lunes, 7 de abril de 2014

Francia: El desastre de Solférino

 

FREJUS, UNA VICTORIA PARA EL FN

 

Hugo Moreno · · · · ·

06/04/14

 

El don de encender la chispa de la esperanza sólo corresponde al historiador convencido de que ni los muertos estarán seguros ante el enemigo si es que éste vence. Y ese enemigo no ha cesado de vencer.

Walter Benjamin, Sobre el concepto de historia, tesis VI.

Las elecciones municipales del 23 y 30 de marzo han sido un desastre para el gobierno de François Hollande y el Partido Socialista. Aunque siempre la prudencia es buena consejera, este desastre anunciado permite poner de relieve algunos aspectos importantes sobre la coyuntura política y social francesa.

En primer lugar, la derrota del PS no tiene nada de sorprendente. En veintidós meses de ejercicio del poder, entre mayo de 2012 y marzo de 2014, los “solferinos” [1] acumularon innumerables insatisfacciones y decepciones. Su base electoral – esencialmente un sector de las clases medias - votó por Hollande sin mayores ilusiones para poner fin al “reinado” de Nicolas Sarkozy. Las pocas que podían conservarse se disiparon rápidamente. Ahora, este electorado de izquierda ha castigado duramente al gobierno y a François Hollande en particular.

Las tímidas promesas de la campaña presidencial, centradas en poner coto al desempleo y una distribución más equitativa de la riqueza, favorables a las capas trabajadoras, no se concretaron. [2] Al contrario, el desempleo siguió creciendo, asi como el nivel de vida y el deterioro de las condiciones económicas y sociales de las clases trabajadores. El gobierno Hollande-Ayrault apareció como una continuidad de la política de austeridad de Sarkozy, al compás de las directivas orquestadas en Bruselas y Berlín. El gobierno “socialista” se mostró insensible ante los graves problemas que golpean la economía y la sociedad francesa, así como hacen estragos en varios países de la Unión Europea.

En el plano internacional, por otra parte, la política exterior de Francia acentuó el sometimiento a la estrategia de Estados Unidos, cuando no esbozada por su propia cuenta, como las dudosas intervenciones militares en países africanos otrora bajo dominación colonial francesa (Mali, Centroafrica).

En este contexto, las fronteras entre “izquierda” y “derecha” se desdibujaron, contribuyendo al desencanto y a la generalización del fatídico “son todos iguales”. Las contorsiones del funambulista sobre la cuerda floja tenían un límite y un plazo fijo. Se terminaron, evidentemente.

No hubo ningún “giro a la derecha” del gobierno socialista. Hollande y su equipo gubernamental llevaron una línea consecuente : aquella del PS convertido en un partido social-liberal al estilo Tony Blair. No es una novedad, pues. En todo caso, si “giro” hubo, éste comenzó hace tiempo, y no hay que descontar que el reciente desastre no empuje aún más a la derechización de un equipo – el de Solférino – librado a su propia suerte. En todo caso, no resulta difícil descubrir su fondo programático y político : la aceptación de la Europa neoliberal, tal como ésta se estructuró desde Maastrich hasta el tratado de Lisboa.

¿Cómo extrañarse, pues, por los resultados de las recientes elecciones y la fuerte abstención del electorado ?

* * *

La política de Hollande y su primer ministro, Jean-Marc Ayrault, así como la dirección del PS – los “Solferinos” - condujeron a un callejón sin salida. Son los responsables de su propia derrota. Buena parte de los electores que votaron Hollande en mayo de 2012, optaron esta vez por quedarse en sus casas. Eso explica la fuerte abstención en el primer turno : 36,5 % - la mayor desde 1959 - confirmada por el 36,3 % una semana después. Quedó abierta, así, una oportunidad inesperada para la derecha que se debatía en sus conflictos y querellas internas, incluídos los numerosos affaires judiciales en curso. Finalmente, la UMP y sus aliados centristas resultaron los grandes ganadores, así como la extrema derecha del Frente Nacional (FN) de Marine Le Pen.

En efecto, el FN logró imponer su presencia en varias ciudades y numerosos municipios, perfilándose como una tercera fuerza entre la UMP y el PS (aunque no lo sea a nivel nacional). Si se tiene en cuenta que sus electores provienen de las capas populares, obreros y jóvenes, es un dato harto significativo del actual panorama social y político. La gran victoria del FN ha sido, en buena medida, la “desdiabolización” de su propia historia. Apareció como un partido “como los otros”, ganando respetabilidad, limando sus aspectos más negativos, neutralizando incluso a los neofascistas en su seno. Que existen - pues sí, claro – pero marginados por un aparato controlado por Marine Le Pen. La derecha tradicional y la mayoría de los medios de comunicación, dicho sea de paso, aportaron agua a ese molino, como es sabido.

El discurso de Marine Le Pen, demagógico y vacío de contenido, logró impactar agregando a la denuncia tradicional sobre la inseguridad y la estigmatización del “extranjero”, los estragos de la Europa liberal y la pérdida de la soberanía nacional, responsable, según ella, de todos los males. Logró así reflejar aspiraciones sociales e identitarias en un país atomizado social, política y moralmente. Por cierto, denunciar al FN - heredero de las peores tradiciones de la derecha francesa - como “fascista”, no ayuda a comprender este fenómeno singular, ni actualmente ni en su dimensión histórica. En consecuencia, menos aún a combatirlo. Ya avanzado el tercer milenio, los años 30 del siglo pasado tienen poco que ver con la realidad, aunque a veces se perciban olores nauseabundos semejantes, cuando el nacionalismo, la xenofobia y el racismo ganan terreno en una sociedad fragilizada y sin brújula alguna.

* * *

En estas elecciones municipales la izquierda sufrió un verdadero desastre. Perdió concretamente un tercio (30 %) de las ciudades de más de 10.000 habitantes; 38,5 % de más de 30.000 habitantes y 35,4 % de más de 100.000. Sin embargo, logró conservar 349, en total, y algunas entre las más importantes de Francia. En concreto, el PS obtuvo 210, PCF-Frente de Izquierda 56, diversas izquierdas 70, Partido Radical de Izquierda 7, Ecologistas 6. Los socialistas (y sus aliados) lograron también conservar holgadamente la Alcaldía de París y de buena parte de sus barrios, que es mucho decir, con la elección de Anne Hidalgo y una mayoría de consejeros municipales. Hay que destacar, al mismo tiempo, la victoria de la izquierda en Grenoble, donde una alianza entre ecologistas, socialistas disidentes y el Frente de Izquierda, logró imponerse frente a la candidatura investida oficialmente por el PS. Victoria significativa, quizá una pista ejemplar para la recomposición de una fuerza política realmente de izquierda.

Por su parte, la derecha (UMP, UDI-Modem y diversos) ganó 572 ciudades (320 en manos de la UMP), poniéndose al frente de una mayoría de grandes ciudades, incluída Limoges donde la izquierda estaba implantada desde 1912. El resultado final, pues, se tradujo por una izquierda que perdió 151 ciudades, mientras la UMP recuperó 142. La diferencia es notable, en detrimento del PS y de François Hollande.

Hay que agregar el importante éxito del Frente Nacional, el partido xenófobo y racista de Marine Le Pen. Este logró imponerse en ocho ciudades que sumadas a las tres afines de la Liga del Sur y al sector VII de Marsella (zona Norte con 150.000 habitantes, el equivalente de una gran ciudad), da como resultado doce ciudades de más de 10.000 habitantes que serán administradas por alcaldes de extrema derecha, incluídas dos importantes como Béziers (72.000 habitantes) y Fréjus (52.000). La victoria del candidato FN, Steeve Briois, en Hénin-Beaumont (Norte), que se impuso en el primer turno con más del 50 % de votos, resulta por otra parte simbólica : Hénin-Beaumont, en el corazón de la devastada región minera del Norte, fue baluarte del movimiento obrero y de la izquierda durante un siglo, nada menos.

Lejos estamos, empero, del “Miedo sobre las ciudades” que ocupó la primera página de Libération el 24 de marzo. La tentativa de generar un reflejo favorable al “pacto republicano” no funcionó. En primer lugar, la UMP se opuso abiertamente con el famoso “ni-ni” de los tiempos de Sarkozy. Los electores de izquierda, por su parte, evitaron la trampa del mal menor, como aquella del 21 de abril 2002, que se tradujo por la reelección de Jacques Chirac, confrontado inesperadamente a Jean-Marie Le Pen, en detrimento del socialista Lionel Jospin. [3]

Minimizar la importancia del FN en el Norte, Este y Gran Sur de Francia, sería un grave error. Pero conviene también relativizar esta victoria. El FN con las alcaldías ganadas y alrededor de 1400 consejeros municipales, no logró crear una dinámica mayor. Se impuso en varias ciudades con un porcentaje superior al 30 %, en zonas de influencia privilegiada, pero la audiencia nacional no superó el 8,7 % del total. Por ahora, pues, es solo un peligro en ciernes. Peligro real, aunque conviene incluir también la derechización de una mayoría social y la “lepenización” de la derecha republicana tradicional. A menudo, y a pesar del discurso de sus principales dirigentes, la UMP en las municipales no vaciló en la alianza con el FN.

