lunes, 19 de mayo de 2014

Declaración programática de Alexis Tsipras. Mi candidatura: un mandato para la esperanza y el cambio

 

Alexis Tsipras · · · · ·

 

Con ocasión de su 4º congreso, celebrado del 13 al 15 de diciembre de 2013 en Madrid, el Partido de la Izquierda Europea (PIE) me eligió como candidato a la Presidencia de la Comisión Europea.

Es para mí un honor y una responsabilidad. Es un honor personal, pero no sólo eso. Esta candidatura, confiada al dirigente de la principal fuerza de oposición en Grecia, es un reconocimiento simbólico de los sacrificios hechos por el pueblo griego. Expresa igualmente la solidaridad hacia todos los pueblos del Sur de Europa que sufren las consecuencias sociales catastróficas del «Memorándum» de austeridad y de recesión. Con esta candidatura, estimo igualmente que se me confía un mandato: un mandato para la esperanza y el cambio en Europa. Hacemos un llamamiento en pro de establecer en Europa una democracia en la que todas las generaciones encuentren su lugar. Emprendemos un combate para conquistar el poder con el fin de cambiar la vida cotidiana real de la gente corriente. Para nosotros, tomar el poder (y cito aquí a Aneurin Bevan, el padre fundador del National Health Service británico, un verdadero socialdemócrata) es «utilizar la acción colectiva con el fin de transformar la sociedad y para elevar las condiciones de vida de todos».

Yo no soy el candidato del Sur de Europa. soy el candidato de todos los pueblos, de todos los ciudadanos europeos que quieren una Europa liberada de la austeridad, de la recesión y del Memorándum, cualquiera que sea su lugar de residencia, tanto si viven en el Norte como en el Sur. Mi candidatura tiene la vocación de dirigirse a todas y todos vosotros, ciudadanos y ciudadanas de Europa, independientemente de cuáles hayan sido hasta aquí vuestras convicciones políticas y vuestras opciones electorales nacionales. Aspira a unir muy en particular a las gentes que la gestión neoliberal de la crisis económica no ha dejado de dividir. Va dirigida a todos aquellos que quieren una vida mejor para ellos y para sus hijos en una Europa mejor. Con mi candidatura, la indispensable alianza anti-Memorándum del Sur viene a confluir con un movimiento europeo más amplio en contra de la austeridad: un movimiento para la reconstrucción democrática de la Unión Monetaria.

Mi candidatura va dirigida especialmente a los jóvenes. Hoy, por primera vez desde la Liberación, la juventud de Europa prevé que va a vivir peor que sus progenitores. La juventud vé cómo sus esperanzas son cruelmente truncadas por el desempleo masivo y la perspectiva de un crecimiento hecho de bajos salarios y de subempleo. Es responsabilidad nuestra actuar ahora: no «para los jóvenes» sino «con los jóvenes».

Es urgente acabar con «el dinero rey» que destruye nuestros proyectos y nuestros niveles de vida en todo el continente. La Zona Euro vacila, está al borde del desplome. Esta situación no es debida al euro en sí mismo, sino al neoliberalismo: es decir, al conjunto de las políticas de austeridad que conducen a la recesión y que, lejos de servir de apoyo a la moneda única, la han desestabilizado peligrosamente. Más aún, al mismo tiempo que la moneda única, dichas políticas socavan la confianza misma de los pueblos en la Unión Europea y el apoyo público a una integración europea más avanzada y más sólida. Por esa razón estamos convencidos de que el neoliberalismo es un factor importante, incluso un acelerador, del euroescepticismo.

Pero ésa no es nuestra Europa. Es solamente la Europa que nosotros queremos cambiar. En lugar de una Europa en que todo el mundo vive con miedo al desempleo y a la pobreza, donde la invalidez y el envejecimiento son sinónimos de precariedad; en lugar de la Europa actual que entrega la riqueza a los más ricos y que teme a los pobres, en lugar de una Europa que se pone al servicio de las necesidades de los banqueros, nosotros queremos una Europa que esté al servicio de las necesidades del ser humano.

¡El cambio es possible y llegará! Necesitamos reconstruir una Europa unida, sobre bases democráticas y progresistas. Hemos de hacer que Europa conecte de nuevo con sus orígenes ilustrados y dé la primacía a la democracia. Pues está claro desde ahora que Europa será democrática o no será. Ahora bien, para nosotros, la democracia no es negociable.

El Partido de la Izquierda Europea se bate por una Europa democrática, social y ecológica, es decir, por la refundación de la Unión Europea sobre la base de esos objetivos estratégicos. He aquí nuestras cuatro prioridades políticas:

1. La reorganización democrática de Europa

Europa no será ni social, ni ecológica, si no es ante todo democrática. Y si no es democrática, se enajenará el apoyo de sus ciudadanos, tal como ocurre hoy día. Desde este punto de vista, hemos llegado a un momento crítico en la actual Unión Europea, que se halla reducida, después de un proceso de constante deterioro democrático, a una organización oligárquica y autoritaria, al servicio de los banqueros, de las multinacionales y de los muy ricos. La democracia en Europa está en retroceso. No hay duda: es preciso acabar con la austeridad y reconquistar la democracia. En efecto, el hecho de que los parlamentos nacionales hayan aceptado, bajo presión, imponer a sus pueblos la austeridad neoliberal via el «Memorándum» ha tenido como consecuencia su descrédito. En el plano de la democracia social, esta política ha destruido los derechos sociales de los ciudadanos, que habían sido conquistados después de largas luchas. Además, esa política se ha aplicado con metodos dignos de Estados policiales. Al mismo tiempo, la estructura y el funcionamiento actual de las instituciones de la Unión Europea ‑a la que han sido transferidas una parte de las competencias y de la soberanía nacionales‑ carecen de legitimidad democrática y de transparencia. Un puñado de burócratas, desconocidos para todo el mundo, no puede tomar legítimamente decisiones en lugar de responsables políticos elegidos. En fin, para que esta discusión sobre la democracia en Europa adquiera todo su sentido, es preciso que la Unión Europea disponga de un presupuesto propio y sólido, a la altura de las tareas que ha de realizar. Es preciso que el Parlamento Europeo, que vota el presupuesto, pueda supervisar igualmente su ejecución, en concierto con los parlamentos nacionales, y que disponga de los medios necesarios para evaluar la eficacia de las políticas adoptadas. La reorganización democrática de la Unión Europea es primordial: es, por excelencia, nuestro objetivo político. Ello pasa por el aumento de la intervención pública, por una implicación más fuerte de los ciudadanos en la elaboración de las políticas y en el control de los servicios públicos en Europa. En paralelo, debemos reforzar las instituciones dándoles una legitimidad democrática directa, como la que poseen los parlamentos nacionales y el Parlamento Europeo. Ello supone tomar iniciativas políticas concretas, ante todo para restaurar la función primordial de los parlamentos nacionales en la elaboración de los presupuestos nacionales y en el conjunto de las decisiones que tienen que ver con ello. Esto significa la suspensión de la aplicación de los artículos 6 y 7 del Reglamento (UE) 473/2013, que ha dado a la Comisión Europea el poder de examinar y revisar los presupuestos nacionales antes de que los parlamentos nacionales mismos puedan hacerlo. En un segundo tiempo, tal como he indicado más arriba, eso supone la plena participaciónt, a la vez, del Parlamento Europeo y de los parlamentos nacionales en el control del presupuesto europeo. Y supone también un reforzamiento importante de los poderes del Parlamento Europeo para hacer de él un verdadero mecanismo de control democrático del Consejo Europeo y de la Comisión Europea. Finalmente, esta democratización de la Unión Europea es incompatible con el mantenimiento de una actitud arrogante, agresiva, belicosa y militarista fuera de sus fronteras. Por esa razón necesitamos un sistema de seguridad europeo basado en la negociación y el desarme. Ningún soldado europeo tiene vocación de actuar fuera de Europa.

2. Acabar con la austeridad

La austeridad es el remedio que agrava el mal en lugar de curarlo y que interviene en el peor momento, con consecuencias devastadoras para la cohesión de las sociedades, para la democracia y para el futuro de Europa. Una de las heridas producidas por la austeridad que no muestra signo alguno de curación es el desempleo y, en particular, el desempleo de los jóvenes. En Grecia y en España, el desempleo de los jóvenes afecta al 60%. Con 5,5 millones de personas sin empleo entre los menores de 25 años, Europa cava su propia tumba.

3. Acometer una transformación ecológica del modo de producción

La crisis que estamos viviendo no es solamente económica. Es también ecológica en el sentido de que es el reflejo de un modo de producción insostenible en Europa. Tenemos, por ello, necesidad de una transformación a la vez económica y ecológica de las empresas europeas: para salir de la crisis y crear las bases sólidas y duraderas de un desarrollo portador de justicia social y de igualdad entre hombrees y mujeres, que ofrezca empleos estables y decentes, así como una mejor calidad de vida para todas y todos. ¡Y esta transformación es urgente! En efecto, con el pretexto de la crisis y de la necesidad de buscar soluciones a corto plazo para relanzar el crecimiento económico, la Unión Europea y los Estados miembros han rebajado los criterios de vigilancia ambiental y circunscrito la ambición del desarrollo sostenible ‑en el mejor de los casos‑ a la energía y la explotación de los recursos.

Europa necesita transformar en profundidad su modelo económico para poner en marcha un desarrollo sostenible. Una primera etapa debe ser la profundización en los logros europeos. Es necesaria en Europa una política pública en materia de ecología que dé prioridad al desarrollo sostenible, a la calidad de la producción, a la cooperación y a la solidaridad. La transformación ecológica del modo de producción abarca ámbitos tan vastos y variados como: la reforma fiscal, que debe cambiar de lógica y, en lugar de gravar el empleo, contribuir a frenar el consumo de recursos, pero también suprimir las subvenciones a las actividades que destruyen el medio ambiente, sustituir las energías tradicionales por energías renovables, invertir en la investigación y el desarrollo ambientales, la agricultura biológica y el transporte sostenible, y rechazar, en fin, todo tratado de libre comercio transatlántico que no ofrezca la garantía de un alto nivel de normas sociales y ambientales.

