiere formar parte de un club tan inepto y antidemocrático como el de esta Europa realmente existente decidida a castigar a un pueblo por ejercer la soberanía.

Fuente: http://blogs.lavanguardia.com/paris-poch/2015/07/07/tras-la-victoria-el-castigo-23050/

lunes, 6 de julio de 2015

Don Quijote en Syntagma

 

 

 

 

Don Quijote en Syntagma

Rafael Poch

La Vanguardia

Los señores de Bruselas y Berlín no contaban con Don Quijote. Aquel personaje que huyó de España, malherido y derrotado, en 1939 no aparecía, por lo visto, en los ordenadores del Banco Central Europeo y del eurogrupo, tan atentos a los índices de las agencias de calificación y a las encuestas de una opinión convenientemente arrullada. Algunos historiadores, manifiestamente pasados de moda, recordaban, sin embargo, haberlo visto veinte años después en las calles de La Habana. Fue asesinado luego en las selvas de Bolivia, revivió mucho después en insólitas albas latinoamericanas, inmediatamente vilipendiadas desde España con el característico encono del iluso nuevo rico que no quiere saber nada del hermano díscolo.

En Europa asomó un 25 de abril en Portugal, pero ya en los años noventa la incompatibilidad del personaje con los asfaltados nuevos senderos de la España hijoputecada era manifiesta. No había nada más “tercermundista” que el espíritu quijotesco. La lucha por la verdad y la justicia era ilusión. La solidaridad “buenismo”, un concepto canalla acuñado por Joseph Goebbels en los años treinta. Se hablaba incluso de su completa extinción, pero eh aquí que en la nueva Europa sin fronteras, el espíritu de aquel caballero se mudó a Grecia. ¿Cómo pudo ocurrir?

Para comprender la mudanza, algunos estudiosos recordaron que ya un año después de aquella primigenia e histórica derrota ibérica de 1939, sellada ya la derrota de Francia, un 28 de octubre de 1940, el “no” de los griegos al ultimátum de Mussolini puso un punto de dignidad quijotesca en Europa, precisamente cuando las hordas pardas marcaban su triunfal paso de la oca en el continente. Setenta y cinco años después, de nuevo la dignidad crucificada, y recordando aquello que los griegos convirtieron en su fiesta nacional, reaparece aquel mismo “no”. Don Quijote en Syntagma.

De nada sirvieron el facineroso chantaje que ha rodeado a este referéndum. Al revés, la conciencia de ese abuso se volvió contra los ordenadores de Bruselas y Berlín. Presiones a las empresas griegas, contubernios con la derecha griega para reinstaurar al Presidente del Banco Central Heleno en el gobierno de Atenas, como ya hicieron antes en Italia y con la propia Grecia, una intoxicación mediática impresionante con su especificidad nacional en cada uno de los Estados europeos, pero particularmente vomitiva en Alemania. Y como guinda: una crisis financiera, un corralito, especialmente organizada y diseñada por el Banco Central Europeo, para enloquecer al elector. Sin precedentes en la historia financiera.

Con todos esos datos en su memoria, el ordenador de Bruselas/Berlín, los cálculos de todos esos grises personajes y de su bien pagado ejército de periodistas yexpertos del Atlántico Norte, deducía una inexorable victoria del “si”. No podía ser de otra manera. Olvidaron que Don Quijote se mudó a Atenas.

Se ha disparado la primera salva soberanista en Europa. ¿Habrá continuidad? Recuerden que sin soberanía no hay democracia, ni siquiera los resquicios de democracia de baja intensidad de los que gozábamos. Tampoco Estado social. Sin soberanía regreso al XIX, bajo el imperio de una nueva oligarquía. El espectáculo continúa. Dirán que “si” o “no”, en el fondo poco importa. Importa mucho, aunque no aparezca en sus pantallas.

Fuente original: http://blogs.lavanguardia.com/paris-poch/?p=123

Tras la deuda griega

 

 

por Thierry Meyssan

El actual debate sobre la deuda griega ha dado lugar a todo tipo de amenazas: primero contra el gobierno de Alexis Tsipras y luego contra los electores griegos. Sin entrar en la discusión sobre el carácter odioso de la deuda, Thierry Meyssan llama la atención sobre la campaña internacional contra la salida de Grecia de la eurozona. El autor pone bajo la lupa el proyecto histórico de la Unión Europea y de la eurozona, tal y como Churchill y Truman lo formularon en 1946, y concluye que Grecia no es víctima hoy de su situación económica sino del entorno político internacional.

FRANÇAIS DEUTSCH

 

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Joseph Retinger, ex fascista polaco convertido en agente británico. A pedido del MI6, fundó la European League for Economic Cooperation y la encabezó como secretario general. Es por ello el padre del euro. Posteriormente dirigió el Movimiento Europeo y creó el Club de Bilderberg.