Para las izquierdas, como siempre, es fundamental la identificación clara del enemigo. La historia de la lucha de clases está jalonada de experiencias en este sentido. Pues solo haciendo un buen diagnóstico político y social se puede elaborar una respuesta a los desafíos de cada tiempo. En Francia, no hay duda que ésto pasa por contener la atomización social y la desmoralización política, caldo de cultivo donde germinan los más aberrantes proyectos. O sea, retomar la ofensiva para reganar el terreno perdido en la batalla cultural y política. No hay recetas que aseguren el éxito de antemano. Pero la reconstrucción de una izquierda alternativa, unitaria y plural, basada claramente en el rechazo del modelo neoliberal – el cual ha demostrado contundentemente su fracaso – pasa por este momento crucial. Se perfila como tarea imperativa, al menos si se quiere evitar una derrota de dimensiones y consecuencias mayores y tal vez permanentes

Repito para aclarar: una derrota de dimensiones mayores y consecuencias tal vez permanentes. La cual, por cierto, no concierne solo a Francia, sino al conjunto de las clases trabajadoras de Europa.

FUENTE SIN PERMISO

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Ucrania: laboratorio neonazi, gas y petróleo


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lunes, 31 de marzo de 2014

La clave ucraniana

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Ucrania: laboratorio neonazi, gas y petróleo


"Primero vinieron a buscar a los comunistas, y yo no hablé porque no era comunista.

Después vinieron por los socialistas y los sindicalistas, y yo no hablé porque no era lo uno ni lo otro.

Después vinieron por los judíos, y yo no hablé porque no era judío.

Después vinieron por mí, y para ese momento ya no quedaba nadie que pudiera hablar por mí."

Martin Niemoeller

Pastor protestante, 1892-1984.

“Todo tiene sus límites, y en el caso de Ucrania nuestros socios occidentales se han pasado de la raya, se han comportado de manera grosera, irresponsable y poco profesional”… “San Petersburgo fue la cabeza de Rusia, Moscú su corazón, pero Kiev la madre”.

Vladimir Putin

Discurso sobre Crimea, 2014


Por: Víctor Wilches

Agropolis


Los tambores que anuncian el inicio de una gran guerra mundial continúan repicando en Ucrania. La injerencia a fondo por parte de EE.UU./UE/OTAN en la desestabilización de Ucrania entraña unas connotaciones geopolíticas que van más allá del golpe de estado inducido para instalar un régimen/laboratorio neonazi a las puertas de Europa. Los acontecimientos conducen a conjeturar que con esta agresión se busca alterarle el rumbo al orden internacional multipolar gestado en la última década e impedir su consolidación, y en su lugar imponer un orden internacional hegemónico, opresor, militar/mercenarizado y violento capitaneado por la plutocracia de EE.UU.

La agresión político-militar desplegada por EE.UU./UE/OTAN para forzar un nuevo orden internacional que responda a los intereses de EE.UU. está develando que inevitablemente todos los caminos conducen finalmente a una guerra frontal con China. Para llevar a cabo este arriesgado sueño imperial, Washington y Bruselas tienen que controlar/derrotar tres lugares emblemáticos: La Plaza Maidan, la Plaza Roja, y la Plaza Tiananmen. Tarea no fácil, pero el desespero puede llevar a cualquier demencial aventura, así ésta sea una pugna intercapitalista.

Esta peligrosa jugada por parte de EE.UU./UE/OTAN es producto de la pérdida de influencia y de poder global de EE.UU., cuyo declive acelerado viene acompañado de una profunda crisis económica y energética sin retorno. El modelo capitalista de producción depredó, destruyó y agotó los recursos naturales y energéticos, y contaminó todos los ecosistemas del planeta en su afán de acumulación. El crecimiento económico es cosa del pasado. Sin energía es imposible crecer. Para crecer económicamente se requiere aumentar el consumo de energía, y a la inversa, sin aumento del consumo de energía es imposible crecer económicamente. Por lo tanto, si un sistema basado en el crecimiento económico infinito no puede crecer está abocado a un colapso societal. El modelo capitalista ha llegado a su punto límite y ha comenzado su implosión arrastrado por una crisis multidimensional inherente al propio modelo. “La decadencia y caída del imperio global de Estados Unidos es el hecho más importante de la geopolítica en el mundo de hoy” (1), el colapso está en camino y su impacto es de grandes proporciones telúricas a nivel global. Ucrania acusa ser un revelador síntoma para evitar que el sistema colapse. Esta encrucijada hace que los apetitos imperiales de Estados Unidos en su huida hacia adelante por el control de territorios y de los recursos que quedan conduzcan a una guerra mundial nuclear.

El sistema capitalista estocado de muerte en el alma hegemónica imperial ha entrado de lleno en un giro geopolítico de eje geográfico/Asia/ acelerado. Los acontecimientos internacionales están testificando que la transición de paradigma post imperial-USAmericano se precipita a empellones, dejando a su paso profundas y graves crisis económicas, sociales, ecológicas, políticas, culturales, éticas y humanitarias. Ninguna transición y disolución imperial hegemónica puede ocurrir sin crisis, violencia, ni guerras, así ese escenario sea el menos deseado por la mayoría de la humanidad. Lo ideal sería que ésta fuera pacífica, pero un poder hegemónico erigido a base de violencia y de destrucción no va dar el paso al lado de manera pacífica para que otros llenen este vacío.

La actual ofensiva geopolítico puesta en marcha en Ucrania por EE.UU./UE/OTAN para remodelar el orden internacional -aparte de sus peligros, costos y desenlace final- ha dejado al descubierto dos líneas relevantes interrelacionadas que deben ser analizadas con atención: instauración de un régimen/laboratorio neonazi en Kiev; y una gran crisis energética en especial gas y el petróleo.

¿Por qué Ucrania es centro de rivalidad?

Ucrania juega un rol estratégico en los intereses y en las aspiraciones hegemónicas de EE.UU. desde siempre en su afán por controlar el mundo. Estas tendencias vienen desde tiempo atrás. A inicios del siglo XX la teoría del “Heartland” de Halford Mackinder sostiene que “Quien gobierne en Europa del Este dominará el Heartland; quien gobierne el Heartland dominará la Isla-Mundial; quien gobierne la Isla-Mundial controlará el mundo." Y más concretamente quien domina el “Heartland”, domina el mundo, especialmente si controla Ucrania.

La particular situación geopolítica de comienzos del siglo XXI revive y da un nuevo impulso y valor funcional a la región euroasiática como segmento espacial a controlar para dominar el mundo, lo cual choca frontalmente con las visiones geopolíticas del euroasianismo ruso y de la alianza sino-rusa de revivir la Ruta de la Seda. Este nuevo impulso en “occidente” vendrá de las pretensiones imperiales delineadas por el estratega de seguridad de EE.UU. Zbigniew Brzezinski, quien enfatiza la doctrina que el Estado que domine este vasto continente, el cual constituye un eje geopolítico, de hecho controlaría dos de las tres regiones económicas más productivas y avanzadas del mundo, subordinaría a África y tornaría el hemisferio occidental y Oceanía geopolíticamente periféricos. En Eurasia, vive el 75% de la población mundial y están depositadas 3/4 de las fuentes de energía conocidas en todo el mundo. Y más en concreto afirma que “Rusia sin Ucrania deja de ser un imperio, pero Rusia con Ucrania sobornada y luego subordinada, automáticamente se convierte en un imperio”. Estos parámetros expuestos muestran por qué EE.UU./UE/OTAN están dispuestos a jugar sus últimas cartas en una aventura bélica en Ucrania; y además, por qué en sus propósitos de alcanzar sus metas de dominio y control de Eurasia no existe parámetros de ninguna especie que les impida acudir a los métodos y alianzas execrables, como el apoyo a grupos neonazis y extremistas violentos de derecha.

En el complot dirigido y patrocinado por EE.UU./UE/OTAN para derribar el gobierno de Viktor Yanukóvich y empotrar un régimen neonazi en Kiev, hace gala de la combinación de una serie de elementos entrelazados que deben ser analizados.