4. Reformar el marco europeo de la inmigración

Es imposible frenar la aspiración de los seres humanos a una vida mejor. Levantando muros se pone fin a los derechos humanos, pero no se suprime la existencia de los emigrantes. Mientras las desigualdades de renta y de perspectivas entre los países de emigración o de tránsito, por un lado, y la Unión Europea, por otro, sigan siendo tan profundas e incluso continúen aumentando, la emigración hacia Europa no cesará. La Unión Europea, por el contrario, debería mostrar la necesidad de una doble solidaridad: en el exterior de sus fronteras, en dirección a los países de emigración, y en el interior, con un justa distribución geográfica de los inmigrantes en Europa. En particular, la Unión Europea debería lanzar una iniciativa política para la renovación cualitativa de las relaciones con dichos países, reforzando a la vez la ayuda al desarrollo y las capacidades de desarrollo endógeno, asociado a la paz, la democracia y la justicia social. Al mismo tiempo, será preciso cambiar en su conjunto la arquitectura institucional de la Unión Europea en lo relativo a la inmigración y al derecho de asilo. Hemos de asegurar el respeto de los derechos humanos fundamentales en todo el territorio europeo y planificar inmediatamente medidas eficaces para socorrer a los emigrantes en alta mar, establecer centros de acogida en los puntos de entrada en territorio europeo y adoptar un procedimiento legal y un nuevo marco legislativo que organice de manera justa y eficaz el acceso de los inmigrantes a todos los países de la UE, de manera equitativa y proporcional, y tomando en consideración, en la medida de lo posible, los deseos de los inmigrantes. Será preciso revisar en consecuencia la financiación de la Unión Europea. Las recientes tragedias de Lampedusa y de Farmakonisi han demostrado claramente que el Pacto europeo sobre la inmigración y el derecho de asilo, así como el llamado Reglamento Dublín II (Reglamento (CE) 343/2003 y Reglamento (UE) 604/2103) deben ser inmediatamente revisados. Rechazamos la idea de una «Europa fortaleza», que no hace sino favorecer la xenofobia, el racismo y el fascismo. Trabajamos por una Europa que se convertirá en una fortaleza inexpugnable para la extrema derecha y el neonazismo.

Nuestro plan contra la crisis: las 9 medidas para una crecimiento basado en la justicia social y el pleno empleo

La Zona Euro es el nivel más apropiado para aplicar políticas económicas progresistas que tengan por objetivo el crecimiento, la redistribución de la riqueza y el pleno empleo. En efecto, la Unión Monetaria goza de un mayor grado de libertad en la definición de las políticas que cada uno de sus Estados miembros por separado, en la medida en que está menos expuesta a la volatilidad y a la inestabilidad del entorno exterior. Pero el cambio exige a la vez un plan político creíble y una acción colectiva.

Para acabar con la crisis en Europa necesitamos un cambio radical de rumbo político, que pasa por las nueve medidas programáticas siguientes:

1. Un «New Deal» para Europa

Desde hace 6 años, la economía europea viene sufriendo la crisis, con un índice medio de desempleo que se sitúa en torno al 12% y con riesgos inminentes de deflación comparable a la que tuvo lugar en los años 1930. Europa puede y debe obtener colectivamente créditos a bajo interés para financiar un programa de reconstrucción económica y un desarrollo sostenible, con una atención particular a la inversión en favor de las personas, la tecnología y las infraestructuras. Dicho programa ayudará a las economías más afectadas por la crisis a romper el círculo vicioso de la recesión y de la deuda creciente, permitirá crear empleo y lograr un restablecimiento duradero. Los Estados Unidos lo hicieron: ¿por qué nosotros no?

2. Aumentar el crédito a las pequeñas y medianas empresas

Las condiciones de crédito en Europa se han deteriorado claramente. Las pequeñas y medianas empresas se han visto particularmente afectadas por este fenómeno. Han tenido que cerrar por centenares, especialmente en las economías de la Europa del Sur, a las que ha golpeado de lleno la crisis. No han cerrado porque no fueran económicamente viables, sino simplemente porque dejaron de tener acceso al crédito. Las consecuencias para el empleo han sido desastrosas. Una situación extraordinaria exige medidas extraordinarias: el Banco Central Europeo debe seguir el ejemplo de los bancos centrales que, en todo el mundo, proporcionan crédito a muy bajo precio a los bancos, con la condición expresa de que acepten aumentar sus préstamos a las pequeñas y medianas empresas por un importe equivalente.

3. Ganar la batalla contra el desempleo

El índice medio de desempleo en Europa es hoy el más alto nunca registrado. En este momento, cerca de 27 millones de personas están sin empleo en la Unión Europea, más de 19 millones de ellas en la Zona Euro. El índice medio oficial de desempleo ha pasado del 7,8 % en 2008 al 12,1% en noviembre de 2013. Tan sólo en Grecia, del 7,7 % al 27,4%, y en España, del 11,3% al 26,7% durante el mismo período. Para muchos, el desempleo dura desde hace más de un año y numerosos jóvenes no han tenido siquiera la possibilidad de acceder a un empleo remunerado y satisfactorio.

Este desempleo masivo es la consecuencia de un crecimiento económico débil o incluso negativo. Pero la experiencia demuestra que, aunque el crecimiento se reanude en Europa, llevará mucho tiempo antes de que el desempleo vuelva a su nivel de antes de la crisis. Ahora bien, Europa no puede permitirse esperar. Esta larga oleada de desempleo deja marcas indelebles al destruir los talentos y las competencias, en particular, de los jóvenes. Alimenta a la extrema derecha, desestabiliza la democracia y destruye el ideal europeo. Europa no debe perder tiempo. Debe movilizar y redirigir los recursos de su Fondo Estructural hacia la creación de ofertas de empleo válidas para sus ciudadanos. Allá donde las limitaciones fiscales de los Estados miembros sean demasiado fuertes, la contribución nacional debe reducirse a cero.

4. Suspender el nuevo marco fiscal europeo

Éste impone presupuestos anuales equilibrados, sin tener en cuenta las condiciones económicas existentes en un Estado miembro. Así, elimina la posibilidad de utilizar la fiscalidad como una herramienta política de estabilización en tiempo de crisis, es decir, en el momento mismo en que es más útil, haciendo así correr un riesgo grave de desestabilización de la economía. En suma, es una idea muy peligrosa. Europa necesita un marco fiscal que reconozca la necesidad de la disciplina fiscal a corto plazo, pero permitiendo a los Estados miembros recurrir a la fiscalidad para estimular la economía en períodos de recesión. Es preciso, pues, optar por una política fiscal adaptada al ciclo económico y que dé margen suficiente a la inversión pública.

5. Un verdadero Banco Central para Europa: prestamista de última instancia para los Estados miembros y no sólo para los bancos

La experiencia histórica tiende a probar que, para tener éxito, las uniones monetarias necesitan bancos centrales que dispongan plenamente del conjunto de los poderes propios de su función y que no se centren exclusivamente en el mantenimiento de la estabilidad de los precios. El compromiso de actuar como prestamista de última instancia debe ser incondicional. No debe depender, por tanto, de que cada Estado miembro dé su acuerdo previo al Mecanismo Europeo de Estabilidad para la puesta en práctica de un programa de reformas. El destino del euro y la prosperidad de los pueblos de Europa podría muy bien depender de ello.

6. Un reajuste macroeconómico

Los países que tienen un excedente presupuestario deben contribuir tanto como los países cuyo presupuesto es deficitario a la corrección del desequilibrio macroeconómico en Europa. Europa debe exigir (pero también realizar y evaluar), de los países cuya balanza es excedentaria, actuaciones que permitan aliviar la presión que pesa hoy de manera unilateral sobre los países deficitarios. La actual disimetría entre los países con presupuestos excedentarios y los países deficitarios no perjudica únicamente a estos últimos. Perjudica a Europa en su conjunto.

7. Una «Glasse-Steagall Act» para Europa

Su finalidad es separar las actividades bancarias comerciales de las actividades bancarias de inversión e impedir la aparición de riesgos graves en una entidad incontrolada.

8. Una legislación europea eficaz para gravar las actividades económicas y empresariales en el exterior, en los paraísos fiscales

9. Una conferencia europea sobre la deuda

Nuestra proposición se inspira en uno de los momentos más sensibles de la historia política de Europa. Era en 1953 cuando tuvo lugar el «Acuerdo de Londres sobre la deuda externa alemana» que, al liberar a Alemania de la carga económica de su propio pasado, ayudó a la reconstrucción democrática del país en la posguerra y sentó las bases para su futuro éxito económico. El Acuerdo de Londres exigió a Alemania el pago, como máximo, de la mitad de toda su deuda, tanto privada como intergubernamental. Vinculó el calendario de reembolso a la capacidad del país para pagar, extendiéndolo por un período de más de 30 años. En suma, condicionó el reembolso de la deuda al rendimiento económico del país, instaurando así un principio implícito de «cláusula de crecimiento»: entre 1953 y 1958 sólo debían pagarse los intereses. Este aplazamiento del reembolso del capital principal tenía por objeto dar al país un margen suplementario, un poco más de oxígeno. A partir de 1958, el Acuerdo exigía a Alemania proceder a un pago anual del resto de su deuda, pago que resultaba cada vez más insignificante a medida que la economía alemana despegaba. Dicho Acuerdo suponía, pues, en su época, de manera implícita, que reducir el consumo en Alemania ‑lo que hoy se llama «devaluación interna»‑ no era aceptable y que no podía en ningún caso ser una forma aceptable de asegurar el reembolso de las deudas. Los reembolsos de Alemania estuvieron, de hecho, condicionados a la capacidad del país para reembolsar. El Acuerdo de Londres sobre la deuda rompe radicalmente con la lógica errónea de las reparaciones impuestas a Alemania por el Tratado de Versalles, que desestabilizó en su momento gravemente la capacidad del pueblo alemán para reconstruir su economía, haciendo así dudar de las verdaderas intenciones de los aliados.

Dicho Acuerdo está ahí como una referencia y un esquema general útil para actuar hoy. Sin embargo, no queremos una conferencia sobre la deuda para la Europa del Sur. Queremos una conferencia sobre la deuda para Europa en general. En ese marco, todos los instrumentos políticos disponibles deberán ser empleados, incluida al respecto una actuación del BCE como prestamista de última instancia, así como la emisión de títulos de deuda europea, como los eurobonos, para reemplazar las deudas nacionales.