El referéndum griego ha provocado en la Unión Europea intensos debates que demuestran la ignorancia generalizada sobre las reglas del juego. Los participantes se disputan sobre la cuestión de saber si los griegos eran o no responsables de la deuda, poniendo siempre mucho cuidado en no mencionar la usura que practican los acreedores. Pero también pasan por alto la historia del euro y las razones de su creación.

El euro: proyecto anglosajón
nacido de la guerra fría

A partir del Tratado de Roma, hace 64 años, las instancias administrativas sucesivas del «proyecto europeo» (CECA, CEE, UE) [1] dedicaron sumas colosales y de una envergadura nunca vista anteriormente al financiamiento de su propaganda a través de todos los medios de difusión. Cientos de artículos y programas de radio y televisión pagados por Bruselas se publican o se transmiten diariamente para inculcarnos una versión falsa de su historia y hacernos creer que el actual «proyecto europeo» corresponde a los deseos de los europeos que vivieron el periodo intermedio entre las dos guerras mundiales.

Sin embargo, hoy en día los archivos están al alcance de todos. Y esos archivos demuestran que, en 1946, Winston Churchill y Harry Truman decidieron dividir el continente europeo en dos partes: sus vasallos de un lado y del otro la URSS y su zona de influencia. Para garantizar que ningún Estado pudiese liberarse de su sistema de vasallaje, Churchill y Truman decidieron manipular los ideales de la época.

Lo que entonces se denominaba el «proyecto europeo» no consistía en defender supuestos valores comunes sino en fusionar la explotación de las materias primas y las industrias vinculadas al sector militar en Francia y en Alemania para garantizar que esos países no pudiesen volver a guerrear entre sí (Ver la teoría de Louis Loucheur y del conde Richard de Coudenhove-Kalergi [2]). El objetivo no era negar profundas diferencias ideológicas sino garantizar que esas diferencias no condujesen nuevamente al uso de la fuerza.

El MI6 británico y la CIA estadounidense se dieron entonces à la tarea de organizar el primer «Congreso de Europa», en La Haya, en mayo de 1948, en el que participaron 750 personalidades (entre ellas el futuro presidente de Francia Francois Mitterrand) de 16 países. Se trataba ni más ni menos que de resucitar el «proyecto de Europa federal» (redactado por Walter Halstein –el futuro presidente de la Comisión Europea– para el canciller Adolf Hitler) basándose en la retórica de Coudenhove-Kalergi.

Es necesario aclarar aquí una serie de ideas falsas sobre ese Congreso.
- En primer lugar, es necesario recordar el contexto que rodea la realización del Congreso. Estados Unidos y el Reino Unido acababan de declarar la guerra fría contra la URSS. Esta última ripostó respaldando a los comunistas checos que lograron apoderarse legalmente del poder durante el llamado «Golpe de Praga» («Febrero Victorioso», según la historiografía soviética). Washington y Londres organizaron entonces el Tratado de Bruselas, preludio de la creación de la OTAN. En el Congreso de Europa, todos los participantes eran favorables a los anglosajones y antisoviéticos.
- En segundo lugar, al pronunciar su discurso, Winston Churchill utilizó el término «europeo» para designar a los habitantes del continente europeo (sin incluir a los británicos que, según Churchill, no son europeos) que decían ser anticomunistas. En tiempos de Churchill no se hablaba de que Londres integrara la Unión Europea. Su papel sería supervisarla.
- En tercer lugar, entre los participantes del Congreso aparecieron dos tendencias: los «unionistas», para quienes se trataba únicamente de prever un uso común de los medios que podían servir para resistir a la expansión del comunismo, y los «federalistas», que querían poner en práctica el proyecto nazi de Estado federal bajo la autoridad de una administración no electa.

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Walter Hallstein, alto funcionario alemán, redactó el proyecto hitleriano de Europa federal. El objetivo era acabar con los Estados europeos y federar las poblaciones, por etnias, alrededor del Reich ario. Ese conjunto habría estado sometido a la dictadura de una burocracia no electa y controlada por Berlín. Después de la derrota de la Alemania nazi, Walter Hallstein, puso en práctica su proyecto, con ayuda de los anglosajones, y en 1958 se convirtió en el primer presidente de la Comisión Europea.

El Congreso estableció con precisión todo lo que se hizo desde entonces bajo las sucesivas denominaciones de CECA, CEE y UE.