Laboratorio neonazi en Kiev

En Ucrania no se empleó el típico golpe de estado blando sustentado en el modelo “revolución de colores” del Albert Einstein Institution, de Gene Sharp, en este caso se recurrió a la aplicación de diferentes instrumentos para llevar a cabo el golpe de estado. Estos van desde la utilización de la protesta social pacífica hasta métodos abiertamente radicales, en los que prevalecen formas de violencia extrema apuntaladas con grupos neonazis y extremistas nacionalistas y mercenarios-francotiradores.

Cambios y variantes al modelo de Gene Sharp ya se habían visto en Egipto, Libia, Siria. Allí se acude abiertamente a yihadistas islámicos como complemento central. En el actual complot en Ucrania por su importancia geoestratégica se sincronizan, se actualizaron y se ejecutan nuevos mecanismos. Por un lado tenemos el modelo de “golpe de estado blando” con toda su parafernalia: la mass media corporativa de “occidente” acusando de lo peor y demonizando hasta el paroxismo al gobierno de Yanukóvich, a Rusia y en especial a Putin (Nota: aquí el autor de ninguna manera está afirmando que Yanukóvich y Putin sean unos santos, se está es analizando el desarrollo de los acontecimientos de rivalidad intercapitalista); las ONGs actuando a tope para velar por los “derechos humanos” y las “libertades civiles y democráticas”. Además, ahora encontramos que las cancillerías, embajadas, parlamentos e instituciones de EE.UU., Unión Europea, Canadá, OTAN, OSCE, tienen una nueva misión diplomática participar abiertamente y en masa en las revueltas de la Plaza Maidan de Kiev, abrazados de partidarios de la neonazi Svoboda de Stepan Bandera y del Sector Derecho.

Por otro lado, esto va acompañado con la participación de multinacionales como Chevron orientadas a la apropiación del gas esquisto de región oriental de Ucrania –en cualquier análisis con relación a Ucrania es básico ver el papel que juegan las multinacionales en la crisis-. La firma de un acuerdo de 10 mil millones de dólares para la producción compartida de gas esquisto entre el gobierno ucraniano y Chevron, es tomado desde Washington como un paso en dirección de la independencia energética de Rusia, y en la tradición de unir los intereses de las corporaciones multinacionales bajo el paraguas y pretexto de la seguridad nacional de EE.UU. Al respecto el International Business Times afirmó que “el acuerdo de Chevron con Ucrania fue apoyado por USA como parte de su estrategia de seguridad nacional para ayudar a reducir la dependencia energética de Europa y de Kiev de Rusia.”  A la par de esto, la multinacional Cargill apunta al control de la producción de los alimentos fortaleciendo la posición comercial de la corporación en uno de los negocios al invertir más de 200 millones de dólares en las acciones de UkrLandFarming (Financial Times, enero 12, 2014). Esta empresa ucraniana que posee 500 mil hectáreas de tierra, es la octava cultivadora de tierra más grande del mundo y el segundo mayor productor de huevos. Cargill también tiene en Ucrania negocios en plantas de procesamiento y terminales de exportación en el Mar Negro. Seguramente necesitaba un puerto para aumentar el grado de control sobre el mercado. No se debe olvidar la importancia mundial agrícola de Ucrania y de la franja de tierra de gran fértil que abarca la mayor parte de las llamadas "tierras negras" o chernozem, al centro y oeste del país. Y para completar el cuadro, Monsanto, la empresa de semillas transgénicas más grande del mundo, también está ganando espacio en Ucrania donde ya controla el 40% del mercado de semillas. Jugada comercial de control agrícola que busca cerrarle espacio a China en el mercado ucraniano. Lo cual se puede inscribir dentro de las guerras por las tierras fértiles y la alimentación desatada a nivel mundial.

Esto se complementa con las medidas que el gobierno neonazi títere de Kiev ha comenzado a tomar para preparar al país para “que afronte las dolorosas pero necesarias reformassociales y económicas” impuestas por la medicina del FMI. Una de los primeros requerimientos del FMI es que los subsidios al gas de los hogares se reduzcan en un 50%. Otros requisitos onerosos del IMF incluyen recortes a las pensiones, en el empleo estatal y la privatización de los activos y propiedad del gobierno (traducción: que las corporaciones occidentales puedan comprar a precio de regalo los bienes públicos); así como otras reducciones en los programas de gastos sociales en Ucrania (Voice of Russia: Ukraine's economic crisis: Who benefits? Who pays?).

El laboratorio neonazi/neofascista de Kiev no es un mero hecho coyuntural para Ucrania o para ciudadanos de tercera o cuarta clase. Ese es el modelo que UU.EE., la Unión Europea, Canadá y en los países del autoproclamado “occidente” vienen adecuando y refinando para implantar en sus propios países. La pérdida y la restricción continuada de las libertades civiles, políticas, sociales y derechos democráticos avanzan a pasos agigantados. Las demandas sociales y políticas son acalladas. Nada de esto existe mientras no esté en la falsimedia corporativa. La protesta ciudadana es criminalizada y penada severamente. El desmonte del estado de bienestar es a marchas forzadas y a golpe de decreto. Todo lo público y los bienes comunes son saqueados. El control e interceptación de todas las fuentes de información y a todos los ciudadanos, pese a ser uno de los más aberrantes ataques a la libertad, no es otra cosa que el miedo de estas plutocracias y sus amos. Las legislaciones nacionales del autoproclamado occidente se están ajustando a un modelo neofascista en ciernes para ser aplicado a sus ciudadanos. Por ello, EE.UU./Obama, el gobierno de Canadá y los gobiernos de Europa salieron presurosos a afirmar y ratificar que el gobierno títere neonazi montado en Kiev tras el golpe de estado es un “gobierno legítimo”. Ese experimento puesto en escena en Kiev es todo un laboratorio neonazi/neofascista que esperan trasladar depurado a sus propias naciones. Un ejemplo palmario de lo que puede pasar en inmediato futuro es la destitución del periodista finlandés Jari Sarasvuo (ver:http://rawnata.blogspot.se, Känd finsk programledare Jari Sarasvuo fick sparken; y enHelsingin Sanomat www.hs.fi/) y el cierre fulminante de su programa por entrevistar al catedrático de la Universidad de Helsinki, Johan Beckman, quien exigió la liberación de Europa de la "junta fascista" ucraniana y acusó al canciller de Finlandia de apoyo a los nazis.

Que nadie se llame a engaño. Alguien puede imaginarse a EE.UU., la Unión Europea, Canadá, la OTAN, entregándole 5000 millones de dólares a unos grupos ucranianos sin saber quiénes eran éstos (dinero confirmado por la misma la Secretaria de Estado adjuntaVictoria Nuland). Ni quiénes son los que conforman esos grupos, y mucho menos darse por enterados quiénes son sus líderes. Naturalmente que todos sabían que sus pupilos/marioneta encargados del golpe eran miembros de grupos neonazis y de extrema derecha. Este monto económico aportado no es una bicoca, ni tampoco gratis. Ante la magnitud de los objetivosoccidentales se podría pensar que es mucho más dinero. La infraestructura y los niveles de coordinación entre los interesados en el caos y el complot contra el gobierno de Yanukóvich y el control de Ucrania pueden ser mucho más oscuros de lo que cualquier mente pueda imaginar. La apuesta de EE.UU./UE/OTAN es una jugada geopolítica temeraria, pero ante la crisis multidimensional por la que están atravesando los conduce inevitablemente a esa aventura.

Crisis energética: Gas y petróleo

La crisis económica mundial galopante desde 2007/2008, y en especial, en los países desarrollados (mal-desarrollados es la mejor definición), se debe a la escasez y el declive de los hidrocarburos. Al no poder disponer de ingentes cantidades de energía en el mercado, fundamentalmente de petróleo, hace que el complejo sistema industrial y tecnológico, sustentado en esta fuente de energía, no pueda funcionar y mucho menos crecer. Por consiguientemente, el sistema al no poder continuar con su crecimiento y su consumo sin límites entra en crisis. El sistema ha chocado con un mundo que es finito, realidad física de la cual no se puede escapar: el cenit del petróleo.

El cenit del petróleo que ya hemos pasado, y que la propia Agencia Internacional de la Energía en su informe anual de 2010 (World Energy Outlook 2010) finalmente reconoce, y afirma que éste tuvo lugar en 2006. Además, muchos expertos y estudios señalan que el cenit de los hidrocarburos más el uranio tendrá lugar en 2018, de ser así estamos ante un problema muy grueso. Estas gráficas de diferentes reportes lo ratifican: el de la izquierda es de Energy Watch Group: Fossil and Nuclear Fuels, the Supply Outlook 2013. Y el otro tomado de The Future.