Hay que lograr el cambio

Para lograr el cambio es necesario estar en condiciones de ejercer una influencia decisiva, desde ahora, sobre la vida de la gente corriente. Nuestro objetivo no es simplemente cambiar la dirección de las políticas vigentes, sino ampliar el campo de la intervención pública y de la implicación de los ciudadanos en las decisiones políticas y en su puesta en práctica. Para ello debemos construir alianzas sociales y políticas lo más amplias posible.

Es preciso invertir el equilibrio del poder político en Europa a fin de lograr el cambio en Europa. El neoliberalismo no es un fenómeno natural, no es ni ineluctable ni invencible. Deriva únicamente de opciones políticas, que dependen de la correlación de fuerzas políticas en Europa: es, por tanto, únicamente coyuntural y está históricamente fechado.

Debe su longevidad al paradigma económico dominante y principalmente a los socialdemócratas, que, hacia mediados de los años 1990, hicieron la opción estratégica de adoptar íntegramente sus principios y hacer suyos sus fines, reajustando en consecuencia su posición sobre el tablero político y alejándose cada vez más de la izquierda. Para muchos, en Europa, los socialdemócratas no son más que el eco lejano de una época pasada. ¡No para nosotros! Pero el sufrimiento social provocado por esta crisis prolongada, así como la desafección de una parte importante del electorado por el tran-tran político habitual, los han conducido a un callejón sin salida estratégico.

La realidad no puede permitirse esperar el retorno de la socialdemocracia en Europa. Aquí y ahora, los socialdemócratas deben optar por un cambio histórico y redefinirse ante la gente como una fuerza política de Izquierda. Ello pasa por la ruptura decidida con el neoliberalismo y las políticas que han fracasado, es decir, por la afirmación de una diferencia clara con el PPE y la Alianza de los Liberales; o bien, tal como se ha subrayado con acierto, convirtiéndose en una fuerza política «con voluntad de ser tan radical como la realidad misma».

Europa se halla en la encrucijada de dos caminos. En las elecciones europeas del 25 de mayo próximo, dos opciones alternativas claras para el presente y el futuro de Europa están sobre la mesa: o bien seguir con los conservadores y los liberales, o bien ir hacia delante con la Izquierda Europea. O se acepta el statu quoneoliberal ‑pretendiendo que la crisis puede resolverse con las mismas políticas que la han agravado‑ o se toma el camino del futuro con la Izquierda Europea.

Nos dirigimos muy particularmente a los ciudadanos europeos que han votado hasta ahora por los socialdemócratas. Ante todo, os exhortamo a ejercer vuestro derecho de voto el 25 de mayo: no os abstengáis y no dejéis que los demás voten por vosotros. Luego, en segundo lugar, os invitamos a votar por la esperanza y el cambio que encarna la Izquierda Europea. De este modo podremos reconstruir juntos nuestra propia Europa, una Europa del trabajo, de la cultura y de la ecología. Una vez más, en la historia de nuestra casa común que es Europa, ha llegado la hora de la reconstrucción. Es hora de reconstruir Europa como un conjunto de sociedades democráticas, hechas de justicia social y de prosperidad. Si hemos de reconstruir Europa, es para cambiarla. Y para que sobreviva, hay que cambiarla ahora.

Alexis Tsipras es el presidente del partido unificado de la izquierda radical griega Syriza, la novedad sin duda más interesante, programática y organizativamente, de las izquierdas europeas de las últimas décadas. Gran promesa de la izquierda europea actual, el joven dirigente griego (39 años) ha logrado tal autoridad moral y política en el conjunto del continente, que en Italia, por ejemplo, la llamada “Lista Tsipras” ha unido electoralmente a los restos del naufragio de la izquierda transalpina para las elecciones al Parlamento Europeo del próximo mes de mayo. Tsypras es precisamente el candidato del Partido de la Izquierda Europea a la Presidencia de la Unión Europea en esas elecciones.

Traducción para www.sinpermiso.info: Miguel Candel

Sami Naïr: "La izquierda y la derecha no son lo mismo, pero en Europa se han comportado igual

 

EUROPA, SOLO UN ESPACIO GEOGRÁFICO

 

Daniel Basteiro

Daniel Basteiro entrevista a Sami Naïr en Huffington Post

 

Sami Naïr (1946, Tlemcen, Argelia) quiere una "gran Europa", pero no esta. El intelectual francés, catedrático de Ciencias Políticas en la universidad Pablo Olavide de Sevilla, cree que es imprescindible expulsar a los mercaderes del templo de las élites en el que se ha convertido la Unión Europea. En su libro El desengaño europeo, Naïr repasa la historia del club comunitario para concluir que fue un error fiarlo todo a la construcción de un gran mercado. Cuando eso falla, según él, la idea "beata" de Europa, el europeísmo de bandera, se viene abajo.

-Ha escrito un libro de desengaño, pero no sólo sobre la gestión de la crisis del euro, sino del proyecto europeo en sí.

El sueño europeo ha sufrido un daño tremendo por dos motivos casi culturales. El primero es el utopismo romántico con el que se planteó la construcción europea. Este utopismo ha fracasado frente a unos resultados totalmente contrarios, que corren el riesgo de destrozar definitivamente el sueño de Europa. La responsabilidad la tienen no los que hacen un balance realista sino los que han prometido mucho para darnos nada.

Por otra parte, la opinión pública ha sido descartada desde el comienzo por las élites políticas con la excusa de que “Europa es algo demasiado complejo como para dejarlo en manos de los ciudadanos”. En nombre de esa visión hemos construido no un interés político europeo que generase adhesión sino un sistema de élites con un enorme déficit democrático. Hay elecciones cada cinco años, pero los ciudadanos no saben muy bien sobre qué están votando. Estoy absolutamente convencido de que si se pregunta hoy a un ciudadano cuál es el diputado de su circunscripción, será incapaz de decir su nombre.

"En las elecciones europeas no se habla de Europa; es natural, porque los partidos no tienen mucho que decir"

-¿No son las elecciones europeas una oportunidad perfecta para corregir ambos defectos?

En las elecciones europeas no se habla de Europa. Es una consecuencia casi natural porque los partidos políticos no tienen mucho que decir. No tienen más programa que el elaborado por la Comisión Europea. Cualquier partido, de cualquier bando, intenta adaptarse a ese programa. El bando conservador utiliza el chantaje de “lo que hay que hacer”, sin alternativa. El progresista, cuando existe, parte de un “no estamos de acuerdo” para hacer propuestas que reenfoquen un poquito ese programa. Pero no hay programa. Es siempre el mismo discurso.

"Si Schulz llega a presidir la Comisión, hará la política de su partido, aliado con Merkel"

-Tras las últimas elecciones europeas, la izquierda española votó a favor de la reelección de José Manuel Durao Barroso, conservador y anfitrión de la Cumbre de las Azores, como presidente de la Comisión. En estas, los socialistas tienen un candidato, que debate con los demás, y un programa. ¿Esta vez será diferente?

No lo creo. Hay que transmitir a la opinión pública que los políticos de ambos bandos tienen una responsabilidad enorme de lo que ha pasado y no han hecho la autocrítica necesaria para proponernos una alternativa a esa política. Imagínese que Martin Schulz, un gran diputado al que respeto, llega a la presidencia de la Comisión. Va a hacer la política de su partido, un partido aliado de Merkel en el Gobierno alemán. No me imagino a Merkel permitiendo que un socialista llegue a la presidencia de la Comisión para poner en marcha una política distinta a la suya. Si Schulz llega ahí, será con las manos esposadas.

-La Eurocámara presume de tener más influencia que nunca, sobre todo desde la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, que le da el poder de codecidir (con los Gobiernos) en multitud de temas. Pero, según su libro, sigue siendo una “caja de resonancia” y una coartada para la tecnocracia.

Es mi convicción. He sido eurodiputado cinco años y nunca, jamás, he sentido tanta impotencia política como en el Parlamento Europeo. Mire la elección del presidente del Parlamento Europeo. Conservadores y progresistas se ponen de acuerdo para repartirse el cargo, dos años y medio cada uno. Las grandes orientaciones son idénticas porque hay un acuerdo entre la derecha y la socialdemocracia para considerar que no hay alternativa a la construcción liberal de Europa. Merced a este acuerdo, hoy asistimos a una destrucción progresiva de la idea de Europa como conjunto de naciones.

-¿Ha vendido la izquierda su alma?

La complicidad ha existido desde los años 70. Piense en las relaciones entre Francia y Alemania. Valery Giscard d’Estaing y Helmut Schmidt (derecha-izquierda), François Mitterrand y Helmut Kohl (izquierda-derecha), Jacques Chirac y Gerhard Schroeder (derecha-izquierda), Nicolas Sarkozy y Angela Merkel [en este caso, ambos de derechas]. En vez de construir un contraproyecto, la izquierda se ha rendido al de los conservadores intentando matizarlo, suavizarlo o flexibilizarlo para proteger a las capas más débiles. Nunca diré que la izquierda y la derecha son lo mismo a nivel europeo, pero se han comportado igual. Todo pese a que los eurodiputados de izquierdas en el Parlamento Europeo son en muchas ocasiones muy militantes. El resultado objetivo es un proyecto institucional de una Europa-imperio mercantil y no un proyecto de sociedad.

-¿Cuándo sucumbió la izquierda?

" El consenso de las élites ha consistido en que por encima de todo está Europa y por encima de Europa, el mercado"

1986, el Acta Única. Ahí estriba la gran orientación del mercado frente a la construcción de Europa con los Estados. En vez de contar con un piloto político, algo sobre lo que no había acuerdo, se decidió construir un avión para que volara solo: el mercado. Una vez creado, se le dotó de libertad de circulación de mercancías, servicios y capitales, añadiendo como concesión la circulación de personas. Después, para ese mercado se creó una moneda, el euro, votado por la izquierda socialista, pero no los sectores más críticos. El consenso de las élites ha consistido en que por encima de todo está Europa y por encima de Europa, el mercado. Se ha construido una Europa liberal y profundamente antisocial. Las políticas sociales son el pariente pobre del mercado europeo y la izquierda se ha vuelto cada vez más conservadora, sobre todo la inglesa y la alemana. Fíjese: cuando se puso en marcha la moneda única había 15 gobiernos de izquierda en Europa. La derecha era prácticamente minoritaria.