El Congreso adoptó el principio de creación de una moneda común. Pero el MI6 y la CIA ya habían fundado la Independent League for European Cooperation (ILEC) [3] –que se convirtió después en la European League for Economic Cooperation (ELEC). Su objetivo era que, después de creadas las instituciones de la Unión, todos los miembros pasaran de la moneda común (la futura European Currency Unit –ECU) a una moneda única (el euro), para que los países que integraran la Unión ya no pudiesen salir de ella [4].

Fue ese el proyecto que Francois Mitterrand concretó en 1992. A la luz de la Historia y de la participación misma de Francois Mitterrand en el Congreso de La Haya, en 1948, es absurdo afirmar hoy que existiese otro motivo para instaurar el euro. Es por eso que, con toda lógica, los Tratados actuales no prevén que un miembro de la Unión Europea pueda abandonar el euro, lo cual obligaría a Grecia a salir primero de la Unión Europea para poder abandonar el euro.

El deslizamiento del «proyecto europeo» hacia el sistema estadounidense

La Unión ha pasado por dos momentos de definición fundamentales:
- A finales de los años 1960, el Reino Unido se negó a participar en la guerra de Vietnam y retiró sus tropas del Golfo Pérsico y de Asia. En aquel momento, los británicos dejaron de verse a sí mismos como el Estado 51 de Estados Unidos, empezaron a hablar de su «special relationship» con Washington… y decidieron incorporarse a la Unión Europea (en 1973).
- Con la disolución de la URSS, Estados Unidos quedó como dueño del terreno. El Reino Unido colaboró con Washington y los demás Estados les obedecieron. Por consiguiente, la Unión nunca llegó a deliberar sobre su expansión hacia el este, sólo se limitó a hacer lo que Washington había decidido y lo que el secretario de Estado James Barker ya había anunciado. La Unión Europea también adoptó tanto la estrategia militar de Estados Unidos [5] como el modelo económico y social de ese país, caracterizado por desigualdades muy acentuadas.

El referéndum griego ha hecho aparecer una línea divisoria entre las élites europeas, cuya vida se ha hecho cada vez más fácil y que apoyan sin reservas el «proyecto europeo», y las clases trabajadoras, que sufren ese sistema y lo rechazan. Este fenómeno ya había aparecido anteriormente, aunque sólo a escala nacional, durante el proceso de ratificación del Tratado de Maastricht por Dinamarca y Francia, en 1992.

En un primer momento, los dirigentes europeos cuestionaron la validez democrática del referéndum. El secretario general del Consejo de Europa, Thorbjorn Jagland (el mismo personaje que fue expulsado del jurado del Premio Nobel por corrupción [6]) declaró
- que la duración de la campaña fue demasiado corta (10 días en vez de 14);
- que no habría supervisión internacional (las organizaciones que habitualmente se dedican a eso no tenían tiempo de montar la supervisión);
- y que la pregunta planteada a los electores no era clara ni comprensible (a pesar de que la proposición de la Unión publicada en la Gaceta Oficial es mucho más corta y simple que los Tratados europeos anteriormente sometidos a referéndums).

Pero esa polémica se desinfló cuando el Consejo de Estado griego, llamado a pronunciarse sobre esas 3 cuestiones a instancias de varias personas privadas, confirmó la legalidad de la consulta.

La prensa dominante afirmó entonces que al votar por el «No», la economía griega estaría dando un salto hacia lo desconocido.

Pero lo cierto es que el hecho de ser miembro de la eurozona no garantiza buenos resultados económicos. Según la lista del FMI sobre el Producto Interno Bruto (PIB) en relación con la Paridad de Poder Adquisitivo (PPA), entre los 10 primeros países del mundo hay un solo Estado de la Unión Europea: el paraíso fiscal conocido como Luxemburgo. Francia aparece en el lugar número 25 de esa lista de 193 países.

El crecimiento de la Unión Europea en 2012 fue de 1,2%, lo cual la sitúa en el lugar 173 a nivel mundial, o sea uno de los peores resultados del mundo (la media mundial es de 2,2%).

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El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, fue el vicepresidente del banco Goldman-Sachs para Europa. Mario Draghi ocultó al Parlamento Europeo su propio papel en las malversaciones que realizó el banco por cuenta del gobierno griego, a pesar de que estas aparecen claramente en documentos del banco.

También resulta evidente que ser miembro de la Unión Europea y utilizar el euro tampco garantiza el éxito económico. Si las élites europeas siguen apoyando ese «proyecto» es porque les resulta ventajoso. En efecto, al crear un mercado único y, posteriormente, una moneda única, los «unionistas» escondieron el verdadero sentido de la maniobra. Hoy en día, las antiguas desigualdades nacionales han cedido el lugar a las desigualdades entre las clases sociales, que a su vez se han uniformizado a escala europea. Es por eso que los más ricos defienden la Unión, mientras que los más pobres aspiran al regreso a los Estados con autoridad sobre la economía nacional.