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Esto cambia el panorama y le da un vuelco total a las políticas de seguridad y a relaciones internacionales de los países de las economías (mal)desarrolladas, pues en su afán de garantizar el acceso, disposición, transporte y control de los recursos energéticos chocan frontalmente con los intereses de otros países y poderes que también están compitiendo por los mismos escasos recursos. Por ello, EE.UU./UE/OTAN han estado involucrados en la última década en cantidad de agresiones e invasiones a países que cuentan todavía con recursos como gas y petróleo, o con abundante agua dulce y tierras fértiles.

En la actual situación internacional de crisis, Ucrania es una puerta crucial en la búsqueda del control de los hidrocarburos de Rusia y de las regiones del Mar Caspio y de Asia Central. Ucrania es una zona geoestratégica que juega un papel central en la estrategia de EE.UU. en sus ansias de hegemonía global. Con esta arremetida Washington, en primer lugar, busca sacar a Rusia de Ucrania y a su vez, quitarle la posibilidad de acceso al Mar Negro y a las aguas del Mediterráneo. Segundo, correr las fronteras de la OTAN si es posible al centro de la Plaza Roja. Tercero, desmembrar a Rusia para controlar sus hidrocarburos y su vasto territorio. Cuarto, tratar de estrangular a China por sus flancos norte y occidental como refuerzo de la llamada política del “pivote Asia-Pacífico” de Obama, para entrar a asestarle de golpe de gracia.

Por lo tanto, nadie se puede auto-engañar o dejarse engañar. Aquí todo tiene que ver con petróleo y gas: energía. Petróleo es casi sinónimo de poder. La trama ucraniana de EE.UU./UE/OTAN obedece al acceso y control del petróleo y el gas de Rusia, Mar Caspio y Asia Central. Sin energía y sin petróleo no hay posibilidad de sostener la máquina de dominio y es imposible parar la caída del imperio. Sin petróleo el dólar chatarra es eso chatarra, pues no hay fuerzas armadas, ni misiles amenazantes que lo impongan como moneda global.

La “aparente sensación de empate” que se presenta en la crisis ucraniana encierra muchos peligros escondidos. Esto no para ahí. Por un lado, porque EE.UU. y sus aliados europeos aunque estén contentos con su gobierno-títere neonazi en Kiev, no se van a quedar satisfechos con lo logrado. Y por el otro lado, Rusia no duerme tranquila pese a la rápida adhesión de Crimea tras el masivo referendo autodeterminación.

El forzoso alto en la marcha al que se vio obligado EE.UU./UE/OTAN, tras la rápida jugada del Kremlin al consolidar su posición en Crimea y de un control seguro de la base militar de Sebastopol, es un simple interregno para preparar los siguientes pasos. Mientras tanto, la obscura realidad es maquillada con sanciones y expulsiones de organismos que ya no juegan un papel preponderante en el contexto internacional.

La pregunta que surge es ¿qué obligó a EE.UU./UE/OTAN a hacer este alto en la marcha de conquista? Respuesta, la carencia y garantía de insumos energéticos (gas y petróleo) suficientes y seguros que permitan seguir a delante con la agresión.

Por tal motivo, petróleo y gas y su garantía de abastecimiento es el tema recurrente en actual la crisis ucraniana por parte de las élites gobernantes europeas y de EE.UU., asunto que contiene dos vertientes centrales: 1) que los países de Europa no disponen de gas y petróleo, y 2) que Europa en gran parte depende las importaciones de gas y de petróleo de Rusia.

Esta baza a favor de Rusia y el hecho de que Moscú pueda cortar el suministro de energía hace que las agresiones se detengan un momento, mientras se resuelve cómo garantizar el abastecimiento para que la economía europea no se vea comprometida y paralizada. Ante esta circunstancia han surgido las más variadas soluciones y respuestas. Estas van desde acudir a la supuesta abundancia e independencia energética de EE.UU. para usarla como arma energética estratégica contra Rusia, hasta llegar a plantearse el supuesto abastecimiento energético con gas del norte de África.

Ninguna de estas alternativas son reales, ni tampoco fáciles de concretar, por más que sus líderes las den como ciertas. En cuanto al gas procedente del norte África, surge una inquietud, si esa vía puede abastecer con tanto gas a Europa por qué no se ha puesto en marcha de tiempo atrás. Y súmele a esto que Europa no cuenta con gasoductos, ni con plantas de licuefacción de gas en Europa. Ni con plantas de almacenamiento de grandes cantidades. Por lo tanto, esto para tranquilizar a los ciudadanos puede estar bien, pero con  meros deseos no basta para garantizar la seguridad energética de un continente que no cuenta con petróleo y gas.

Con relación a la abundancia de gas y de petróleo de EE.UU. encontramos argumentaciones de que Washington podría suplir las necesidades de gas de Europa o, como afirma Angela Merkel que “El gas estadounidense podría ser una opción”. Sabrá Merkel lo que esconde la historia del gas esquisto, que no existe tal abundancia que permite exportar, y que esto no es más que una gran burbuja energética más parecida a una pirámide Ponzi. Que el decline del gas esquisto de Estados Unidos ya está en camino como lo señala este artículo de Oil Price.com Shale Bust: North America Natural Gas Production set to Seriously Decline”.Además, Ella debería saber que los inversores están huyendo del negocio por la baja rentabilidad y la oposición de los habitantes de los lugares afectados por el fracking, por los graves problemas de contaminación medioambiental. Ella y los gobernantes europeos podrían consultar el completo estudio sobre el tema: “Baby, Drill, Baby” de David Hughes, para que no especulen con el gas pizarra de EE.UU., ni de Polonia.

Veamos cómo quedan las pretensiones de inundar a Europa con gas estadounidense, escuchemos que dicen al respecto los militares y expertos que se reunieron en la última cumbre de diciembre del Dialogo Transatlántico de Seguridad Energética. Afirma el coronel US Army Daniel Davis: “La producción del gas pizarra de USA ha soportado una meseta en el último año que es poco probable que consiga mantener la sostenibilidad a largo plazo debido al modo impresionante de las altas tasas de declive, y debido a que gran parte de la producción proviene sólo de dos o tres campos.”  

Y qué hablar de crear una “unión energética europea”, esto parece más un pomposo discurso para el oído de los ciudadanos europeos. Es algo así como no hace falta el gas ruso, no lo necesitamos. No se preocupen que si vamos a la guerra les garantizamos que no pasarán frio en el invierno. La pregunta es dónde están los hidrocarburos, quizá la UE cuenta con los recursos de otros países.

Asimismo el petróleo esquisto de EE.UU. tampoco inundará a Europa. La abundancia e independencia procedente del boom petróleo esquisto ha tocado las cumbres del pico y comienza su declive acelerado. Contemplemos la relación que presenta BP para el año 2012 con relación a importación/exportación de EE.UU., para ver si de verdad puede enviar petróleo a los sedientos países europeos. EE.UU. produjo 8.9 millones de barriles diarios, consumió 18.5 Mbd e importó 10.5 Mbd. Según la U.S. Energy Information Administration(EIA), en enero de 2014 el consumo fue de 18.89 Mbd y su producción de 8.39 Mbd, lo cual indica que tiene un déficit de 10.5 Mbd, que deben importar. Por lo tanto, en dónde está el petróleo para enviar a Europa y evitar la dependencia de las importaciones europeas procedentes de Rusia.

Al mismo tiempo, encontramos información que corrobora cuál será el devenir del boom energético de EE.UU. en el corto tiempo, y existen muchas preguntas sobre qué va a pasar cuando la burbuja procedente del gas y petróleo pizarra se desinfle. Le Monde de Francia se pregunta Según Washington, el boom del petróleo de esquisto estadounidense alcanza el pico en 2016. ¿Después qué?” Por su parte Christian Science Monitor, enero 21 de 2014, preguntaQué pasará cuando el boom del shale finalice?” Mientras que  Bloomberg, feb. 27 de 2014, se refiere a que El sueño de la independencia del petróleo de USA le tira la puerta por la cara contra los costos del petróleo pizarra. Y Wall Street Journal, enero 28 de 2014, preocupado por los negocios se refiere a que “Las grandes compañías petroleras luchan para justificar los crecientes costos de los proyectos. Y a manera de remate tomemos lo que dice el experto Arthur Berman en una entrevista el 5 de marzo de 2014:Seamos honestos, después de todo. La producción de combustibles pizarra no es una revolución, es una fiesta de jubilación. (Oilprice.com y en Produktionen från Skiffer är inte en Revolution utan ett Pensionärsparty!).