-En su libro asegura que, tras la Dictadura, España no tenía muchas más opciones que integrarse en la UE, entonces la Comunidad Económica Europea, ese proyecto cuya construcción critica.

España nunca ha tenido margen de maniobra. La Transición fue el producto de la cordura de las élites políticas españolas y el apoyo de países europeos, especialmente de Alemania. Sin el apoyo de Alemania, el PSOE nunca hubiera tenido tanta importancia. Después, durante 15 años, España fue el país más financiado por la UE. Cuando uno recibe ese dinero no abre la boca en las negociaciones más que para defender esos fondos. España ha trabajado muy bien en Europa, pero casi como una funcionaria. Y después adoptó el euro sin discusión, algo que implicaba una convergencia económica que España respetó con una deuda y déficit bajos. Todo ello mientras se emborrachaba de sector inmobiliario.

-Y cuando estalló la burbuja, el margen de maniobra español fue cero.

Con la crisis se ha visto cómo funciona el poder europeo y cómo Merkel y Sarkozy comenzaron a tomar todas las decisiones. Según el filibustero George Soros, los países del sur de Europa van a salir de la crisis como países subdesarrollados. Los países del sur no pueden sobrevivir con un euro tan caro.

-Si continúa el euro caro (algo que penaliza las exportaciones), se “desangrará la población y se privatizará, casi por completo, el sistema económico y social. En ese caso entraríamos en un terreno de guerras sociales”, escribe. ¿A qué guerras se refiere?

Las decisiones de 2009 y 2010 han provocado la destrucción de millones de empleos y la exclusión de una parte importante de la juventud. También ha habido manifestaciones masivas en los países del sur de Europa. Todo ello es un peligro para las élites financieras europeas, algo que Merkel y el BCE entendieron el año pasado, cuando suavizaron un poquito sus políticas.

-¿Es Francia diferente?

"Se está cocinando una explosión generalizada en Francia"

En Francia será imposible seguir aplicando esas medidas de austeridad, como ya hemos visto en las últimas elecciones. No aceptará mucho más tiempo que sea la Comisión quien dicte las normas. No lo deseo, pero se está cocinando una explosión generalizada en Francia. No pueden poner estas medidas en marcha en un país en el que no hay un Estado del bienestar, sino un “Estado padre” que no va a desaparecer por mucho que haya que obedecer a Bruselas.

-¿Puede darse esa explosión en España?

España es muy compleja y hay una serie de problemas contradictorios que al final son paralizantes. Hay una disgregación social, acompañada por un paro increíble. También hay una falta de conciencia de lucha motivada por la Transición, que ha funcionado como anestesia de la identidad social mientras las clases populares se iban integrando y mejorando.

Francia es una democracia clásica, casi de libro. España es una democracia moderna, más dinámica, pero con menos arraigo por ser tan joven. Además, hay que sumarle el problema nacionalista, también muy paralizante. Todos los problemas sociales del país se transforman en un problema identitario. Por ejemplo: el Gobierno de Cataluña aplica una política ultraliberal a nivel social, pero la esconde tras la bandera.

-El Gobierno español y la eurozona proclaman una lenta recuperación y salida de la crisis, algo que haría posible relajar las medidas de austeridad.

Eso es demasiado optimista. Los países del sur no pueden sobrevivir con un euro tan caro salvo que estén dispuestos a destruir el tejido social.

-Algo que usted llama “americanización” de la sociedad.

Las privatizaciones, el fin del derecho laboral, grandes bolsas de pobreza… No sé si eso será posible en los países del sur, pero es imposible en Francia. Estallará una revolución social. La recuperación que vemos ahora es meramente coyuntural. El repunte se produce porque hemos llegado muy abajo.

-“A falta de una poderosa movilización de los asalariados, lo peor es posible en Grecia”. ¿A qué se refiere?

"Grecia es el país que hoy en día está más cerca de una dictadura de extrema derecha"

Grecia es el país que hoy en día está más cerca de una dictadura de extrema derecha. El Ejército está a un lado, pero aún no ha dicho su última palabra. Los socialistas están muy divididos y su antiguo líder hizo lo que José Luis Rodríguez Zapatero no había hecho en España: decir “no” y plantearse la posibilidad de someter a referéndum la austeridad. Y cuando ocurrió eso, le enseñaron la puerta. El primer plan de rescate del país fracasó. El segundo, también. Grecia se encamina hacia el autoritarismo.

-¿Por qué es tan peligroso el tratado comercial con EEUU que se negocia en la actualidad?

EEUU sabe que está en una posición de declive hegemónico y ve en China una gran amenaza. En ese tratado se pide que sus empresas tengan la posibilidad de entrar libremente en el mercado europeo con normas norteamericanas. Y hay que recordar que nosotros tenemos el principio de precaución [protección ante los riesgos, aunque el peligro no esté demostrado], por lo que un tratado así inundará el mercado europeo de productos potencialmente peligrosos. La guinda del pastel es un tribunal para resolver conflictos que no sea ni el de los Estados ni el de la UE, sino uno especial donde tendrán influencia las empresas. No es un tratado más. Acabará con lo poco de social que le queda a Europa.

-¿Es posible revertir el rumbo?

Si verdaderamente queremos construir Europa hay que transformar el proyecto en debate público, político e institucional. Hay que prohibir la mezcla de posiciones políticas, porque no es normal. Y abordar el objetivo último de la actual Europa: la privatización de lo público para mercantilizar todas las actividades. De ahí viene la política de austeridad.

-¿Cómo se acaba con el déficit democrático?

"Hay que controlar a la Comisión, al Consejo, al BCE y reorganizar los poderes del Parlamento Europeo"

Faltan partidos políticos con una concepción clara de la situación. En esos partidos hay que generar una idea nueva de la construcción de Europa y replantear la arquitectura institucional. El déficit democrático no se soluciona mandando más diputados a Bruselas. Hay que controlar a la Comisión, al Consejo, al BCE y reorganizar los poderes del Parlamento Europeo.

Basta con participar en una reunión del Parlamento o del Consejo para ver que una Europa beata no existe, hay que verla en función de las razones de fuerza.

-¿A qué se refiere?

A que cada uno quiere defender las posiciones de su país. No creo en el federalismo europeo. Es demasiado pronto y no hay legitimidad. No veo a un francés aceptar a un presidente de la República alemán. Los cementerios están ahí. Hay que construir algo realista y no una utopía romántica que ya nos ha conducido al fracaso.

-El sueño del arquitecto de Europa Jean Monnet ha muerto.

"Europa no es un pueblo sino una determinación geográfica, igual que África"

Y no lo digo yo, lo dicen ellos. Construir Europa a través de un mercado no funciona, porque tiene como límite un espacio comercial. Hay que construir una gran Europa, pero no esta sino una en la que la inteligencia se apodere del debate europeo con una visión crítica. No necesitamos una concepción beata de Europa.

-¿Cómo se ha construido ese dogma europeísta?

Antes, a alguien podían preguntarle: ¿es usted francés? Sí, soy francés. ¿Es usted europeo? Sí, claro, soy europeo. Eso nunca fue un problema. Pero hemos transformado una obviedad en un proyecto de futuro. No necesitábamos sentirnos europeos. Lo somos. No entenderlo así nos lleva a situaciones como la del estallido de la crisis. En Alemania se dijo que en nombre de la solidaridad europea había que ayudar a España. La reacción allí fue calcular cuánto le cuesta un español a cada alemán. Y cuando se diseñó el fondo de rescate para rescatar a Grecia, el Tribunal Constitucional de Alemania vino a decir: “cuidado, porque el pueblo europeo no existe”. Tenía razón. Europa no es un pueblo sino una determinación geográfica. De la misma manera que el pueblo africano no existe, sino decenas de Estados.

jueves, 8 de mayo de 2014

VOTAR/NO VOTAR EN CONCIENCIA

 

EDIFICIO SPINELLI, LA FRIALDAD DE LA UE

Una reflexión sobre el 25 de Mayo

Por: José Ramón Montes

La mayoría de las veces no se reflexiona sobre esta obviedad, para votar por algo es preciso reconocer ese algo y desear que adopte unas determinadas líneas existenciales.

Si ese algo se llama, es la llamada UNIÓN EUROPEA, las opciones electorales que se presenten el día 25 de mayo, han de partir necesariamente de que se quiere que esa entidad política funcione con arreglo a determinadas líneas de pensamiento, de comportamiento, de eficiencia social frente a la ciudadanía. SI SE ACUDE A VOTAR EL DOMINGO 25 DE MAYO, SE QUIERE UNA UNIÓN EUROPEA. SI SE ACUDE A UN CONCIERTO ES QUE SE DESEA ESCUCHAR MÚSICA DE CUALQUIER GÉNERO, PERO SI LA MÚSICA NO INTERESA EN ABSOLUTO LA ASISTENCIA AL CONCIERTO ES UN ACTO INÚTIL Y DESAGRADABLE. NO ME GUSTA LA MÚSICA LUEGO NO VOY A NINGÚN CONCIERTO.

Por lo anterior se deduce que hay personas que no desean ni reconocen a la UE, esta es una realidad que no puede negarse pero no por ello es tenida por deseable, hay quienes quieren que el ente desaparezca, deje de existir. Para los escépticos radicales se plantean dos opciones en ese domingo electoral, no votar o votar en blanco y votar por algún partido anti UE en cuyo programa esté la implosión de la Unión, esa opción no es imposible aunque resulte difícil, tal vez la llamada extrema derecha como el FN de Francia tenga algo de ese camino en sus planteamientos, recuérdese que el europeísmo es ante todo, un emblema de la socialdemocracia, que muchos comunistas no aceptaron ni aceptan.