Los contrasentidos sobre la Unión
y el euro

Hace varios años que el vocabulario oficial falsea el debate: ya no se considera «europeos» a todos los portadores de la cultura europea sino únicamente a los miembros de la Unión. Así se afirma, desde los tiempos de la guerra fría, que los rusos no son europeos. Y ahora se afirma también que, si saliese de la eurozona, Grecia abandonaría la cultura europea, cuando en realidad Grecia es la cuna de la cultura europea.

Lo que si es cierto es que, como dice la sabiduría popular, «los perros no paren gatos». La Unión Europea, concebida por los anglosajones, junto a los nazis y contra la URSS, hoy respalda al gobierno ucraniano, incluyendo a los nazis que lo componen, y ha declarado la guerra económica contra Rusia, camuflándola bajo la denominación de «sanciones».

A pesar de su nombre, la Unión Europea no fue creada para unir el continente europeo sino para dividirlo, separando definitivamente a Rusia. Charles De Gaulle denunció la maniobra pronunciándose por una Europa «de Brest a Vladivostock».

Los unionistas aseguran que el «proyecto europeo» ha permitido 65 años de paz en Europa. Pero, ¿hablan de ser miembro de la Unión Europea o de la condición de vasallos de Estados Unidos? En realidad, ese vasallaje es lo que ha garantizado la paz entre los países del oeste de Europa, manteniendo por demás la rivalidad entre ellos fuera del marco de la zona de la OTAN. Basta recordar, por ejemplo, que los miembros de la Unión Europea respaldaron bandos diferentes en la antigua Yugoslavia, antes de acabar marchando juntos bajo la voz de mando de la OTAN. Pero, ¿hay que considerar acaso que, si recuperaran su soberanía, los miembros de la Unión Europea acabarían fatalmente volviendo a pelear entre sí?

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Jean-Claude Juncker, se mostró indignado ante la convocación del referéndum griego, calificándolo incluso de «traición». Juncker tuvo que renunciar a sus funciones de primer ministro de Luxemburgo cuando se descubrió que era miembro de la red de espionaje de la OTAN conocida como Gladio. Un año después… Juncker se convertía en presidente de la Comisión Europea.

Volviendo al caso griego, los expertos han demostrado exhaustivamente que esa deuda es imputable tanto a problemas nacionales no resueltos desde el fin del Imperio otomano como a una estafa conjunta de grandes bancos privados y dirigentes políticos.

Lo cierto es que la deuda griega es tan impagable como las deudas de los principales países desarrollados [7]. En todo caso, Atenas podría resolver el problema fácilmente negándose a pagar la parte odiosa de su deuda [8], saliendo de la Unión Europea y aliándose con Rusia, que es para Grecia un socio histórico y cultural mucho más serio que los burócratas de Bruselas. Pero la situación de Grecia se complica aún más debido a su condición de miembro de la OTAN, que ya en 1967 organizó en el país heleno un golpe de Estado militar para impedirle acercarse a la URSS [9].

Thierry Meyssan

[1] La CECA (Comunidad Europea del Carbón y del Acero) fue la entidad predecesora de la Comunidad Económica Europea (CEE) y de la actual Unión Europea (UE).

[2] «Historia secreta de la Unión Europea», por Thierry Meyssan,Red Voltaire, 16 de enero de 2005.

[3] El presidente de la Independent League for European Cooperation fue Edmond Giscard d’Estaing, padre del futuro presidente de Francia y creador del ECU (en inglés European Currency Unit, el ECU fue el antecesor de la actual moneda común europea), Valery Giscard d’Estaing.

[4] MI6: Inside the Covert World of Her Majesty’s Secret Intelligence Service, Stephen Dorril, The Free Press, 2000.

[5] «Stratégie européenne de sécurité», Réseau Voltaire, 12 de diciembre de 2003.

[6] «Destituido el presidente del Premio Nobel de la Paz», Red Voltaire, 5 de marzo de 2015.

[7] «Según el BPI, los Estados industrializados no tienen cómo pagar sus deudas», Red Voltaire, 14 de abril de 2010.

[8] Cf. la teoría económica de Alexander Sack.

[9] «La guerra secreta en Grecia», por Daniele Ganser; «Grecia, el factor OTAN», por Manlio Dinucci, Il Manifesto (Italia), Red Voltaire, 23 de agosto de 2013 y 7 de abril de 2015.

«ANTE NUESTRA MIRADA»

FUENTE: RED VOLTAIRE

GRECIA-1 , UE-0

 

 

ChiprasJean-Claude Juncker

         CHIPRAS                                       JUNKER

 

REFERÉNDUM JULIO  2015