Lo anterior completa el cuadro. Esto sugiere y reitera que la aparente “calma que se presenta” en la crisis ucraniana, post-adhesión de Crimea a Rusia, es un periodo de preparación mientras EE.UU./UE/OTAN resuelven de manara expedita y “segura” el problema central: los energéticos, para poder seguir con los planes de copar a Ucrania, desmembrar a Rusia y continuar la marcha a Pekín.

Aquí en este momento del análisis es que aparece de forma diáfana la pieza del puzle energético que hace falta en toda esta aventura bélica: Venezuela. Los hidrocarburos de Venezuela son los que van a garantizar que EE.UU./UE/OTAN puedan continuar con sus pretensiones de imponer un nuevo orden internacional hegemónico. La desestabilización del gobierno de Nicolás Maduro es parte de la obra geoestratégica. Por lo tanto, lo que viene para Venezuela es un ataque con la combinación de todos los instrumentos posible de parte de Washington para derrocar al gobierno bolivariano, pues ese petróleo es requerido con urgencia. Ese petróleo para EE.UU. es la garantía de que no desaparezca de la escena internacional como imperio. Aquellos países que cuentan con recursos energéticos suficientes y que pueden ser apropiados para los intereses de EE.UU., deben esperar la misma medicina. País que cuente con gas o petróleo será agasajado con “bombardeos humanitarios” y la democracia le llegará con drones.

A manera de conclusión hay que resaltar el selecto gambito Sebastopol Севастóпoль de Putin, de la profiláctica defensa Crimea que acusa extenderse por el flanco oriental, y  que su vez, amenaza por rayos X con su poderosa pareja de alfiles: gasífero y petrolífero, el corazón de la industria y de la economía jadeante europea que no vislumbra signos de recuperación. El Zar prepara enroque corto, mientras se introducirse en las complejas estrategias del weiqi围棋(Go), juego de los eruditos chinos. Todo acontece bajo la atenta mirada de los bric+s, jugadores de un moderno chaturanga. Pero a pesar de tan rápidos movimientos y de las obligadas alianzas defensivas para detener el monstruo, en el tablero global danza amenazantemente una guerra mundial nuclear. En el escenario global, el orden mundial que más probable se percibe es el de un darwinismo social militar-mercenarizado regido bajo dictámenes de un neofascismo social, capitaneado por la plutocracia de EE.UU. y secundado por la Unión Europea e Israel. Si esta seria amenaza a la humanidad no logra ser contenida por los poderes que han venido consolidando el orden internacional multipolar actual, el futuro será demasiado aciago. Y si a la par de esto, los pueblos del mundo y sus luchas no cuentan con la suficiente unidad y fortaleza el futuro de las nuevas generaciones será sombrío. Por ello, todos los esfuerzos y las luchas que se emprendan para detener a la barbarie puesta en marcha son una conquista. Cada segundo que se gane para evitar que el leviatán avance es un tiempo valioso para la humanidad. El aleteo de la mariposa puede desencadenar olas de emancipación social y política a nivel global y la sed de libertad de los pueblos puede derribar imperios

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lunes, 24 de marzo de 2014

LA UE SIN POLTICA NI EXTERIOR NI INTERIOR

Ucrania y unión bancaria: Europa sigue brillando por su ausencia
Carlos Elordi
Los líderes de UE darán una respuesta conjunta a la anexión de Crimea a Rusia
Merkel, a su llegada a la reunión del PPE previa a la cumbre de Bruselas.
Los últimos acontecimientos que se han producido en el territorio político de la UE no están precisamente animando a creer en la trascendencia de las próximas elecciones europeas. La incapacidad de los 28 para acordar una respuesta que esté a la altura de las iniciativas que Vladímir Putin ha adoptado en Ucrania no sólo ha confirmado patéticamente que la UE carece de algo parecido a una política exterior, sino también las enormes limitaciones que los dirigentes europeos tienen a la hora de actuar un palmo más allá de la frontera de sus estrictos intereses nacionales. Y los cicateros acuerdos adoptados en materia de unión bancaria han mostrado que, más allá de concesiones muy restringidas, los países ricos de la UE, con Alemania a la cabeza, siguen sin estar dispuestos a poner el dinero necesario para solventar los problemas de los más endeudados.
Hasta los analistas menos osados coinciden en que la UE ha actuado mal desde el inicio de la actual crisis ucrania. Que propició lo que iba a ser el elemento desencadenante de la misma –el acuerdo de asociación de Ucrania a la UE, que sacaba al país de la esfera de influencia de Rusia– sin poner un solo euro para hacerlo viable. Que cuando el poder entonces dominante en Kiev rechazó dicho acuerdo, provocando una protesta popular que no dejaría de crecer, algunas cancillerías europeas y, particularmente, sus servicios secretos, se dedicaron, en secreto, a apoyar dicha protesta sin tener un plan para hacer frente a las consecuencias que un eventual éxito de la misma podría provocar y, más en concreto, la inevitable respuesta por parte de Moscú.
Los acontecimientos se fueron precipitando –el Maidán ganó la partida al presidente Yanukovich, le depuso sin mayores miramientos constitucionales, se declaró fervientemente antirruso y finalmente Putin ocupó Crimea– sin que a Bruselas se le ocurriera convocar una cumbre para acordar una posición en torno a la peor crisis que el continente ha vivido desde la desintegración de Yugoslavia y que, si los peores escenarios futuros se verificaran, sería bastante más grave que aquella, porque, puestos a lo peor, podría llevar a soluciones militares de amplio espectro. O, cuando menos, a que se plantearan sobre el papel.
Tan necesaria cumbre sólo se ha producido esta semana. Cuando los hechos, al menos en la fase actual, ya se habían consumado. Dos días después de que Vladímir Putin anunciara la integración de Crimea en la Federación Rusa, los líderes de los 28, reunidos en Bruselas, se limitaban a proclamar que eso estaba muy mal, que no podía ser, y a adoptar unas sanciones mínimas en cuya eficacia no podía confiar nadie. Nunca la UE ha demostrado tener tanta cortedad de miras. Tal y como están las cosas, Putin –que él sí que tiene objetivos claros en política exterior, que él sí que sabe que ésta es un ingrediente primordial de cualquier política de Estado– tiene las manos sustancialmente libres para decidir autónomamente. Y si a partir de ahora actúa con prudencia, que eso es lo que parece que va a ocurrir, será porque así lo considere oportuno, de acuerdo con sus propios cálculos e intereses, no porque se lo impongan desde fuera.
La actitud timorata de Europa no se debe tanto al miedo a las eventuales represalias energéticas por parte de Rusia. Distintos informes europeos coinciden que un corte del suministro de gas tendría consecuencias mucho menores de las que pudo tener hace una década y se podían asumir. A lo que Europa tiene miedo es a un enfrentamiento con cualquier potencia que se atreva a cuestionar su supuesta hegemonía en el hinterland que considera propio.
La soberbia complaciente de la clase dirigente europea le ha impedido comprender que la Rusia que se creía sojuzgada para siempre tras el desastroso final del sistema soviético ha resurgido de sus cenizas y quiere contar con voz propia en la escena internacional. Los grandes de la UE no lo tenían previsto. Creían que las inversiones, el comercio y los chantajes financieros bastaban para tener controlado a Moscú. Y ahora no sólo no saben qué hacer, sino que carecen de instrumentos para afrontar lo que se les ha venido encima. La inexistencia de una verdadera unión política europea, con su correspondiente política exterior, aparece como un problema insuperable y paralizante.
Respecto del otro asunto, el Gobierno de Mariano Rajoy se ha quedado solo a la hora de cantar las excelencias del reciente acuerdo en materia de unión bancaria. Las demás opiniones coinciden en que el texto se ha quedado muy corto respecto a las necesidades reales, en que Alemania no ha cedido en su férrea posición de no implicarse demasiado en la solución de los problemas bancarios del resto de países de la eurozona, al tiempo que ha dejado fuera del ámbito de aplicación del acuerdo a buena parte del sector financiero germano. Y, lo que es más inquietante, que si se produce una nueva crisis bancaria, los recursos que se dispondrán para afrontarla sólo serán algo más sólidos y estarán algo más perfilados que los que había en la anterior. Por tanto, nada sustancial ha cambiado.
Por el contrario, se nos repite hasta la saciedad que lo que sí han cambiado, a mejor y mucho, son las atribuciones de los parlamentarios europeos a la hora de influir en las decisiones políticas de la UE. Pero, vistas más de cerca, esas nuevas atribuciones, siendo bienvenidas, tampoco son para tanto. Y, además, todavía está por ver qué incidencia tendrán en la práctica, a medida que vayan rodando y generen anticuerpos con los que los poderes comunitarios reales tiendan a anularlas. Lo que, hoy por hoy, sí que parece seguro es que el Parlamento europeo, aun dotado de esas nuevas atribuciones, no podría haber evitado, en lo sustancial, que la política de la UE se orientara de forma distinta a lo que hasta ahora lo ha hecho en la crisis ucrania ni en materia de unión bancaria
Fuente: Público.es

Publicado por Jose R amon Montes Gonzalez en 22:06

Etiquetas: poilítica exterior, política interior, Union Europea

martes, 18 de febrero de 2014

GRIETAS EN EL DISTRITO RIN

 

 

 

 

Grietas en el Eurodistrito del Rin

Rafael Poch | 17/02/2014

El referéndum de Suiza contra la emigración de la UE solo es un síntoma de cómo el proyecto europeo, socialmente devaluado por la crisis y sus estafas, pierde cohesión y base social.