Los bipartidismos de tronco liberal que mandan desde el final de la guerra fría, satanizan cualquier oposición al poder de Bruselas, quienes se opongan a la UE son retrógrados, nacionalistas, chovinistas e insolidarios, partidarios del Estado y enemigos de la globalización que es la modernidad en sus esencias. En España el diario EL PAÍS sería a todas luces el portavoz de esa línea de pensamiento que va más allá de lo meramente

Político entrando en lo económico y en las formas de configurar las normas generales del funcionamiento social.

Por tanto hay que distinguir con claridad entre formas de europeísmo y la negación del tal europeísmo.

Munchas izquierdas ven con simpatía los planteamientos rupturistas de Cataluña, Galicia o Escocia, ¿por qué no se puede negar la pertenencia a ese artefacto que poco a poco va estableciendo la dictadura inapelable de lo económico sobre lo político o lo cultural? .Lo malo es que como en el caso de Cataluña partidos como Convergencia tienen como ideal una independencia de España pero eso si EN EUROPA dejar Madrid para someterse a Bruselas como suele decirse, es salir de Málaga para ir a Malagón. Los franceses, los holandeses de GERT WILDER y los nórdicos manteniendo sus Estados reniegan de la UE les acusan de todo pero ahí están ganado votos. Las actitudes de los ingleses son bastante difíciles de detectar serán felices siendo la estrella 51 de las BARRAS Y ESTRELLAS aunque en Nueva York haya hoy en día demasiados mejicanos para volver el siglo xviii los mejores ingleses están hoy en el TEA PÀRTY Y EN LA ASOCIACIÓN AMERICANA DEL RIFLE.

Hay que tener las ideas muy claras respecto a lo que se desea como alternativa al Tratado de Roma firmado por unos países derrotados y acomplejados. Hay un miedo vergonzante al restablecimiento pleno del poder de Alemania a la que se permite imponer su banca pero se impide la expansión de su gran acervo cultural y lingüístico. La derrota de 1945 pesa como una losa y el inglés es implacable.

En el Continente está Rusia y es también enemigo, la gran ironía está en que lo inglés es el hegemón cultural mientras los ingleses quieren irse a sus océanos y a sus dominios de raza fija.

Una muy elevada abstención y un fuerte voto en blanco desde España, deslegitimaría a la UE y al bipartidismo oficialista, el PSOE aumentaría su desprestigio y los pequeños en crecimiento deberían repensar sus inercias y liberarse de ellas.

¿Se atreverán a montar un patriotismo europeo? No resulta muy cómodo imaginar en una plaza de París o Berlín abarrotada de gente un grito cerrado de ¡VIVA EUROPA! Tremolando la banderita azul de las estrellitas portada por el Presidente de la Comisión. Ese grito no se puede imaginar si xenofobia ¿Dónde están los ideales del europeísmo?, ¿contra quienes se han de esgrimir?

La aburrida cháchara economicista del euro, la competitividad y el paro deja fuera de los focos, cuestiones como las religiosas con el islam y el vetado ingreso de Turquía, el tema OTAN y la broma de la adscripción fáctica de Israel a Europa.

Hay mucho más pero por ahora es lo que puede decirse

José Ramón Montes

Madrid 6 de mayo de 2014

Economía para pobres

 

ALBERTO GARZÓN

Hundamos su Unión Europea

 

Las novelas distópicas operan como antagonistas de las novelas utópicas, y en lugar de relatarnos cómo debería ser el mundo ideal prefieren describirnos un hipotético mundo plagado de injusticias y maldad. 1984 de George Orwell o Un Mundo Feliz de Aldous Huxley son sin duda los ejemplos más conocidos. Sin embargo, con mucho menos conocimiento público, la Comisión Europea está trabajando mano a mano con Estados Unidos en la redacción de un nuevo documento que podría estar prácticamente al mismo nivel. No obstante, el problema del Tratado de Libre Comercio que se está negociando entre la Unión Europea y EEUU es que amenaza con ir más allá de la literatura y podría convertirse en una dramática realidad.

La primera pregunta que nos asalta es ¿cómo es que apenas hemos oído hablar del TLC? Quizás ello tenga que ver con el hecho de que el negociador de la parte europea, Ignacio García Bercero, escribió una carta pública a su contraparte estadounidense para tranquilizarle en relación a la confidencialidad de todo el proceso. Anunció, sin ir más lejos, que la negociación del TLC sería una excepción a la regla 1049/2001 que obliga a las instituciones europeas a hacer públicos sus documentos. Y añadió, para terminar de convencer a su homólogo americano, que los documentos tendrían carácter secreto durante al menos 30 años[1]. El comisario europeo De Gucht suscribiría esa misma opinión en el propio parlamento europeo cuando concedió carácter confidencial a las negociaciones y negó la función negociadora del parlamento[2].

Un TLC es un acuerdo entre varios países o zonas geográficas para incrementar el volumen de intercambio de bienes y servicios. Y generalmente consiste en reducir los impuestos a la importación, lo que permite a los ciudadanos comprar más baratos los productos extranjeros. Sin embargo, la propia Comisión Europea ha reconocido que «las relaciones económicas entre los Estados Unidos y la Unión Europea pueden ser consideradas entre las más abiertas del mundo»[3]. Asimismo, la Organización Mundial del Comercio ha estimado que las tarifas promedio rondan el 3,5% en Estados Unidos y el 5,2% en la Unión Europea. Estamos hablando de niveles extraordinariamente reducidos, lo que nos obliga a sospechar de las intenciones últimas de un TLC entre EEUU y la UE.

Un paso más en nuestro análisis nos lleva al punto crucial. Asegura la Comisión Europea que la clave del TLC está en la armonización de la regulación comercial, lo que dicho así quiere decir poco. Es sabido que las regulaciones de EEUU y la UE difieren en mucho al tratar determinados sectores o productos. Por ejemplo, la Unión Europea opera con un principio regulatorio de precaución que impide la comercialización de los productos si la empresa no ha demostrado previamente que no son lesivos para la salud humana o el medio ambiente. En EEUU tal principio no opera y la regulación es bastante más laxa. Así las cosas, ¿hasta qué nivel searmonizará la regulación? ¿Hacia el de Estados Unidos o hacia el de la Unión Europea?

La pregunta está en el aire, pero las sospechas son crecientes dada la lógica del sistema económico. Y es que cuando se abren las fronteras a la competencia extranjera, como busca cualquier tratado de libre comercio, se inicia unacompetencia a la baja o carrera hacia el fondo que desploma los estándares laborales, medioambientales, sanitarios e incluso democráticos. Es decir, en esas circunstancias económicas cualquier coste es un obstáculo para vencer en la carrera competitiva, y lo mismo da que se trate de un salario alto o de un severo control medioambiental.

El caso del fracking es paradigmático. Esta práctica de extracción de gas y petróleo está extendiéndose como la espuma en EEUU, pero debido a los efectos negativos que tiene sobre el subsuelo e incluso la salud humana su prohibición está ganando terreno en la Unión Europea. Las multinacionales estadounidenses y las multinacionales europeas y algunos líderes políticos han protestado. Las primeras porque insisten en ampliar su mercado, y los segundos porque denuncian que compiten con desventaja. El primer ministro británico, D. Cameron dijo nítidamente que la paralización del fracking promovida desde la UE provocaba que «nuestros competidores vayan por delante de nosotros en la explotación de estos recursos». En suma, que los europeos somos menos competitivos por tener sensibilidad ecológica. Una obviedad, por otra parte.

Así las cosas, la teoría económica nos sugiere que la igualación o armonización de las regulaciones siempre se hace por la baja. Desregulación, en definitiva. No sólo de elementos medioambientales, como el fracking, o sanitarios, como los transgénicos o el etiquetado de productos, sino también laborales y democráticos.

EEUU no ha firmado varios de los convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) referidos a la libertad sindical. Bajo una cláusula llamada irónicamenteDerecho al Trabajo se esconde una legislación antisindical que será armonizada con la regulación laboral europea. Y precisamente en un contexto económico y político en el que la Comisión culpabiliza de todo a los salarios y a la excesiva regulación laboral… Intrigante.

Más jugo tiene aún la cláusula de protección de los inversores extranjeros, conocida como ISDS (Investor-State dispute settlement), y que supone la creación de tribunales internacionales de arbitraje donde las multinacionales podrán acudir para denunciar a los Estados cuyos gobiernos aprueben normas que atenten contra sus beneficios económicos presentes o futuros. Se trata de un mecanismo ya existente para otros países y zonas económicas que operaría como una supraconstitución.

Desde que Argentina cambió su política económica tras la crisis de 2001, ha recibido más de 40 denuncias por parte de multinacionales. Las empresas argumentan que sus beneficios presentes y futuros han disminuido notablemente como consecuencia del cambio en la orientación política. Por otra parte, Ecuador fue sentenciado a pagar 2.300 millones de dólares a la petrolera Occidental Petroleum por abandonar la construcción de un pozo de petróleo en las amazonas. E incluso Libia tuvo que pagar 900 millones de dólares de beneficios perdidos por un proyecto turístico en el que sólo se habían invertido 5 millones de dólares. Son sólo algunos ejemplos que revelan las consecuencias de una cláusula de esta naturaleza.

Por cierto, estos litigios son llevados a cabo por gabinetes jurídicos especializados en la materia y que cobran por el volumen de casos. A finales de 2013 había un mínimo de 268 demandas pendientes contra 98 países según la UNCTAD, y en los noventa sólo había una docena. Pocos Estados se pueden permitir igualar la alta remuneración que reciben los abogados de las grandes multinacionales, y mucho menos mantener un equipo entero especializado en el tema.

Al fin y al cabo se trata de un atentado contra la democracia, incluso entendiendo ésta sólo en su aspecto procedimental, y que otorga a las multinacionales un poder y una capacidad de la que carecen los ciudadanos.

Constituye, en definitiva, un nuevo ordenamiento jurídico que a la vez destituye el ahora presente en las constituciones nacionales. Sirve para construir un nuevo marco de reglas profundamente sesgadas hacia el interés individual de las grandes empresas. Supone, a falta de su consecución, una verdadera distopía potencial. Y es, naturalmente, el enésimo intento de lograrlo tras los fracasos del Acuerdo Multilateral de Inversiores y de la Constitución Europea, así como del fallido ACTA que por cierto ahora se rescata en el seno del TLC.