La frontera  de Saint Louis, junto a Basilea

EL EUROPÍSMO SE DERRUMBA EN ALEMÁN

 

La frontera de Saint Louis (en Francia), junto a Basilea (Suiza) / Foto: Rafael P. de Feliu

Esto era la granja modelo de la Unión Europea: tres países, Francia, Alemania y Suiza, dos de ellos enemigos históricos y hoy pilares de la UE, y el tercero históricamente neutral y hoy con acuerdos estrechos con Bruselas, conviviendo, sin fronteras y con infraestructuras comunes, alrededor del Rin: el corazón de Europa.

Es el llamado “Eurodistrito del Rin” o “Aglomeración trinacional de Basilea”, con 2,3 millones de habitantes de las tres naciones. A un lado la ciudad suiza, sede de importantes industrias, al otro Saint Louis, villa francesa de la alta Alsacia, y un poco más allá Lörrach, parroquia de Baden-Württemberg, el estado más boyante de la dominante Alemania. Todo en razonable armonía. Y en eso llegó el referéndum suizo.

El día 9 los suizos aprobaron en consulta limitar la emigración europea, renegociando los acuerdos vigentes establecidos en la materia con la UE. El mandato, que habrá que ver cómo se aplica, contempla el establecimiento de unas cuotas de emigración dentro de tres años. La UE, que cada vez más se comporta como un imperio arrogante y autoritario ha recibido una bofetada de la pequeña Suiza. ¡Intolerable!

En la prensa alemana se lee que en el referéndum de Suiza, “ha ganado la estrechez de miras y la cerrazón” y ha perdido, “la tolerancia y la justicia”. La canciller Merkel ve “importantes problemas”. En Bruselas se enfadan, congelan acuerdos y amenazan con represalias.

Nadie parece ser consciente del espejo que ese referéndum, en el que indudablemente la derecha suiza ha capitalizado un resentimiento nacional hacia ciertos deterioros, ofrece a toda Europa y en primer lugar a Alemania.

Desayuno

Desayuno en Saint Louis, 20.000 habitantes y una calle sin gracia que acaba en la frontera. Bajo las banderas de Francia y Suiza un edificio de aduanas abandonado desde 2008 y con las ventanas polvorientas. Edouard Dombó es uno entre las decenas de miles de franceses que atraviesan diariamente esta frontera para trabajar en Basilea. Treinta años en “Swiss Metall”, una empresa metalúrgica que fabrica piezas para relojes. La empresa la han comprado los chinos que se van deshaciendo poco a poco de la plantilla. “Alguno de mis compañeros se ha suicidado”, dice. Ya sesentón, él se ha podido jubilar. El referéndum del domingo va a cambiar aún más el ambiente hostil hacia los “frontaliers” (en alemán “Grenzgänger”, en italiano “frontalieri”) los que atraviesan cada día la frontera para trabajar en Basilea, explica. “Mi hijo, que nació en Suiza se ha encontrado con que esta semana le han puesto problemas para obtener el pasaporte suizo, le han dicho que hay que esperar a ver qué pasa”. “Todo esto no anuncia nada bueno para Europa”, dice Dombó, nacido en Martinica y votante de François Hollande. ¿Decepcionado?, “claro, pero, ¿qué se podía esperar de Hollande? Todo esto supera a los políticos. Tampoco Obama ha podido cambiar nada en Estados Unidos”, dice. “El euro lo desordena todo, esto no hay quien lo arregle”, concluye encogiéndose de hombros.

En la sede del Comité de defensa de los trabajadores del Alto Rin (CDTF) la organización de los frontaliers, los teléfonos no paran de sonar. “El referéndum ha sido una bêtise total”, dice Jean-Luc Johaneck, presidente de la CDTF.  “Ante la crisis todo el mundo tiene miedo y éstas son las reacciones”, explica. “Va a ser muy difícil aplicar el resultado del referéndum porque Suiza necesita esa mano de obra”, pronostica Johaneck.

Almuerzo

Almuerzo en Basilea, magnífica ciudad. En su catedral gótica, tumbas de comerciantes burgueses judíos del siglo XVI junto a las de la aristocracia y el clero local. La industria de Basilea es enormemente dependiente de los “frontaliers /Grengänger” para su funcionamiento. Por eso, la ciudad ha sido, junto con Zurich y el cantón de Zug (sede de empresas fantasmas), el único de la Suiza alemana donde no ganó el referéndum.

“La consulta no va a tener incidencia inmediata, todo dependerá de cómo el gobierno aplique su mandato”, dice Katrin Bauman, jefa de recursos humanos de “Bell”, primera empresa suiza de procesamiento de carne. Con 3000 empleados en el país, “más del 60%” de la plantilla empleada en producción de la fábrica de Basilea son “frontaliers”, dice Bauman. La fábrica se ve desde la frontera y en su parking la mitad de los coches son de matrícula francesa. Al lado de “Bell” hay una fábrica del gigante Novartis, segunda empresa farmacéutica mundial. Su sede es Basilea, pero su contabilidad se hace en Chequia. Sin los extranjeros, y especialmente contra Europa, Suiza se hundiría económicamente. El pequeño país recibe de Europa la mitad de sus inversiones y le vende dos tercios de sus exportaciones. Para muestra el queso.

“Europa absorbe el 80% de la exportación de nuestro queso, que podría pagar la factura de la limitación de la emigración”, dice Manuela Sonderegger, portavoz de Switzerland Cheese Marketing. La mayor parte del emmentaler, gruyère y del apenzeller se vende en Alemania, Italia y Francia, explica.

Té a las cinco

Té vespertino en Lörrach, 48.000 habitantes. Un centro histórico antiguo destrozado por el comercio y por un sentido práctico germano sin la menor concesión a la estética. Aquí son 50.000 los alemanes que atraviesan cada día la frontera hacia Suiza para trabajar. Gracias a la tacañería salarial alemana, médicos y enfermeras ganan más del doble en Suiza. En Lörrach una enfermera gana, con suerte, 1500 euros, en Suiza 4000 francos, equivalentes a 3200 euros. En el Tesino, en la suiza italiana, una secretaria de abogado gana 3100 euros, en Italia un abogado joven, si encuentra trabajo, unos 1500. En Francia el salario mínimo es de 1700 euros. Y la diferencia va en aumento: en Suiza en mayo se votará, en otro referéndum, el establecimiento de un salario mínimo de 3300 euros. Más franceses, alemanes, e italianos, querrán ir a Suiza.

“Aunque el referéndum no tendrá una consecuencia inmediata, habrá una reacción de la UE y probablemente empeorarán las relaciones con Suiza y la actitud negativa hacia los extranjeros”, pronostica la alcaldesa de Lörrach, Gudrun Heute-Bluhm. “Quien contribuye al bienestar de un país debería sentirse bien acogido”, sentencia. La frase es buena, pero de aplicación universal.

Tal como están las cosas, cualquier sociedad europea habría respondido igual a la misma pregunta. En Alemania, por ejemplo, las encuestas arrojan una mayoría de adversarios y críticos con la emigración. Pero la diferencia entre Suiza y suis grandes vecinos no es solo los más desarrollados procedimientos de democracia directa y consultas vigentes en ese país.

Hartazgo suizo

El dato central de la emigración en Suiza es su importancia, muy superior a la de los grandes países europeos: De los casi 8 millones de habitantes de Suiza, 1,8 millones son emigrantes. En Suiza hay un 23% de emigrantes, tres veces más que en Alemania donde representan un 8,2% de la población. En el cantón suizo de Tessino, de 300.000 habitantes, cada día vienen a trabajar 60.000 “frontalieri”. Traducido al alemán es como si cada día vinieran a trabajar a Baviera 2,5 millones de checos.

A pesar de la enorme diferencia de magnitud, la derecha alemana se declara inspirada por el referéndum suizo: tanto representantes de la CSU bávara como de los euroescépticos deAlternative für Deutschland, dicen querer seguir su ejemplo.

En 40 años, la población suiza casi se ha doblado. Desde la entrada en vigor del acuerdo con la Unión Europea en la materia, en 2002, hay un flujo anual de 80.000 europeos que se instalan en Suiza, diez veces más de lo que esperaba el gobierno, y más gente de la que entra en España o casi lo mismo que en Francia, países diez veces mayores.

Entre el 30% y el 40% del personal en el ámbito de la sanidad y la asistencia es extranjero, frecuentemente alemanes mal pagados en su país. La situación no es muy diferente en otros sectores como la hostelería, el turismo y las universidades. Casi dos tercios de los profesores de la Universidad Técnica de Zurich (ETH) son extranjeros.

En ese contexto la derecha suiza no ha necesitado gran esfuerzo para atribuir a los extranjeros los cuellos de botella en la asistencia sanitaria, los atascos de tráfico y hasta la especulación y degradación del paisaje resultado del aumento de población y la metástasis de infraestructuras de transporte.

Al lado de la realidad suiza, la histeria que se ha organizado en Alemania alrededor del supuesto “turismo social” de rumanos y búlgaros, es notable. Desde que los ciudadanos de esos dos países pueden circular libremente, “en Alemania no ha habido un gran incremento del flujo ni se espera”, dicen en el consulado rumano de Berlín. Los rumanos y búlgaros que vienen a Alemania tienen mayor formación que el alemán medio (un 19% con estudios universitarios, frente al 14% alemán) y su peso entre los receptores de ayuda social es ridículo: un 0,7%.

No solo Alemania, sino Europa entera achaca a Suiza lo que ella misma practica, y con una brutalidad bien cruda, con los extracomunitarios, e incluso con los pobres del maltrecho club continental cada vez más dividido en categorías.

El problema que contiene el referéndum contra la emigración de Suiza supera con creces la cuestión del denostado “populismo” y apunta hacia algo mucho más profundo. Privada o mermada en su estado social, que era la base de su consenso civil, y convirtiéndose a marchas forzadas en un club oligárquico y autoritario con cada vez más desigualdades (entre sectores sociales y entre países), Europa se agrieta y pierde su base social. Con más explotación y más desigualdad Europa, simplemente, no vale la pena. Lástima, porque la integración de sus naciones era un buen paliativo para su histórica agresividad dominadora, por lo menos de puertas adentro.

“Fuck the EU”

Ante el retroceso del bienestar que la crisis introduce, los ciudadanos redescubren sus estados nacionales como retaguardia. El resultado es algo parecido a esa vulgar expresión que la vicesecretaria de Estado norteamericana, Victoria Nuland, dedicó a Bruselas/Berlín por no contribuir lo suficiente al cambio de régimen en Ucrania: “Fuck the EU”.

Eso es lo que han dicho los suizos, han mandado a hacer puñetas a la UE, pero sobre todo es lo que está en el ambiente en muchos países de Europa, un descontento que seguramente irá a más y que a falta de alternativas sociales y democratizantes desagua casi exclusivamente hacia la derecha política.

Polonia tiene problemas con la política medioambiental europea, Alemania quiere abrir su mercado de trabajo restrictivamente solo a la mano de obra cualificada y al final se verá tentada por crear su Kerneuropa, un club de países pata negra, en la Europa del sur se querrá renegociar la deuda, en el Reino Unido el “Fuck the EU” es programa político idiomáticamente literal… Todo el mundo quiere cambiar los torcidos contratos de un club y una moneda que tienden a ser vistos como vacas sagradas a las que hay que sacrificar el nivel de vida.

En su torre de marfil los señores de Bruselas y Berlín, parecen ignorar que el “proyecto europeo” se va al garete desde el mismo momento en el que las solidaridades (o aparentes solidaridades) y bienestares que contenía su promesa se han disuelto.

El primero en decir el “Fuck the EU” fue el propio gobierno alemán, al cerrarse en banda en el otoño de 2008 a cualquier solución solidaria del desbarajuste bancario-financiero. En lugar de eso se optó por una estrategia nacional-oligárquica para que la banca, en primer lugar  alemana y francesa, cobrara íntegramente sus deudas a costa de las clases medias y bajas. Deudas contraídas financiando estúpidas especulaciones -en el caso del ladrillo de España, Estados Unidos o Irlanda- con los enormes capitales del excedente comercial exportador, logrado a su vez,  en gran parte, con una tacañería salarial que desestabilizó a los socios.

Tras aquel primer corte de mangas al “proyecto europeo”, siguieron otros, todos antisociales y autoritarios; se cambiaron constituciones en 24 horas, se fulminaron primeros ministros por proponer referéndums (Papandreu) o por replicar (el impresentable Berlusconi), y se les sustituyó por gente de la banca; se fustigaron y reprimieron movimientos sociales como los de Grecia, España, Portugal y otros que protestaban contra la estafa (mientras se aplaudía el de Ucrania por consideraciones imperiales). Después de todo eso nadie puede extrañarse de la reacción. Suiza forma parte del mismo reflejo contra una UE crecientemente desagradable, pero seguramente será Francia la que genere el Fuck the EU más decisivo…

Hay que espabilarse para que todo ese malestar, de base completamente racional, no lo monopolice la derecha y conduzca al continente hacia un universo pardo

lunes, 10 de febrero de 2014

Miles de personas se manifiestan en Suiza por el resultado del referéndum

BERNA, CONFEDERACIÓN HELVÉTICA

La Comisión Europea señaló en un comunicado que "lamenta" esta iniciativa para la restricción de la inmigración europea a su mercado laboral. La campaña denominada "Contra la migración en masa" fue probada por un margen de apenas 0,3%

Opositores a la iniciativa denominada "Contra la migración en masa" se han manifestado en varias ciudades suizas contra el  resultado del referéndum celebrado ayer en el país.

La Comisión Europea señaló en un comunicado que "lamenta" esta iniciativa de introducir cuotas para la restricción de la inmigración europea a su mercado laboral. La medida "va en contra del principio de libertad de movimiento entre la UE y Suiza", reaccionó el Ejecutivo comunitario, a lo que añadió que "examinará las implicaciones de la iniciativa en las relaciones bilaterales entre el bloque y la Federación Helvética teniendo en cuenta el resultado del referéndum".

El miedo al trabajador inmigrante procedente de la Unión Europea se ha impuesto frente a todos los argumentos en su defensa de la clase política y de las organizaciones económicas de Suiza, que en tres años restablecerá el sistema de cuotas para regular su entrada al mercado laboral.

El Gobierno Federal suizo reaccionó señalando que este desenlace "es la expresión de un malestar" social provocado por el aumento de la población y admitió que "marca un punto de inflexión que tendrá repercusiones".

Las dos principales organizaciones empresariales de Suiza manifestaron su decepción y pidieron a las autoridades "soluciones modernas y no burocráticas" para reducir los daños a la economía nacional.

Por un estrecho margen, de apenas 0,3% , los votantes suizos aprobaron hoy en referéndum volver al antiguo sistema para limitar la entrada de trabajadores de la UE, como lo hace en el caso de todo el resto de países.

Esta iniciativa fue apoyada con el 50,3% de votos, así como por la mayoría de los 26 cantones suizos, una situación que se vive como un verdadero terremoto político y que ya ha levantado los temores sobre sus consecuencias en el conjunto de las relaciones con Bruselas.

Este referéndum fue promovido por la Unión Democrática de Centro (UDC), un partido de extrema derecha que tiene en sus registros numerosas iniciativas contra los extranjeros y los solicitantes de asilo.

Las cifras oficiales desmienten el impacto negativo de la entrada de trabajadores europeos en Suiza

El lema elegido hablaba por si sólo: "Contra la inmigración en masa", en alusión a la importante entrada en Suiza de europeos en busca de empleo, particularmente desde el inicio de la crisis económica mundial.

El resultado de hoy restablece, además de las cuotas, el principio de la preferencia por el trabajador nacional frente al extranjero, que estaba abolida desde 2002, en aplicación del acuerdo con la UE sobre la libre circulación de personas.

Todos los comentarios coinciden en que el resultado de esta consulta popular abre un periodo de gran incertidumbre en las relaciones con el bloque comunitario, del que Suiza es evidentemente muy dependiente desde el punto de vista comercial y económico.

Sin embargo, el argumento del grave impacto macroeconómico que podía tener entrar en una renegociación con la UE no fue suficiente para calmar los temores de un importante sector de la población.

La UDC acusó a la inmigración del aumento insostenible de la población y del supuesto aumento del desempleo, particularmente en las regiones fronterizas.