Pero no está todo dicho, afortunadamente. El TLC tendrá que ser aprobado por el Parlamento Europeo, y una movilización social contundente y a tiempo puede suponer una nueva victoria ciudadana y de la clase trabajadora. En España los dos grandes partidos políticos, PP y PSOE, ya se han dado la mano para aprobar el proyecto. El acuerdo firmado en junio de 2013 entre el Partido Popular y el Partido Socialista en el Congreso recogía una petición expresa al Gobierno para «apoyar un rápido comienzo de las negociaciones de un acuerdo de libre comercio entre los Estados Unidos de América y la Unión Europea ambicioso y naturalmente beneficioso». Sin embargo, es aún posible movilizar a las bases sociales para continuar luchando contra esta Unión Europea regresiva y antisocial.

Sugiero que comencemos cuanto antes por la pedagogía política llevando a todas partes esta antidemocrática y miserable actuación de las élites europeas. Y hundamos sus elitistas y distópicos proyectos con la misma fuerza y contundencia con la que tenemos que impulsar nuestras utopías.

[1] Carta de I. García Bercero a L. Daniel Mullany con fecha 5 de julio de 2013 y titulada “arrangements on TTIP negotiating documents”.
[2] Intervención durante el debate en el Parlamento Europeo de 22 de mayo de 2013: “EU trade and investment agreement negotiations with the US”.
[3]Comisión Europea (2013): “Impact Assesment Report on the future of EU-US trade relations”.

 


Alberto Garzón

Economista nacido en Logroño (1985) y criado en Andalucía. Máster en Economía Internacional y Desarrollo por la Universidad Complutense de Madrid y actualmente portavoz en las comisiones de Economía, Hacienda y Presupuestos en el Congreso de los Diputados. Comprometido con la tesis número 11 sobre Feuerbach, de Karl Marx. Luchando por construir la unidad de una izquierda coherente, rigurosa, austera y responsable y que sea capaz de sentar las bases de otro mundo posible y necesario.

lunes, 5 de mayo de 2014

Francia: Después de las municipales se abre una nueva etapa para el Frente de Izquierda

 

 

Hénin-Beaumont del PCF al FN, un cambio radical

Francis Sitel · Mariano Bona · · ·

La situación política francesa se encuentra en un contexto europeo dominado por las consecuencias de la grave crisis económica en la que el capitalismo global ha entrado desde 2008. Las principales características de la situación son observables en muchos países: aplicación de políticas de austeridad brutales que provoca el repudio de los gobiernos que las ejecutan o crisis políticas; ascenso de la extrema derecha y aumento de las tensiones sociales (repliegues xenófobos y racistas ...), la resistencia persistente de los pueblos y de los trabajadores ... Los movimientos sociales no han encontrado hasta ahora los medios de una respuesta coordinada a nivel europeo contra las políticas de austeridad implementadas por los gobiernos bajo los auspicios de la Comisión en Bruselas. Pero movilizaciones de gran alcance, como las habidas en Grecia, Portugal y España en las últimas semanas, demuestran que el pulso no ha terminado.

Elecciones municipales: la crisis democrática se agrava

En este contexto, las elecciones municipales en Francia han puesto de manifiesto una profunda crisis política y social. La situación francesa se caracteriza en particular por una fuerte crisis democrática, impregnada del mal funcionamiento de un sistema representativo asfixiado por la lógica del presidencialismo y el bipartidismo, que ya no satisface las aspiraciones de participación política expresadas en los últimos años. La abstención masiva, especialmente de la izquierdo, es el síntoma más fragante. La política de Hollande ha causado decepción y confusión en quienes se movilizaron para sacar a Sarkozy. El electorado socialista en algunas zonas históricamente de izquierdas, se encuentra desamparado. Y esa brecha, cuando Hollande está decidido a continuar e intensificar con Manuel Valls las políticas neoliberales, puede hacerse más profunda en los próximos meses y años y provocar una crisis política.

La profundidad de la crisis democrática ha contrapesado en muchas ciudades el impulso de los factores locales que buscan la renovación de los equipos municipales, que en algunos casos llevan varios mandatos sucesivos. Esta tendencia se combina con la aguda conciencia de la creciente desigualdad que se ha desarrollado desde hace veinte años entre las regiones, sobre todo entre las que se consideran "atractivas", "competitivas" que se benefician de recursos económicos, sociales y culturales en el contexto de un capitalismo globalizado cada vez más competitivo, y las percibidas como "abandonadas", marginadas. Este importante cambio, que refleja las transformaciones profundas de la sociedad francesa durante estos veinte años, están provocando evoluciones políticas de fondo. Y, mientras que el gobierno Hollande quiere dar un nuevo impulso al desarrollo de las ciudades, es un tema importante del debate político por venir.

Un paisaje político sacudido

La abstención masiva de la izquierda ha permitido a la derecha, sobre todo la UMP y la UDI, obtener muchas victorias y conquistar decenas de municipios. Sin embargo, la derecha francesa no ha salido de la profunda crisis en que la sumió la derrota de Nicolas Sarkozy. Las imputaciones judiciales y político son una amenaza constante para sus principales dirigentes, que compiten ferozmente entre ellos, sobre todo tras las elecciones municipales, cara a las elecciones presidenciales de 2017. El Frente Nacional de Marine Le Pen sigue implantándose y ha ganado bastantes alcaldías. Su éxito electoral, a menudo gracias a veteranas figuras locales enfrentadas a líderes nacionales llegados en paracaídas, testimonia que su implantación está progresando entre los sectores cada vez más diversos. Al mismo tiempo, más allá del discurso de Marine Le Pen que intenta "normalizar" a su partido y trivializar el significado de los votos del Frente Nacional, el programa político de los alcaldes y electos del FN se basa principalmente en la búsqueda de chivos expiatorios (roms, inmigrantes, musulmanes ...) y exacerba las divisiones sociales. Esto exige iniciativas a gran escala de todas las fuerzas de izquierda, asociaciones, sindicatos y partidos para frenar el crecimiento de las ideas reaccionarias.

A la izquierda, el Partido Socialista está en una profunda crisis, provocada por la pérdida de miles de electos, y la perspectiva de nuevas pérdidas en el próximo Senado, elecciones cantonales y regionales. Al mismo tiempo, la crisis es aún más fuerte, por que el debate político en el Partido Socialista está limitada por la lógica presidencialista de la Quinta República, en la que todo depende de la buena voluntad y las posibles inflexiones que pueda decidir el Jefe del Estado. Europe Ecologie, que ha logrado crecer electoralmente demarcándose aparentemente del PS, decidió no participar en el gobierno dirigido por Manuel Valls, sin dejar de considerarse parte de la mayoría presidencial. Se trata de un acontecimiento político importante a la izquierda, que abre un nuevo período de debates y confrontaciones políticas sobre la necesidad de una alternativa política a la austeridad y los medios a poner en práctica para hacerla posible.

La situación es aún más inestable porque el nombramiento de Manuel Valls como primer ministro es una bofetada de François Hollande a los votantes de izquierda. El nuevo gobierno tiene como objetivo aplicar abiertamente el enfoque liberal defendido por François Hollande, pero incluyendo figuras de la izquierda del Partido Socialista como Arnaud Montebourg o Benoît Hamon. Sin embargo, la aplicación del Pacto de Responsabilidad, que requiere cinco años de austeridad que degradaran las condiciones de vida de las clases trabajadoras, puede alentar muchas recomposiciones y rupturas en el campo político. En estas circunstancias es aún más importante concretar un proceso de unidad de las fuerzas políticas y sociales de izquierdas que se oponen a la austeridad.

El Frente de izquierda ante las municipales

Donde presentó listas con todos sus componentes, el Frente de Izquierda obtuvo unos resultados electorales que reflejan la adhesión de una fracción de las clases trabajadoras a un proceso de ruptura con las políticas neoliberales de François Hollande. Sin embargo, las elecciones municipales han puesto de manifiesto problemas políticos complejos que han debilitado enormemente al Frente de Izquierda. Es necesario hacer un balance de las contradicciones que han surgido y que no van a desaparecer terminadas las elecciones. Muy al contrario, requiere de un avance político del Frente de Izquierda y desarrollar nuevas respuestas.

Desde su creación en 2009, la política del Frente de Izquierda se ha escrito paso a paso. Esto ha exigido redefinir ante cada nueva secuencia política los objetivos y los objetivos políticos compartidos por todos sus componentes. Las elecciones municipales en 2014 abrieron en el seno del PCF un debate, que aún no ha terminado, sobre los diferentes enfoques de la política de unidad y que cuestionan la estrategia de la Unión de la Izquierda practicada durante más de 40 años. La hipótesis de construir otro “Frente de Izquierda", sin la dirección del Partido Comunista, presentada por el Partido de la Izquierda ha aumentado la fragilidad del Frente de Izquierda, una cuyas dificultades es la debilidad de sus raíces a nivel local, y de las experiencias de políticas municipales alternativas. Después de las elecciones municipales, cientos de electos del Frente de Izquierda, que se sientan juntos en los consejos municipales, habrán de compartir propuestas y serán esenciales a la hora de desarrollar un patrimonio político común que fortalezca desde la unidad nuestra apuesta común.

La continuidad del Frente de Izquierda, en las próximas elecciones y movilizaciones será absolutamente necesaria, pero no suficiente. El Frente de Izquierda debe encontrar la forma de no quedar atrapado en el estrecho nicho, demasiado limitado, del antineoliberalismo, y ser portador de un auténtico proyecto social, que sitúe en primer plano “la gente primero” y capaz de reinventar una nueva esperanza entre las clases populares. Ello requiere un trabajo de elaboración política, ideológica y cultural que implica un debate entre las concepciones de todos los componentes del Frente de Izquierda y por la apertura y el intercambio con las fuerzas de los movimientos sociales, los ciudadanos de los barrios populares, y las energías disponibles en el mundo de la cultura y los intelectuales ... Tras las elecciones europeas es urgente comenzar a trabajar en este sentido.

Construir una mayoría alternativa: ¿cómo avanzar?