A nivel nacional, sin embargo, las cifras oficiales desmienten el impacto negativo de la entrada de trabajadores europeos en Suiza, donde la tasa de desempleo de 3,2% hace palidecer de envidia a casi a cualquier otro país.

Los promotores del referéndum acusaban también a los trabajadores inmigrantes del incremento de precios en el sector inmobiliario, de la sobrecarga en los trenes, de los problemas de circulación en las carreteras, así como de competencia salarial desleal, al aceptar remuneraciones menores a las que se ofrecería a un suizo.

Se considera que este resultado hará inevitablemente una renegociación no sólo del acuerdo sobre la libre circulación de personas, sino de todo el paquete de acuerdos bilaterales del que forma parte y que están vinculados jurídicamente. Esto lleva a que, si uno de los acuerdos cae, el conjunto caduca, en virtud de la denominada "cláusula guillotina", que varios políticos temen que la UE pueda decidirse a aplicar.

miércoles, 5 de febrero de 2014

SEMOS EUROPA


 
 


 

Primero fue el Mercado Común, luego la Unión Económica y por fin la Unión Europea, simulacro diferido de lo que sigue siendo puro mercado, lonja de contratación, compraventa y almoneda, conciliábulo de verduleras y carniceros.  Los valores culturales presuntamente compartidos, las tradiciones comunes, la religión y la filosofía, pura filfa, camuflaje y parafernalia, la única libertad es la libertad de mercado, la libre circulación de mercancías y de mercaderes, no de personas. Las viejas fronteras no se han borrado, algunas están más vivas que nunca, nacionalismos atávicos, banderas y banderías, el fratricidio antes que la confraternización, la Europa de las fratrias , de las patrias chicas y provincianas, del ADN y del RH. En Bruselas, burócratas y tecnócratas supervisan las transacciones, penalizan, recortan o presionan a los gobiernos subsidiarios. El  Parlamento Europeo se convierte muchas veces en el retiro de viejos guerreros de la política, jubilación bien remunerada, horarios cómodos, dietas de lujo y discreción garantizada, exilio dorado. El 50 por ciento de los ciudadanos españoles convocados a las elecciones europeas declinará comparecer ante las urnas. Bruselas no es sinónimo de unidad, su nombre es una amenaza: Bruselas dicta, impone, recomienda bajadas de sueldos, despidos más baratos, más protección y más recursos para las entidades bancarias y financieras.
En la España preuropea de los años sesenta y setenta, fuera del mercado común, en la España apestada por el franquismo, los españoles se sentían más integrados en Europa, aunque fuera a través del festival de Eurovisión. Abundaban en los cines las películas francesas, inglesas, italianas y hasta soviéticas con reparos. Londres era la meta de la modernidad, los Beatles, la Carnaby Street de Mary Quant y el Free Cinema, el modelo sueco y las canciones francesas e italianas, los provos holandeses, los hijos de Mayo del 68… Europa todavía era un sueño que hoy se ha transformado en pesadilla. Alemania va ganando la tercera guerra mundial sin disparar un tiro, la bandera europea es el euro, la moneda única, solo nos hemos puesto de acuerdo en lo monetario. Europa nos ajusta las cuentas, Europa a cara y cruz. Norte contra Sur,  Atlántico contra Mediterráneo, Europa de dos velocidades, Europa rigurosamente vigilada por los guardianes del sistema capitalista. Cayó el Muro de la Vergüenza y hoy las vergüenzas están más repartidas y a la vista.
La historia común europea es una crónica de agravios, de luchas intestinas de guerras mundiales o de andar por casa, guerra de los cien años, de los treinta, de los siete, guerras y guerrillas, genocidios y cruzadas, del imperio romano a los tercios de Flandes y a las SS, con la bendición del Papa de Roma, hogueras para los herejes, hambrunas a la sombra de los palacios. Cuando oigo hablar de tradición europea, de legado común y patrimonio espiritual echo mano a los manuales de Historia o a la Wikipedia. Esta es su Europa, quédense con ella

Por: Moncho Alpuente

Fuente:Público.es






martes, 4 de febrero de 2014

¡Las propuestas del Banco Central alemán tienen orden y concierto!

 

MARIO DRAHI. EL BANQUERO DE EUROPA

 

Yanis Varoufakis · · · · ·

02/02/14

 

Me niego a creer que el personal de la Bundesbank sea un conjunto de idiotas ilustrados. ¿Cómo interpretar, entonces, su pintoresca propuesta de que los miembros de la Eurozona que puedan llegar a verse amenazados de quiebra en el futuro tengan que recurrir a un impuesto único sobre el patrimonio y el ingreso?

Una interpretación posible es, desde luego, de la variedad del idiota especializado. Por ejemplo, Karl Whelan tuiteó: “La propuesta de la Bundesbank de un impuesto único sobre el patrimonio es una idea excelente para quienes sientan que ninguna crisis fiscal es realmente completa sin un buen pánico bancario”.

Mi interpretación, movida por una reluctancia radical a creer que el Banco Central alemán esté poblado de necios, es harto diferente. Sus propuestas no carecen de orden y concierto. Solo que hay que cavar hondo para descubrírselos…

El pasado mes de abril me quedé estupefacto tras leer el testimonio del señor Jens Weidmann ante el Tribunal Constitucional Alemán (diciembre 2012). En ese documento, el jefe de la Bundesbank dirigía sus dardos y sus flechas contra los “presuntuosos” intentos del BCE de salvar el euro (en referencia al “haremos lo que haga falta” de Draghi en junio de 2012, así como al anuncio de su Programa de OMT [Operaciones Monetarias sobre Títulos] que se puso en práctica unos meses más tarde). Dado que el señor Draghi se enfrentaba en verano de 2012 a la más dura de las elecciones –o intervenir para salvar el euro de la manera harto minimalista en que terminó haciéndolo, o dejar colapsar la moneda de la que la organización por él presidida es la única guardiana—, ¿qué tenía en la cabeza el señor Weidmann cuando, en la sede del Tribunal Constitucional de su nación, se avilantó a entrar en disputa con el señor Draghi (y con el BCE), que tiene todo el derecho, y aun la obligación, de tratar de salvar la Eurozona?

Mi respuesta entonces (en este post) fue:

“Una lectura más atenta del testimonio prestado por la Bundesbank ante el Tribunal Constitucional nos deja sólo ante dos posibles interpretaciones. Una es que el señor Weidmann ‘no lo pilla’; que no puede ver que una salida de Grecia en 2012, o una salida de Italia en 2014, significaría el final de la Eurozona; que no puede ver que el anuncio de un programa OMT por parte del señor Draghi jugó un papel crucial a la hora de frenar la desintegración de la moneda común el año pasado; que no se percata, en definitiva, de la catástrofe que representaría para empresas españolas e italianas buenas y sólidas la ruptura del mecanismo de transmisión del tipo de interés. La otra es mi interpretación: el señor Weidmann puede ver perfectamente bien que lo que se acaba de decir ocurriría inexorablemente, pero presta su testimonio y realiza sus críticas ante el Tribunal Constitucional alemán a sabiendas y como parte de una estrategia que busca la muerte del euro con mil cortes casi silenciosos.”

Pues bien; la última propuesta que acaba de avanzar la Bundesbank, de adoptarse –eso es lo que venía sarcásticamente a decir por implicación Karl Whelan en su tuit—, crearía las condiciones para que se diera un proceso de fuga de capitales desde la Periferia; de combustión lenta al principio, llegado empero un momento de crecida de la tensión fiscal, la paulatina fuga de capitales trocaría en un verdadero éxodo. Yo no tengo la menor duda de que los escalafones superiores de la Bundesbank entienden eso perfectamente. Y precisamente por eso proponen el impuesto único: porque el propósito a largo plazo de la Bundesbank ha sido siempre el de una Eurozona más pequeña, preferiblemente no perturbable por ningún Estado miembro al oeste del Rin y al sur de los Alpes.

Yanis Varoufakis es un reconocido economista greco-australiano de reputación científica internacional. Es profesor de política económica en la Universidad de Atenas y consejero del programa económico del partido griego de la izquierda, Syriza. Actualmente enseña en los EEUU, en la Universidad de Texas. Su último libro, El Minotauro Global, para muchos críticos la mejor explicación teórico-económica de la evolución del capitalismo en las últimas 6 décadas, acaba de ser publicado en castellano por la editorial española Capitán Swing, a partir de la 2ª edición inglesa revisada. Una extensa y profunda reseña del Minotauro, en SinPermiso Nº 11, Verano-Otoño 2012.

Traducción para www.sinpermiso.info: Casiopea Altisench

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