El Frente de Izquierda ha definido en un documento común, adoptado en enero de 2013, objetivos políticos comunes para construir una alternativa a la política social-liberal de François Hollande: "impulsar la confluencia de una mayoría" para formar"un verdadero gobierno al servicio del pueblo y sus necesidades sociales y ambientales. " Este objetivo es más relevante que nunca. Pero la complejidad a la que el Frente de Izquierda se enfrenta hoy, a través de múltiples tensiones que le atraviesan, no es la oposición entre dos estrategias completamente contradictorias que eventualmente producirían su explosión, sino la dificultad de definir iniciativas concretas, las posibles medidas, que permitan avanzar hacia este objetivo. El objetivo común da coherencia al Frente de Izquierda, pero la cuestión de "cómo" llegar a él es una fuente de dificultades.

Las iniciativas adoptadas por el Frente de Izquierda - las grandes manifestaciones populares, los Encuentros de Montreuil de junio de 2013 para "cambiar de rumbo en Francia y en Europa", son puntos de apoyo para avanzar en esa dirección, pero aún son embrionarios en relación a lo ambicioso del objetivo. La salida del gobierno de Europe Ecologie, los debates en la izquierda del Partido Socialista, las contradicciones del NPA (Nouveau parti anticapitaliste), así como los debates que se desarrollan en una parte del sindicalismo y de los movimientos sociales, demuestran que el terreno político de la izquierda no es fijo. La evolución de las fuerzas políticas y sociales no es lineal. Pueden producirse rupturas. Pero la construcción de una alternativa no es una cuestión de mecano entre las fuerzas políticas. El reto es la creación de un frente político y social, un "frente del pueblo", como afirma el texto estratégico del Frente de Izquierda.

La iniciativa de la manifestación del 12 de abril contra la austeridad mostró cambios aún parciales, pero muy importantes en los movimientos sociales. Mientras François Hollande intenta atraer a una parte del movimiento sindical a su pacto con los empresarios, la búsqueda de iniciativas comunes contra la austeridad ha cobrado impulso después de las manifestaciones de Marsella en enero y de Toulouse en marzo. La participación de sectores del movimiento obrero (sobre todo de la CGT, pero también del FSU y de la Solidaires) y de las asociaciones en un evento convocado por las fuerzas políticas es un punto de apoyo para hacer surgir en la sociedad una confluencia amplia y duradera contra la austeridad. Es esencial promover la experiencia de movilizaciones comunes, la convergencia entre las fuerzas de los movimientos sociales y las organizaciones políticas, lo que permitirá la auténtica construcción de iniciativas comunes que respeten al mismo tiempo la autonomía de cada uno.

Las próximas elecciones europeas del 25 de mayo de 2014 son una prueba política decisiva para asentar al Frente de Izquierda como una fuerza de propuesta alternativa a la crisis económica. La campaña del Frente de Izquierda no debe limitarse a una repetición de la que se realizó hace cinco años. El Frente de Izquierda debe ser más ambicioso. La posición que aporta es ahora más conocido y es mejor identificada por sectores del mundo del trabajo y los jóvenes. El texto de orientación política que ha aprobado desarrolla propuestas para la ruptura con la Europa neoliberal y la refundación de una Europa de los pueblos que no este sometida a las finanzas. Apoya, con otras fuerzas del Partido de la Izquierda Europea, a Alexis Tsipras como su candidato a la presidencia de la Comisión Europea, lo que refuerza la credibilidad y la coherencia de su campaña. El Frente de Izquierda debe ser una herramienta de participación popular. Es vital para crear una alternativa en Francia y en Europa.

Francis Sitel y Mariano Bona son miembros del Frente de Izquierda y participan en sus corrientes Ensemble! y Unitaire(s)

Traducción para www.sinpermiso.info: Enrique García

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lunes, 28 de abril de 2014

El cerdo, último frente abierto en las guerras culturales de Europa

 

Gavan Titley · · · · ·

27/04/14


EROCERDO

 

Tras su significativo avance en las últimas elecciones locales, la dirigente del Frente Nacional francés, Marine Le Pen, se apresuró a anunciar que los comedores escolares ya no servirían menús alternativos al cerdo a los niños de las ciudades gobernadas por el FN. Tomando como blanco a los musulmanes en una ronda más de humillación pública, a la vez que excluía a los niños judíos, declaró Le Pen: "No hay razón para que entre la religión en la esfera pública".

Mientras que Le Pen encuadraba esta fijación con las exigencias dietéticas de sus conciudadanos como defensa del laicismo del Estado, el alcalde del FN de la ciudad sudoccidental de Arveyres, Benoit Gheysens, sugería que la medida estaba simplemente destinada a recortar gastos e impedir que "el personal se viera agobiado" por un excesivo dispendio de comida. Esta mezcla de preocupación medioambiental y compromiso laico ilustra lo ecléctica que puede ser la extrema derecha en su defensa del orden y cómo la conversión de Le Pen a los valores republicanos se ve configurada por esta elasticidad estratégica.

En fecha tan reciente como 2011, Le Pen se vio amenazada con ser procesada por describir a los musulmanes que rezan en las calles como algo comparable a la ocupación nazi de Francia, en vez de optar por oponerse a ello como un ataque a la neutralidad del espacio público. Su posterior cultivo de una defensa derechista del laicismo se basa en que se ha dado cuenta de que puede apropiarse de los valores supuestamente universales de la República como productivo frente en la lucha por la identidad nacional.

La razón primordial de esta conversión estriba, por supuesto, en que proporciona una fértil oportunidad para reproducir repetidamente controversias públicas relativas al "problema musulmán" y su amenaza a la identidad nacional.

Tal como afirma Arun Kundnani en su nuevo libro The Muslims are Coming: Islamophobia, Extremism and the Domestic War on Terror, la construcción social y política del racismo en el periodo posterior al 11 de septiembre se ha atenido en parte a traducir "marcadores culturales ligados a lo musulmán (formas de vestir, rituales, idiomas)… en significantes raciales".

Esta constante fabricación de controversias constituye un ritual por el que puede estereotiparse otra dimensión más de la vida musulmana, presentarla a examen público y señalarla como un problema que requiere una absoluta intervención política. Se pueden generar símbolos continuamente, haciendo que cada marcador cultural quede  eticado como otra prueba más de las excesivas demandas de los eternos extranjeros para con un "anfitrión" tolerante en demasía.

Mucha de esta política de hacerle el caldo gordo al cerdo, que se está volviendo más preponderante por toda Europa Occidental, es oportunista. Por ejemplo, Heinz-Christian Strache, del Partido de la Libertad austriaco, que en 2012 colgó una caricatura antisemita en su página de Facebook, difundió también una foto de él mismo con un cochinillo asado y un pie que rezaba: "Isst du Schwein, darfst du rein" (Puedes entrar si comes cerdo).

El Partido del Pueblo Danés, plenamente entregado a una guerra cultural por los valores daneses, fue de los primeros en sumarse al bienestar animal con el fin de hacer campaña contra la carne halal y lleva mucho tiempo tratando de politizar el suministro de opciones halal en guarderías como "adopción forzosa" de la tradición musulmana. 

Cuando se informó el verano pasado de que algunas guarderías infantiles de Copenhague, tras consultar con los padres, habían dejado de servir productos porcinos, el PPD se quejó de discriminación de la cultura alimentaria danesa. La intensidad del debate que se produjo – y de la acusación de que sólo el PDD hablaba en nombre de la mayoría silenciosa victimizada por minorías con las que se mostraba excesiva indulgencia – dio pie a la primera ministra socialdemócrata, Helle Thorning-Schmidt, a la absurda afirmación pública de la importancia de las albóndigas para la cultura y la identidad danesas.

Que una política de centroizquierda declare su fidelidad a un producto cárnico constituye un efecto previsible de la política europea de integración del último decenio. La integración, pese a todo lo que sugiere de un proyecto nacional de peso, resulta en la práctica una serie de exigencias públicas: tienen que hacer esto, no tendrían que hacer aquello. La política de integración responde a las preocupaciones de la era neoliberal produciendo problemas simbólicos que pueden arrostrarse políticamente mediante acciones simbólicas que no cuestan nada.

Sin embargo, nunca les sale gratis a quienes se racializa como problema. Así, por ejemplo, es en este contexto donde se ha desarrollado un género de acción directa centrado en imponer simbólica y físicamente productos de cerdo a los musulmanes. El grupo francés "antirracismo antiblancos" Bloc Identitaire ha ocupado mezquitas e intentó organizar una marcha de respuesta contra el "rechazo racista" de los musulmanes a comer cerdo.

En lo que se describió después, como era de prever, como una broma, el Vlaams Belang flamenco asaltó una celebración gastronómica en una escuela de Schoten y les metió a algunos niños salchichas de cerdo en la boca. Cuando algunos jóvenes de Helsinki con iniciativa quisieron humillar a un solicitante de asilo afgano que llevaba treinta días en huelga de hambre delante del parlamento finés, se grabaron en video invitándole a calentarse las manos sobre una hoguera antes de asarse en ella unas salchichas.

El cerdo se ha convertido en un meme racista, continuamente adaptado mediante prácticas de hostigamiento: ha habido cabezas de cerdo clavadas en las puertas de las mezquitas, sobres con restos de cerdo enviados por correo, tiras de jamón con las que se frotan los pomos de la puertas, lonchas de jamón metidas en los zapatos de los fieles mientras rezan…

Este es el contexto político en el que intenta inscribirse la política de Le Pen de denuncias en torno al cerdo, pese a todas sus elevadas apelaciones a la República. Y cuando se haya agotado el cerdo, aparecerá una nueva afrenta o una ardiente fuente de resentimiento.

Gavan Titley es profesor de Estudios sobre Medios de Comunicación en la Universidad Nacional de Irlanda en Maynooth y coautor de The Crises of Multiculturalism: Racism in a Neoliberal Age (Zed, Londres, 2011).

Fuente; SinPermiso

SEGURADIF

Accidente tren Santiago

FUENTE: El País 28/4/2014

CATÁSTROFE FERROVIARIA EN GALICIA »

Dos personas ayudan a uno de los pasajeros / MÓNICA FERREIROS (LA VOZ DE GALICIA)

Trágico accidente de tren en Santiago

  • Hay 79 muertos y una veintena de heridos críticos. Es el primer accidente mortal en una línea de alta velocidad
  • Es el suceso de este tipo más grave ocurrido en España desde 1944

DAVID REINERO / SONIA VIZOSO Santiago de Compostela

El accidente más grave en España en los últimos 40 años deja además 140 heridos. El Alvia Madrid-Ferrol descarriló al tomar a 190 km/h una curva en la que no se puede circular a más de 80

El maquinista vuelve a ser el único imputado por el accidente de tren

DAVID REINERO Santiago

El mismo tribunal retiró ayer los cargos a cinco técnicos por “prematuros” pero justificó que se investigue la seguridad

Gráfico | Registros de la caja negra del tren accidentado en Santiago

NACHO CATALÁN Madrid

Durante el trayecto existieron varios eventos destacados en la conducción del maquinista entre Ourense y Santiago

El daño psicológico empieza a aflorar en las víctimas del tren de Santiago

SILVIA R. PONTEVEDRA Santiago

A los cuatro meses de la tragedia aún hay heridos ingresados y otros que no duermen porque solo ven muertos y heridos

Así descarriló el tren de Santiago

Vídeo de las cámaras de seguridad del momento en el que el tren de Santiago toma la curva y descarrila

PERFIL

El piloto que descarriló su suerte

E. T. / J. D.

Garzón, maquinista con 30 años de carrera, perdió el control. Está detenido en A Coruña

AUDIO

La última llamada del tren

DAVID REINERO

El juzgado traslada a las partes la grabación sonora de la caja negra del tren accidentado

SUMARIO DEL CASO

La frenética hora cero del Alvia

JOSÉ PRECEDO

La policía realizó 61 diligencias en cuatro días. El juez estuvo 36 horas seguidas sin dormir

VÍDEOS

Imágenes aéreas del lugar de la tragedia

Imágenes grabadas desde un helicóptero del lugar del accidente de tren en Santiago de Compostela en Angrois

LOS TESTIMONIOS

Los héroes de la curva

JOSÉ PRECEDO

Bomberos, guardias civiles, policías y vecinos se lanzaron a las vías a rescatar supervivientes

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28/04/201400:09 CEST

Dudas sobre la privatización del transporte de pasajeros

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DAVID REINERO Santiago

Los expertos cuestionan varias decisiones de los últimos años

28/04/201400:01 CEST

Los expertos aconsejan la revisión urgente de toda la red ferroviaria

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DAVID REINERO Santiago

La comisión científico-técnica creada tras el siniestro de un Alvia en Santiago en el que murieron 79 personas expone 30 medidas de seguridad. Algunas recomendaciones ya están en marcha

25/04/201417:45 CEST

Adif asegura “no compartir” las conclusiones del informe

EP Santiago

El administrador de infraestructuras ferroviarias mantiene que cumplió "toda la normativa" vigente en Angrois

25/04/201400:25 CEST

Un perito clave critica decisiones que rebajaron seguridad en Angrois

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DAVID REINERO Santiago

El informe entregado al juez Aláez censura las mermas decididas en los sistemas de frenado y el “riesgo” de la curva

09/04/201400:10 CEST

Adif defiende a su antiguo jefe de seguridad en la circulación

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EL PAÍS Santiago

La empresa insiste en que todas las instalaciones ferroviarias en la curva de Angrois estaban “en perfectas condiciones”

08/04/201400:50 CEST

Un exdirector de Adif, señalado como responsable clave en Angrois

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DAVID REINERO Santiago

Dos cargos de la empresa pública coinciden en apuntar a Andrés Cortabitarte, a quien el juez pretende imputar de nuevo

05/04/201400:08 CEST

El primer peritaje avala la tesis de la deficiente señalización de Angrois

foto de la noticia

DAVID REINERO Santiago

Un experto maquinista destaca en el informe que ha remitido al juez instructor del caso los “errores” e “incoherencias” de Adif

03/04/201401:15 CEST

Inspectores de Renfe advirtieron de los horarios muy ajustados del Alvia

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DAVID REINERO Santiago

El juez investiga si se desconectó un sistema de seguridad que fallaba para evitar retrasos, que ya había por varias causas

01/04/201419:41 CEST

Adif y Talgo entregan los papeles que le requirió el juez del Alvia

DAVID REINERO Santiago

Los peritos analizarán el sistema ASFA de control puntual del tren, que en Angrois no estaba preparado para frenar un convoy

28/03/201413:39 CET

El juez exige los documentos que la empresa se niega a entregar

D. R. Santiago

La empresa niega "caos" en la señalización de Angrois y recuerda que ningún técnico ha denunciado incongruencias

28/03/201401:45 CET

“Si hubiera pasado en EE UU habría protestas en el juzgado”

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DAVID REINERO Santiago

El marido de la última fallecida en el accidente de Santiago viaja desde Houston para reunirse con otras víctimas del siniestro ferroviario

28/03/201400:00 CET

Cargos de Adif no logran explicar la señalización caótica de Angrois

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DAVID REINERO Santiago

La guía que tenía el maquinista que conducía el tren Alvia siniestrado no casa con la realidad y hay señales fuera de lugar

20/03/201400:50 CET

Renfe deja a los maquinistas la decisión de contestar al móvil

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DAVID REINERO Santiago

La empresa pública les propone reducir la velocidad o incluso frenar para contestar la llamada “si lo estiman conveniente”

19/03/201413:51 CET

El juez que instruye el accidente dejará el caso antes del verano

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DAVID REINERO Santiago

La rapidez del CGPJ en sacar a concurso su plaza precipita su cambio de juzgado. Álaez alegó razones personales

18/03/201419:14 CET

El abogado del maquinista acusa a Adif de “enredar y marear”

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DAVID REINERO Santiago

Para el letrado la empresa pública “cercena el derecho de defensa” al no querer entregar al juez ciertos documentos

18/03/201414:08 CET

Víctimas piden a empleados de Renfe que cuenten lo que saben

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EL PAÍS Santiago

La plataforma de afectados mantiene que las causas del accidente "fueron múltiples" y que "podría haberse evitado"

18/03/201400:30 CET

Renfe prueba el sistema de seguridad que no tenía el Alvia

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PABLO TABOADA / DAVID REINERO Ourense / Santiago

Los técnicos intentan que el sistema informático de control de la velocidad se coordine con las balizas instaladas

14/03/201401:16 CET

La abogada del Estado acusa al juez del Alvia de hacer una “inquisición”

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XOSÉ HERMIDA Santiago

Le reprocha que dé pábulo a las “especulaciones” de la defensa del maquinista y que plantee a Adif "exigencias arbitrarias"

12/03/201413:23 CET

Los peritos revisan todas las señales un kilómetro alrededor de Angrois

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DAVID REINERO Santiago

Rechazada la petición de Adif de que el maquinista del Alvia no cuente con su propio experto, que ya trabaja en el caso

11/03/201413:41 CET

Los peritos esperan entregar en un mes su informe preliminar del Alvia

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DAVID REINERO Santiago

Esta mañana han analizado los restos del tren accidentado en Santiago, especialmente el vagón técnico,primero en descarrilar

08/03/201400:20 CET

Un maquinista declara que discutió con Renfe sobre el riesgo de Angrois

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DAVID REINERO Santiago

Su supuesto interlocutor, de Seguridad, dice que no le “consta” esa conversación con Mazaira sobre el peligro en la curva

07/03/201414:46 CET

El maquinista que alertó de Angrois asegura que usó el cauce adecuado

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DAVID REINERO Santiago

Renfe alegó que la denuncia del peligro del tramo del accidente no se envió por los canales correctos y por eso no se actuó

06/03/201417:01 CET

El juez del accidente cita como testigos a cinco cargos de Adif

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DAVID REINERO Santiago

Busca aclarar qué parte de la línea era considerada de Alta Velocidad y qué sistema de seguridad requería

26/02/201414:16 CET

Rajoy dice que está “muy orgulloso” de la venta de Novagalicia Banco

EL PAÍS Madrid

El presidente ha garantizado el compromiso del Gobierno en que se conozca "toda la verdad" sobre el accidente del Alvia

25/02/201421:07 CET

El juez Aláez cambia de juzgado y dejará la investigación del Alvia

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DAVID REINERO Santiago

El cambio se producirá dentro de unos meses, cuando el CGPJ nombre a otro juez para la sala que él ocupaba hasta ahora

21/02/201413:58 CET

Blanco dice es “un deber” investigar hasta el final el accidente de Angrois

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PEPE SEIJO Lugo

El exministro de Fomento ha aprovechado su visita a Lugo para defender la inocencia del alcalde que está imputado en la Operación Pokémon

17/02/201417:14 CETVídeo

Siete meses de peregrinación truncada por Angrois

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DAVID REINERO Santiago

El presidente de las víctimas del Alvia termina el viaje en bicicleta que inició en julio y que el accidente interrumpió

17/02/201401:04 CET

Adif no halla documentos de 1991 que le pidió el juez del Alvia

DAVID REINERO Santiago

El magistrado Luis Aláez pretendía conocer el origen de las normas para señalizar los cambios bruscos de velocidad

16/02/201418:54 CET

El Tribunal Superior promete que no habrá retrasos en la causa

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EP Santiago

El presidente del TSXG asegura que el abandono del actual juez, que ha pedido el traslado, no afectaría a la causa

14/02/201420:33 CET

Los últimos kilómetros del Alvia 151

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EL PAÍS Madrid

Reconstrucción del accidente elaborada por la Policía Científica

14/02/201418:42 CET

Cambiar la línea aumentó el riesgo para “cientos de miles de viajeros”

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EL PAÍS Madrid

Las 13 principales conclusiones del juez en el auto sobre el accidente ferroviario de Santiago

14/02/201414:51 CET

El juez del Alvia dice que Adif “jugó con la vida de muchas personas”

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DAVID REINERO Santiago

El magistrado cita como testigos a los jefes de maquinistas que año y medio antes alertaron del riesgo en Angrois

14/02/201400:26 CETVídeo

Así reconstruye la policía científica el accidente de Angrois

DAVID REINERO Santiago

La policía ha aportado al sumario del accidente una reconstrucción realizada por su departamento de infografía